Los secundarios más famosos de "Ocho apellidos catalanes" y de "Allí abajo", los así mismos denominados "los compadres", se lanzan una vez más en solitario a la aventura cinematográfica. Lamentablemente "El mundo es suyo", dirigida y protagonizada por Alfonso Sánchez, es un claro ejemplo de lo agotador que resulta ver una y otra vez en cartelera proyectos carentes de guion y completamente repetitivos.
El pasado viernes se estrenó en las carteleras El Reino, la nueva película de Sorogoyen, un thriller político muy intenso que brilla por sí solo. Los hechos narrados en la película son ficticios, aunque a más de uno la película le recordará la triste realidad de nuestro país.
La película "La enfermedad del domingo", del director Ramón Salazar, es una auténtica gozada para los sentidos que merece ser descubierta en la grandeza que sólo otorga una pantalla de cine.
Sergio Barrejón debuta en la cartelera con la película "Jefe", protagonizada por Juana Acosta y Luis Callejo. Una película carente de guion y con personajes metidos con calzador. Otro "éxito" de nuestro cine nacional.
La película Petra presenta un relato desconcertante basado en las clásicas tragedias griegas. Nos encontramos con el proyecto más "comercial" del director Jaime Rosales y para ello se rodea de dos de nuestras actrices más encumbradas Bárbara Lennie y Marisa Paredes.
"Mi querida cofradía" logra captar la atención, y por qué no las disparatadas risas, del público que apueste por las comedias nacionales que, aunque conservando un claro aroma a clásicos de nuestro cine, respiran personalidad por los cuatros costados.










