Neill Blomkamp, característico por la estética ciberpunk o tecno-basura, dirige Chappie, una película de fuerte esencia ochentera. Brillante, gracias la autenticidad de los artistas Ninja y Yo-Landi Visser que, además de su música, también aportan sus característicos personajes, la película tiene un inicio apasionante hasta derivar en acción desbordada.

El Crítico Interrogante – sobre Chappie

Sinopsis

En un futuro cercano, la violencia extrema de Johannesburgo, Sudáfrica, sólo puede ser contenida por unos androides robotizados que trabajan mano a mano con los operativos policiales. Mientras, desarrollador de la IA Deon Wilson (Dev Pattel) está trabajando para mejorar el sistema intentando crear una IA avanzada capaz de pensar por sí misma y albergar sentimientos.

Como resultado de su trabajo, aparecerá Chappie (Sharito Copley), un robot que deberá aprender y tendrá que desarrollar su personalidad desde cero, como si fuera un niño. Sin embargo, dicho prodigio caerá en manos de Ninja (Ninja) y Yo-Landi (Yo-Landi Visser), unos gángsters de poca monta, que tratarán de usarlo para fines nada lícitos.

A su vez el compañero de trabajo de Deon WilsonVincent Moore (Hugh Jackman), desarrollador de un proyecto al que le están cortando los fondos, tratará de encontrar una forma para que la empresa para la directora de la empresa de robótica Michelle Bradley (Sigourney Weaver), de luz verde al uso de su mastodóntico prototipo de guerra ARCE.

Cartel de "Chappie"

Cartel de “Chappie”

Crítica

Neil Bolmkamp es quién resucitó la característica ciencia ficción de los ochenta y la temprana parte de los noventa, cuando el futuro se preveía tecnológicamente desarrollado pero inevitablemente apocalíptico. Con rudimentarias máquinas, funcionales robots, pobreza mundial, violencia para la supervivencia, crimen, drogas… Todo tipo de avanzados prodigios de aspecto electrónico mecánico más cercanos a un desguace que a las elegantes líneas de la famosa firma de la manzana. El ciberpunk lo profetizaba y Neil nos ha convencido dos veces antes y tres con esta, de que la actual (o casi) Johannesburgo cumple todos los requisitos para ser la nueva Detroit de Robocop, la nueva Nueva York de “¿¿2010: Rescate en NY??” o cualquier otra ciudad ficticia donde el crimen y la supervivencia fueran sinónimos.

Imagen de la película Chappie

Imagen de la película Chappie

El tema, una IA que llega a tomar conciencia de sí misma, no es nada nuevo. De hecho, en los últimos meses ha sido bastante recurrente y llevado a un nivel mucho más serio como en Her (Spike Jonze) o en la más reciente Ex Machina (Alex Garlan). Otras películas han optado por utilizarlo de una manera más intrascendente como en Robocop, Terminator, etc, donde apenas es una excusa para dotar de algún tipo de argumento molón a una historia basada en acción. Si bien en los ochenta predominaba el ingenio, ahora, en actualidad, el desarrollo de los efectos de ordenador y la manirrota industria de producción cinematográfica, han conseguido degenerar las películas hasta convertirlas en los videojuegos menos interactivos de la historia. Por suerte, Neil Bolmkamp sabe cómo remontar a la esencia de aquellas que, con “cuatro duros”, creaban un universo capaz de entretener, ya fuese por la historia, ya fuese por el universo creado, al más exigente soñador de futuro.

Chappie y su Creador - Fotograma de la película

Chappie y su Creador – Fotograma de la película

Ni tan sorprendente como “Distrito 9”, ni tan lineal como “Elysium“, “Chappie” es una historia emotiva, inquietante, indudablemente entretenida, con la única pega de que parece que tiene que rendir cuentas incluyendo cierto tipo de escenas de acción. Un contra, que jugado con la habilidad que le caracteriza al sudafricano director, se vuelve en un pro. Así el previsible final de la película se convierte en el más grande exponencial del “debe ser” de las películas de acción propias de los ochenta al incluir el esperadísimo enfrentamiento contra jefe final de pantalla en un despliegue de violencia tan salvaje como inesperada. Bien Neil, bien. El “final boss” junto unido a un gran climax de acción es un clásico que siempre gusta y funciona.

Yo-Landi Visser es Yo-Landi

Yo-Landi Visser es Yo-Landi

Otro gran acierto, es haber incluido a Ninja y Yo-Landi en el reparto principal de la película. Estos dos artistas que junto a DJ Hi-Tek forman Die Artwood, son unas auténticas estrellas musicales en Sudáfrica gracias a su estilo Zef. Ninja y Yo-Landi son el alter ego de Anri du Toit (Yo-Landi) y Watkin Tudor Jones (Ninja), dos formas de vida tan fascinantes como los mismos personajes a los que prestan sus nombres y características identidades en la película. A mi juicio, los personajes  Ninja y Yo-Landi son la esencia personificada del estilo “Joburg” (esa vertedérica ciudad pseudotecnológica, violenta por necesidad, atractiva en su decadencia y bella en su oculta humanidad) de Neil Blomkamp. Esos personajes hacen y son responsables de que funcione “Chappie”, de que nos creamos al robot niño, de que nos entre por los ojos y de que se justifiquen cosas tan aparentemente estúpidas como “buscar un mando que apague a los robots”.

Ninja interpreta a Ninja en "Chappie"

Ninja interpreta a Ninja en “Chappie”

Ninja y Yo-Landi lo dan todo, no se dejan nada y eso es una característica desde que aparecen en pantalla luciendo ese estilo zef tan colorido y amenazante. Una imagen agresiva o tierna, temible o divertida, y doblemente poderosa en el conjunto de las dualidades de cada una de las personalidades representadas por Nija y Yo-Landi. Un par de tipos que no podrías dejar de mirar si te los cruzaras en la calle pero que retirarías la mirada antes de que se dieran cuenta de que los observas. Convencen, interesan y autentifican con su presencia tanto el argumento de la película como la colorida estética con la que iluminan los desvencijados rincones de las localizaciones gracias a la personalización inspirada en sus trabajos como artistas.

Hugh Jackman es el chico malo de la peli

Hugh Jackman es el chico malo de la peli

En oposición a la innovación, encontraremos a Hugh Jackman y Dev Pattel dando vida a personajes típicos y lineales. Ambos imprescindibles y necesarios para la historia, cumplen mejor que bien con sus respectivos papeles de chico malo (Hugh) y cerebrín creador de vida artificial (Dev). Nombrar que Sigourney Weaver a penas tiene peso en la película y que el actor que no se pierde una de Neil Blomkamp, Sharito Copley, tampoco se ha quedado fuera del reparto pues su interpretación se verá reflejada en el mismo Chappie.

Lo mejor de Chappie son los detalles y aquellos pequeños apuntes que muestran la realidad de ese futuro cercano donde la robótica está a punto de dar un salto que parece inevitable, el de la IA autoconsciente. Lo peor: Unas cuantas concesiones que debemos hacer para dar crédito a licenciosas justificaciones cogidas un poco por los pelos pero que, si lo miramos desde un prisma ochentero, podrían pasar por homenajes del guion.

Trailer

Chappie: Descubre a Ninja y Yo-Landi de "Die Antwoord"
DIRECCIÓN8.5
GUION8
INTERPRETACIÓN8.5
EFECTOS9
MÚSICA10
LO BUENO
  • Descubrir Die Antwoord a través de personajes tan auténticos como Ninja y Yo-Landi
  • Neil Blomkamp sigue apostando por la ciencia ficción sabiéndole sacar partido a una ciudad y cultura ampliamente desconocida.
  • El reparto, aunque quede un poco al margen Sigourney Weaver
LO MALO
  • Perdérsela en versión original.
  • Algunos arquetipos de personajes.
  • Que no se hablara nada sobre NInja o Yo-Landi en la rueda de prensa holográfica.
8.5Nota Final
Puntuación de los lectores: (9 Votes)
8.5

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