Comanchería parte de un guión redondo firmado por el reconocido Taylor Sheridan (Sicario, 2015) y se vuelve imprescindible gracias a la frescura del veterano director David Mackenzie.

Crítica de la película ‘Comancheria’

Cine taquillero. Cine efectista. Algunos quieren con quemadísimas propuestas, como la saga Star Wars, y otros, aún teniendo buenas ideas y mejor reparto, no llegan al afán recaudatorio, como la esperada Assassin’s Creed que ya empezó con regular pie en la taquilla. Entre medias, tenemos la suerte de descubrir películas sin pretensiones y, sobre todo, lejos de la idea de sacar cuartos a la máxima cantidad de público posible. Por supuesto, como lo cortés nunca ha quitado lo valiente -o eso espera uno- el buen hacer de un gran equipo, acaba por abrirse hueco a golpe de calidad -en todos y cada uno de los departamentos de la producción- para dejar boquiabierto -a veces de risa, a tramos de pasmo y a momentos de incredulidad ante tal realidad- al felicísimo público que recibe sin esperanza una obra que rebosa clase y nobleza.

Jeff Bridges, representando un viejo y sarcástico Sherif y Gil Birmingham, su compañero.

Jeff Bridges, representando un viejo y sarcástico Sherif y Gil Birmingham, su compañero.

Comanchería describe una realidad tan lejana de los Españoles como la Luna de cualquier persona, y no por ello es menos cierta. Dos hermanos interpretados por Chris Pinne (Saga Star Trek. Into the Woods, 2014)  y Ben Foster (Warcraft, 2016. Inferno, 2016. El único superviviente, 2013), harán todo lo posible para obtener un botín, que no una fortuna, con el que salvar su rancho de la quiebra. A su vez, Jeff Bridges, representando un viejo y sarcástico Sherif y Gil Birmingham (Crepúsculo), su compañero, tratarán de dar caza a tan singulares, y temerarios, atracadores de bancos. El espectador será cómplice de los primeros y compañero de los segundos, acompañando en la trama a los actores mientras descubrirá los motivos de los primeros, las pasiones de los segundos y la implicación de todos en el papel que la vida les ha brindado representar.

Ben Foster y Chris Pine representando a los dos hermanos de la película

Ben Foster y Chris Pine representando a los dos hermanos de la película

Con este guión el espectador descubrirá un lejano y recientemente reformado oeste -en el que se vuelve a permitir pasear por la calle armado hasta los dientes- a través de dos puntos de vista tan opuestos como lo es el de unos forajidos dispuestos a cualquier cosa y el de los representantes de la ley con el grado que da la experiencia. El argumento de la película gira en torno a estos cuatro personajes pero, de una forma muy inteligente, distintos personajes secundarios contextualizarán la realidad, tan increíblemente global, que se vive en nuestros días.

David Mackenzie ()dirige Comancheria con las mismas ganas y pasión que un director novel. Huye de las convencionalidades sin menospreciar ritmos del cine mainstream. Dilata los tiempos cuando lo cree oportuno y agiliza las escenas pertinentes a base de ingenio, acción y chulería visual. David Mackenzie se tira a la piscina y orquesta la interpretación de viejos conocidos como Jeff Bridges, hastiadas estrellas cinematográficas como Chris Pine, sin olvidarse de apuntalar la obra rematando el reparto con joyas tan desconocidas como valiosas.

Chris Pine

Margaret Bowman (No es país para viejos), intérprete de una peculiar -pero pasmosamente real- anciana camarera, es sin duda la que mejor representa en este caso ese desconocido pero imprescindible gremio de actores norteamericanos que se ganan la vida aportando talento a las películas. Así la escena en la que la pareja de sheriffs entran a comer en un viejo bar texano y aparece dicha actriz, aunque pueda soñar exagerado, ya justifica el pago de la entrada de la película -sin querer menospreciar a los profesionales del doblaje- en versión original.

Ben Foster y Chris Pine

Comanchería tiene momentos brillantes, escenas demoledoras, pasajes poéticos y una estética visual inigualable. Los ritmos dispares que encontramos en la cinta acentúan lo dramático de los hechos al tiempo que estimulan la escucha activa de los espectadores. Intensidad y templanza se contraponen casi de manera continua durante toda la película creando así un fantástico ambiente de incertidumbre y confusión. Por suerte, o por experiencia, Comanchería sabe mantener el rumbo de la historia sorteando con acierto todos los precipicios totalmente opuestos a la convencionalidad cinematográfica. Logra por consiguiente mantener una aceptable coherencia entre la acción, el drama, y los espontáneos puntos de vista de los protagonistas cercanos a la comedia.

Ben Foster y Chris Pine

En pocas palabras. Comanchería es una película que, sin ser perfecta, logra conquistar a la audiencia con espontaneidad y cercanía, mediante la cuidada exposición de personajes y sus acciones. Muestra el bien y mal del ser humano, usa los filtros de la realidad, y deja que cada espectador tome sus propias decisiones llegándose a replantear hasta su propia ética. Y esto queridos amigos, esto, es algo que no consigue casi ninguna obra cinematográfica.

Crítica de la película 'Comancheria': Una gran historia que contar
DIRECCIÓN8
GUIÓN6
INTERPRETACIÓN8
LO BUENO
  • El director se toma el tiempo necesario para contar cada escena en su debido ritmo
  • La forma en la que se hace referencia a la realidad
  • Conocer sin juzgar dos puntos de vista tan antagónicos
LO MALO
  • Los cambios de ritmo pueden desconcertar a los espectadores
8.5Nota Final
Puntuación de los lectores: (7 Votes)
8.2

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