David O. Russell regresa a las pantallas ansioso de premios en este 2016 con ‘Joy’ y para hacerlo… ¿qué mejor que de la mano de su musa Jennifer Lawrence? El biopic dejará en envidencia que la alumna ha dejado atrás al maestro.

Joy: Crítica de la película de David O. Russell

Vuelve el director David O. Russell (La gran estafa americana, El lado bueno de las cosas) con su trío de ases ganadores compuesto por Jennifer Lawrence, Robert De Niro y Bradley Cooper pero ¿logrará superar el listón dejado tras sus anteriores trabajos? Esa es la pregunta que se hará y al mismo tiempo atraerá a todo buen espectador hasta la sala de cine dispuesto a disfrutar de Joy, la nueva apuesta del director con claras pretensiones de premios (ya parte con varias nominaciones a los Globos de Oro).

Jennifer Lawrence en la película 'Joy'Jennifer Lawrence en la película 'Joy'

Jennifer Lawrence en la película ‘Joy’

En la cinta conoceremos la vida de Joy, una niña soñadora e inteligente a partes iguales que prometía comerse el mundo gracias a sus gran capacidad intelectual e imaginativa pero con la adolescencia todas esas expectativas se verán truncadas. Renunciará a asistir a la universidad para cuidar de su madre hundida en una depresión desde que sus padres se divorciaran; tendrá que ocuparse de las cuentas del negocio familiar; cuidar de sus dos hijos pequeños; mantener a un ex marido cantante que apenas llega a final de mes; pagar las facturas y la hipoteca con su mísero sueldo… desde luego, su vida no es de color de rosa.

Jennifer Lawrence e Isabella Rossellini en la película 'Joy'

Jennifer Lawrence e Isabella Rossellini en la película ‘Joy’

Joy, a la que Jennifer Lawrence interpreta con tanta verdad y de forma tan sutil que logra dotarla de personalidad propia, es una mujer fuerte y luchadora a la que nadie le ha regalado nada, ni lo pretende. Un día se dará cuenta de que ha malgastado su tiempo y sus capacidades en luchar y sacar a flote a su familia, algo ni mucho menos reprochable pero que sin embargo ha ido provocando un gran vacío en su interior al no poder cumplir los sueños y metas que tenía de pequeña. Ni corta ni perezosa decide emprender -algo que Rajoy nos intenta inculcar todos los días, algo nada sencillo cuando los recursos económicos escasean- y lanzar al mercado su propia fregona. ¿La novedad? Que escurre sola y que se puede meter su mocho en la lavadora. ¿Inconveniente? Que para llevar a cabo su arriesgada idea tendrá que re-hipotecar su casa, poner en riesgo la estabilidad y comodidades de su familia y pedirle dinero prestado a la nueva novia de su padre, algo que sabe que tarde o temprano le terminará pasando factura.

Robert de Niro, Bradley Cooper y Jennifer Lawrence en 'Joy'

Robert de Niro, Bradley Cooper y Jennifer Lawrence en ‘Joy’

Basada en la historia real de Joy Mangano (productora de la cinta), una mujer de Huntington (Long Island, Nueva York) de treinta y tres años y con tres hijos que decidió emprender lanzando al mercado ‘Miracle Mop’ (una mopa autolavable) y para lograrlo tuvo que endeudarse completamente y pedir prestados unos 90.000 euros más a sus amigos. Tras un comienzo duro logró fichar por la cadena de teletienda QVC y pasar a engrosar la lista de éxitos que parecen garantizar el denominado “sueño americano”. Bajo esta dura historia de superación personal, con el hito de mujer luchadora y con la victoria final como moraleja, no es de extrañar que Joy sea comparada con Erin Brockovich (2000) a los pocos minutos de dar comienzo la película, y, lamentándolo mucho, tras la comparación la cinta de David O. Russell no saldrá bien parada. Y es que esta Erin Brockovich de los inventos no llega a enganchar al espectador en su desgracia, su derrota y su posterior éxito. No empatizaremos con ella, y no por culpa de una Lawrence espléndida en su papel (alzándose por momentos como líder del Sinsajo, ¡cuidado llega “la chica en llamas”!) sino por culpa de un guion mal definido donde, por contarnos demasiados detalles de los personajes que rodean la vida de Joy o de ella misma cuando era pequeña o incluso por revelarnos algunos momentos clave en su vida, nos perderemos demasiados detalles del momento presente y de su lucha actual. Así los acontecimientos se irán relatando secuencialmente, sin profundidad alguna al no ofrecerles los minutos de metraje, diálogos o escenas vitales que logren atraparnos en su crudeza o hacernos partícipes de sus dulces logros.

Diane Ladd, Jennifer Lawrence y Virginia Madsen en 'Joy'

Diane Ladd, Jennifer Lawrence y Virginia Madsen en ‘Joy’

Así, “la vida y milagros” de Joy (2015) terminará pasando ante nuestros ojos carente de emoción o reflexión final. Lo has logrado sí, pero será una victoria casi “regalada” que para nada refleja realmente la incesante lucha de su protagonista por salir a flote en un entorno totalmente machista y despiadado. Sin duda, a Jennifer Lawrence se le queda pequeña ‘Joy’…

Joy: Trailer de la película de David O. Russell

Crítica de la película "Joy": Lawrence luchando por "el sueño americano"
DIRECCIÓN6.5
GUION5.5
INTERPRETACIÓN9
LO BUENO
  • Una Jennifer Lawrence impecable aunque no es un papel por el que pasará a la historia.
  • Escuchar a Jennifer Lawrence cantar y hablar en español en la misma cinta, impagable.
LO MALO
  • A la historia le falta alma para atrapar al espectador en el tormento y en la posterior victoria de la protagonista.
6.5Nota Final
Puntuación de los lectores: (7 Votes)
6.6

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