Joseph Gordon-Levitt, Shailene Woodley
Joseph Gordon-Levitt, Shailene Woodley

Crítica de la película Snowden: El personaje más aburrido

Crítica de la película Snowden de Oliver Stone: Una historia apasionante hundida por la supuesta fidelidad de la ficción.

Crítica de la película ‘Snowden’

La vida de Edward Snowden, a ojos de un espectador, es aburrida. Lo fue cuando fue analista de datos, lo siguió siendo cuando fue saltando de trabaja en trabajo para la NSA y la CIA, y lo seguirá siendo en el lugar de Rusia donde esté ahora mismo. Oliver Stone (Salvajes, 2012. Un domingo cualquiera, 1999. Asesinos natos, 1994.) por el contrario, a veces es un tipo divertido cuando se trata de echarle imaginación a las biografías ficcionadas como lo hizo en The Doors (1991), en la que Val Kilmer se dejó poseer por el alma del mítico Jim Morrison, y a veces hasta intenta ser entretenido, como con Alejandro Magno (2004), un acercamiento al legendario héroe próximo a la leyenda de aceptable resultado.

Joseph Gordon-Levitt interpreta a Edward Snowden
Joseph Gordon-Levitt interpreta a Edward Snowden

Con esta Snowden hay poco que hacer. El director y guionista, junto con su colega de teclado Kieran Fitzgerald (Deuda de Honor, 2015), han seguido de forma más o menos fidedigna el relato de Edward Snowden para crear esta biografía ficcionada sobre la carrera del analista de la NSA (Agencia de Seguridad Nacional) desde el principio de su carrera hasta la publicación de los secretos de su trabajo. Diez años, del 2003 al 2013, en los que el espectador descubrirá como Snowden pasó de ser un fiel patriota, con ganas de perpetuar la honrosa carrera familiar al servicio de la nación, a ser juzgado como traidor. Años que transcurren a través de la narración del protagonista interpretado por Joseph Gordon-Levitt (Los tres reyes malos, 2015) por medio de las entrevistas realizadas por el abogado constitucionalista estadounidense Glenn Greenwald (Zachary Quinto; Star Trek: Más allá, 2016) (#), la directora de documentales Laura Poitras,ganadora del Oscar 2014 a mejor película documental por Citizenfour (Melissa Leo; Prisioneros, 2013), y el corresponsal de defensa e inteligencia Ewen MacAskill (Tom Wilkinson; El gran hotel Budapest, 2013) en un hotel de Tokio donde Edward Snowden creyó oportuno para desvelar su historia tratando de evitar a la CIA y a la NSA. Un aparente acierto narrativo que, por mucho que intente dinamizar la lineal historia de SNOWDEN, por medio de paréntesis en las interrupciones de la entrevista (se supone que cualquiera de las agencias podrían haber irrumpido en la habitación), acaba por revelarse como un recurso del guión que sólo sirve para tratar de mantener una inexistente urgencia narrativa, y que sólo toma un verdadero protagonista cuando llega el momento de la resolución final.

Joseph Gordon-Levitt en una escena de la película
Joseph Gordon-Levitt en una escena de la película

Nada de lo que nos cuente la película tendrá la capacidad de sorprender, no ya a un espectador que tenga un conocimiento general del caso, si no a un ciudadano español que encienda la tele y se encuentre con cualquiera de los cientos de caso de corrupción bananera de nuestro país. La noticia de SNOWDEN es demasiado reciente, demasiado trillada y demasiado fidedigna -tal y como ha decido el contarla el cineasta- como para causar la sorpresa necesaria para enganchar al espectador a la trama. Melisa Leo ya exprimió bastante con CITIZENFOUR, el documental en el que el verdadero Snowden lo cuenta todo, si bien se podría echar en falta la contextualización que Oliver Stone narra en su película.

Shailene Woodley interpreta a Lindsay Mills, pareja del protagonista
Shailene Woodley interpreta a Lindsay Mills, pareja del protagonista

La conclusión que cualquiera puede sacar es que es un documental ficcionado. Una obra que tiene algunas cosas buenas de cada género -ver la realidad interpretada siempre es más entretenida- y lo peor de su fusión -cuando la realidad se mezcla con la ficción de esta forma todo tiende a ser respetuoso, comedido, pacato-.

La buena intención está ahí pero el mensaje está perdido. Sí, por supuesto que es todo un escándalo, que hay escenas cargadas de tensión circunstancial sin que haya necesidad de resolverlas a puñetazos o a balazos -algo que se agradece-, y que está más que claro que el hombre se jugó la vida pero, la película se limita tanto a la realidad -o eso parece- que poco importa Snowden como personaje. 

Imagen de una escena de la película - Crítica Snowden
Imagen de una escena de la película – Crítica Snowden

Fuera queda su lucha ética. Su progresión como persona respecto al asunto en cuestión no queda bien reflejada. A penas hay conflicto en él mismo salvo una sucesión consecutiva de cara de sorpresa y aceptación hasta que llega el punto de inflexión personal. La relación emocional con su pareja Shailene Woodley, es quizá un aliciente, pero es tan timorato todo, que las escenas se suceden de manera tibia. Lo que hay, lo que se ve, es corrientemente apocado. Y tampoco es que haya ningún tipo de subtexto porque los enemigos de la libertad, las personas representantes del sistema a las que se enfrenta Snowden, acaban siendo antagonistas de manual: Avaros, codiciosos, suspicaces… personajes que producen rechazo (o debería) a quien les vea sentados en su despacho.

Zachary Quinto interpreta al abogado constitucionalista estadounidense Glenn Greenwald
Zachary Quinto interpreta al abogado constitucionalista estadounidense Glenn Greenwald

En conclusión es que la película de Snowden es la historia de la carrera de un informático, que va saltando de trabajo en trabajo, que tiene algún que otro problema de pareja y de salud y que se da cuenta que sus jefes, que son unos capullos, vulneran la privacidad del mundo. Desde luego afirmar esto es ser demasiado simplista pero, como he dicho, la complejidad de personajes, de argumento, de progresión, brilla por su ausencia.

Trailer de la película ‘Snowden’

A pesar de su insustancial desarrollo y la llana construcción de sus personajes, la película "Snowden" merece el visionado por el trasfondo que representa.
DIRECCIÓN
6
GUIÓN
4
INTERPRETACIÓN
7
Reseña de lectores4 Votos
5.9
LO BUENO
El que no conozca el caso de Snowden se pondrá al día de una forma entretenida.
LO MALO
El guión y el director tienen demasiado respeto por el protagonista y acaba siendo reflejado de forma pacata.
5.7
Pasable
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