Basada en la novela de Ernest Cline, la historia nos sumerge en Oasis, una plataforma de realidad virtual donde todo es posible y a la que Spielberg exprime hasta la saturación referencial de los años 80. ¡Bienvenidos a Ready Player One!

Crítica de la película “Ready Player One”

Como ya hiciera en el lejano año 1993, Spielberg vuelve a estrenar película con escasos meses de diferencia y, como en aquel año, ambas con grandes resultados. En este caso la nominada “Los archivos del Pentágono” y la que ahora nos ocupa, Ready Player One. Ciencia-ficción para todos los públicos que presenta una aventura sin pretensiones, muy a la manera de aquellas de los años 80; auténticos protagonistas de esta historia que basa su contexto en un mundo virtual creado por un amante de la década que nos legó grandes iconos en el cine, los videojuegos o la música.

Ben Mendelsohn en la película "Ready Player One"

Ben Mendelsohn en la película “Ready Player One”

Aunque los tráilers propongan una ensalada de referencias recreadas por CGI, lo cierto es que la película propone un relato que atrapa, que tiene ritmo y que utiliza dichas referencias como motor de la acción, nunca al revés. El problema surge cuando el espectador se da cuenta de lo convencional del desarrollo de los acontecimientos y una sensación que se puede generar mientras los que crecimos en los 80 o antes, vemos la película, y es que cuesta creer que un adolescente actual se sienta interesado, o por lo menos con la misma admiración que el resto, por un film que le es totalmente ajeno en términos referenciales.

Ready player one” es un canto de amor a esa década que nos hizo soñar y que sigue generando material de consumo para aquellos que la vivimos. Aún así, también se incluyen referencias a los años 90 o incluso alguna más actual. Solo hay que saberlas buscar a lo largo de los continuos visionados que serán necesarios para descubrir nuevos guiños. Esta es una película para ver más de una vez. La mayoría de las escenas parecen sacadas de la mente de un niño que juega con figuras anacrónicas, que no tienen nada que ver entre ellas e incluso ni siquiera guardan una escala común, pero sirven su propósito de formar un entretenimiento divertido y loco como solo puede surgir de la imaginación de la niñez. Esa es la verdadera tesis de esta cinta, la vuelta a la infancia y a la ilusión. Un “Oasis” donde escaparse de la realidad y vivir las aventuras más excéntricas que se le puedan ocurrir a una persona en un mundo donde todo es posible. Por ello, lo realmente fascinante son las partes de la película que se desarrollan dentro del mundo virtual.

Olivia Cooke y Tye Sheridan serán los grandes protagonistas de la película

Olivia Cooke y Tye Sheridan serán los grandes protagonistas de la película

Steven Spielberg dirige Ready Player One

Poco se puede decir del trabajo de Spielberg. Como siempre su puesta en escena es una lección de movimiento de cámara y montaje interno donde puede desarrollar su creatividad al máximo, al tener la ventaja de que gran parte del metraje está totalmente creado digitalmente, como ya pasara en esa otra joya que es “Las aventuras de Tintín: el secreto del Unicornio”, con la que guarda la similitud de explotar la tecnología al máximo. Y al igual que en aquella, todas las set pieces son una delicia para la vista. Pura adrenalina desde la carrera hasta la gran batalla final. Su trabajo con los intérpretes, algunos de ellos desconocidos para el gran público, también es impecable, sacando lo mejor de ellos.

Steven Spielberg en el rodaje de "Ready Player One"

Steven Spielberg en el rodaje de “Ready Player One”

El reparto Ready Player One

Tye Sheridan es el protagonista de la función guardando un más que razonable parecido con Spielberg en su juventud. Le acompañan un grupo de chavales donde destaca Olivia Cooke. En el plantel más maduro brilla una vez más el nuevo actor fetiche del director. Mark Rylance crea un personaje cargado de ternura en contraposición al villano que, a riesgo de encasillarse, interpreta Ben Ben Mendelsohn. También se puede ver a Simon Pegg en un papel que limita su vis cómica al mínimo.

Una escena de la película "Ready Player One"

Una escena de la película “Ready Player One”

Banda sonora y fotografía

La ventaja que presenta esta película técnicamente es que la mayor parte del tiempo se desarrolla en un mundo virtual y, por tanto, se puede permitir el lujo de utilizar todo el CGI que quiera sin necesidad de que sea completamente realista, pues narrativamente todo está justificado. Así, la orgía digital que sería tan molesta en cualquier otra producción, aquí se hace necesaria. La fotografía de Janusz Kaminski vuelve a ser irregular, con una estética gris muy fea. A veces se echa de menos a los colaboradores del Spielberg de los 80, y al que más se extraña es al veterano John Williams, que esta ocasión no ha podido acompañar a su director, siendo sustituido por un insípido Alan Silvestri que ni si quiera ha incluido el tema de “Regreso al futuro”, a pesar de tener al DeLorean rondando durante todo el relato.

Simon Pegg en una escena de la película

Simon Pegg en una escena de la película

Opinión final de “Ready Player One”

Ningún amante del cine debería perder la oportunidad de ver esta película en la pantalla más grande que le sea posible y con el mejor sistema de sonido. Uno de los films del año, sin duda alguna, y que va a dar mucho que hablar. Ready player one es el sueño húmedo de un adolescente ochentero. Un canto de amor a la cultura popular y la constatación de que nos hacemos mayores pero el cine, la música o los videojuegos son arte y, como tal, inmortales.

Opinión de 'Ready Player One': Spielberg y el entretenimiento de calidad
DIRECCIÓN9
GUION7
INTERPRETACIÓN8
LO BUENO
  • La ensalada de referencias para aquellos que ya no cumplen los veinte.
  • La escena del hotel. Y qué hotel.
  • Los cambios con respecto a la novela.
LO MALO
  • Que los adolescentes no entiendan la mayoría de guiños.
  • Que Oasis no exista.
8Nota Final
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