Los secundarios más famosos de "Ocho apellidos catalanes" y de "Allí abajo", los así mismos denominados "los compadres", se lanzan una vez más en solitario a la aventura cinematográfica. Lamentablemente "El mundo es suyo", dirigida y protagonizada por Alfonso Sánchez, es un claro ejemplo de lo agotador que resulta ver una y otra vez en cartelera proyectos carentes de guion y completamente repetitivos.
La noche de los 12 años retrata el drama real de José 'Pepe' Mujica, ex presidente de Uruguay, Eleuterio Fernández, ex ministro de Defensa, y el periodista y escritor Mauricio Rosencof. La película dirigida por Álvaro Brechner y protagonizada por Antonio de la Torre llega a los cines con la misión de mantener viva la memoria histórica.
"Thi Mai, rumbo a Vietnam" podría haber sido una gran película dramática, lástima que su trama se vea ensuciada con infinidad de gags cómicos desfasados, repetitivos y totalmente innecesarios. Un claro ejemplo de lo que pudo ser y no fue.
"Mi querida cofradía" logra captar la atención, y por qué no las disparatadas risas, del público que apueste por las comedias nacionales que, aunque conservando un claro aroma a clásicos de nuestro cine, respiran personalidad por los cuatros costados.
Matar a Dios es una comedia de humor negro y mala leche con un puñado de protagonistas, pintorescos y eternos condenados a secundarios por sus características, que hacen brillar los diálogos con cada una de sus reacciones.
La sombra de la ley es la película de Dani de la Torre que, inspirada en los clásicos títulos del cine de gángsters, nos transporta a una Barcelona repleta de armas y disturbios en los años 20.











