Crítica de la película Competencia oficial (2022)

Reírse de uno mismo siempre funciona

Crítica de la película Competencia oficial, dirigida por Gastón Duprat yMariano Cohn que se estrena el jueves 25 de febrero de 2022 en cines. Divertida sátira sobre el mundo del cine con dardos certeros, pero no muy dolorosos, a la maquinaria que maneja la industria a base de dinero y poder. Magnífico trío protagonista que disfruta sometido a una graciosa e inofensiva parodia de la figura del artista en el séptimo arte.

Sinopsis

Un acaudalado Florentino Pérez cualquiera, anhela dejar su imprenta y para ello se decanta por rodar una película con las más grandes figuras. Su directora será Lola (Penélope Cruz), quien tendrá la interesante tarea de juntar a Félix e Iván (Antonio Banderas y Oscar Martínez), los dos actores más reconocidos del país. Ambos se encuentran en las antípodas en cuanto a método de trabajo y manejo del ego… ¿o no? Los tres juntos lo descubrirán a través de diversos ensayos que pondrán a prueba su talento y su forma de entender lo que supone y conlleva ser artista.

Antonio Banderas y Oscar Martínez
Antonio Banderas y Oscar Martínez

Crítica de la película Competencia oficial (2022)

Ya solo con saber que nuestros queridos Antonio Banderas y Penélope Cruz se han atrevido con papeles tan caricaturescos, tenemos un buen motivo para acudir a una sala de cine. Son los directores y productores argentinos Mariano Cohn y Gastón Duprat quienes los han reunido, juntándolos con el veterano Óscar Martínez para ser sus conejillos de indias en esta exploración de los mecanismos que esconde la figura del artista. Además, aprovechan y hacen de la película Competencia Oficial un ejercicio de autocrítica donde todos los participantes se llevan una ración de burla.

De qué va la película Competencia Oficial

Tomarse demasiado en serio como artista suele desvirtuar la obra por la que se es considerado como tal. Por eso, los directores son los primeros que apuntan a su profesión desde una perspectiva crítica, pero no maliciosa. Ser quien lleva la batuta de un film puede llegar a convertirte en alguien que considera su criterio el mejor, y puede que hasta el único válido. De hecho, esta temática la enlazan con el circuito de festivales cinematográficos, donde dejan en el aire la pregunta de si tiene sentido o no ponderar el arte en función a unos premios.

Antonio Banderas y Penélope Cruz
Antonio Banderas y Penélope Cruz

Entre el ego desmedido y la falsa humildad

Aunque quienes acaparan aquí los focos son actores y actrices. Es indudable que el ego forma parte de su ADN. Lo que cambia es cómo cada uno lo maneja y moldea. Por eso Cohn y Duprat ponen a sus protagonistas en distintos niveles, para que se enfrenten tanto a un ego desmedido como a una falsa humildad. No solo eso, sino que juegan también con las metodologías que existen en el mundo de la actuación, las cuales muchas veces se autoproclaman la más trasgresora y trascendente… olvidando que al final la interpretación es un entretenimiento creativo de gran valor, pero de poca utilidad pragmática para la sociedad. Y poner eso en perspectiva no es malo. Todo lo anterior aumenta el atractivo de ver a Óscar Martínez, Antonio Banderas y Penélope Cruz encarnando a unos personajes que hacen dudar de si realmente son ellos mismos. Y reconozcámoslo, las situaciones en las que el guion coloca a estos pintorescos seres son espléndidas.

Penélope Cruz
Penélope Cruz

Solo la punta del iceberg

Para que nuestra atención no se disperse, la película Competencia oficial utiliza escenarios simples, asépticos y vacíos. Espectaculares, eso sí, puesto que dan lugar a imágenes de una hermosura inusual y a escenas realmente preciosistas donde deslumbra la fotografía de Arnau Valls Colomer. Por no haber, casi no hay ni secundarios. Solo Irene Escolar, Pilar Castro y José Luis Gómez tienen tiempo de aportar su granito de arena. La cinta logra de esta manera evitar tramas innecesarias y centrarse en echar un vistazo al proceso creativo (y no tan creativo) de un largometraje, donde como espectadores entendemos que muchas veces autores e intérpretes no son más que la punta del iceberg de un bloque enorme de hielo que realmente busca el beneficio antes que la calidad artística. Lo que no logra del todo es ajustar una duración de casi dos horas que afecta sobre todo al desenlace.

Penélope Cruz, Antonio Banderas y Oscar Martínez
Penélope Cruz, Antonio Banderas y Oscar Martínez

Opinión final de la película Competencia oficial (2022)

Refrescante ejercicio de meta cine en el que se nota que todos los implicados han disfrutado de su cometido. La película Competencia Oficial (2022) ha sabido transmitirle esas ganas e ilusión a la audiencia. Si bien los artistas siguen siendo un ente casi indescifrable, ha conseguido que empaticemos con sus extravagancias y complejos de Narciso.

Estreno y Ficha técnica

Título original: Competencia oficial
Género: Comedia
Sitio Oficial: Competencia oficial
País: España
Idioma: Español
Fecha de estreno en España: 25 de febrero de 2022 en cines
Productora: Coproducción España-Argentina;Mediapro
Distribuidora: Mediapro
Duración: 114 min.
Año: 2022
Calificación por edades: No recomendada para menores de 12 años

Ficha Artística

Dirección: Gastón Duprat,Mariano Cohn
Guion: Gastón Duprat, Mariano Cohn, Andrés Duprat
Fotografía: Arnau Valls Colomer
Reparto: Antonio Banderas,Penélope Cruz, Oscar Martínez, Carlos Hipólito, Irene Escolar, Nagore Aranburu, Pilar Castro, José Luis Gómez, Juan Grandinetti, Koldo Olabarri, Melina Matthews, Manolo Solo, Ken Appledorn

Cartel

Cartel de la película Competencia oficial (2022)
Cartel de la película Competencia oficial (2022)

Trailer

RESEÑA FINAL
La película Competencia oficial nos presenta una historia sobre "el cine dentro del cine" que siempre resulta atrayente, más si sus protagonistas nos regalan tan magnífica interpretación como Antonio Banderas, Penélope Cruz y Oscar Martínez.
DIRECCIÓN
8
GUION
7
INTERPRETACIÓN
8
LO BUENO
El trío protagonista encaja a la perfección.
Muchos de los ensayos que comanda Lola son ocurrentes y resultan hilarantes.
El diseño artístico del film es exquisito. Hay planos de una belleza casi plástica.
LO MALO
Algunas de las críticas a la profesión están un pelín desafinadas.
El desenlace se dilata tanto que el espectador se pregunta cuándo acaba realmente.
7.7
Nota