Ryan Reynolds protagoniza Eternal, un thriller fantasioso en el que una innovadora tecnología al margen de la ley permite traspasar la conciencia de un cuerpo a otro. Elegante y entretenida, Eternal es la alternativa correcta para pasar la tarde.
Jonah Hill y James Franco sorprenden con sus interpretaciones en esta historia real sobre un asesino que se apropió de la identidad de un periodista.
Es un tópico decir que las películas basadas en novelas son peores que su original. Aunque hay muchos ejemplos de lo contrario, (“La Naranja Mecánica” o “El Club de la lucha” sin ir más lejos) se tiende a pensar que están peor contadas y carecen de la magia de la página impresa (o kindleada). Eso sucede por culpa de films como “El niño 44”, cintas que fotografían la novela en la que están basadas, y dejan entrever una gran historia detrás, pero que se resuelven sin profundidad ni punch suficientes para satisfacer al espectador.
En forma de melodrama Phoenix acerca al espectador una de las muchas realidades truncadas que el nazismo y el Holocausto dejó tras de sí: las de los miles de judíos que, una vez liberados de los campos de concentración, quedaron a la deriva entre un pasado que había desaparecido y un futuro al que todavía no eran capaces de hacer frente
Con la inminente llegada de su secuela en apenas unas semanas, la primera de las adaptaciones de los best sellers de Jussi Adler-Olsen trae a España el último fenómeno literario danés reconvertido en taquillazo cinematográfico, Misericordia: los casos del Departamento Q.
Antonio Hernández es un director de dilatada trayectoria profesional en cine y televisión. Dejando en cine pequeñas perlas como En la ciudad sin límites (2002), Hernandez presenta ahora Matar el Tiempo, un thriller que reflexiona sobre el presente y el futuro del individuo en la sociedad moderna.










