Crítica Fiebre del ladrillo (Netflix): Crisis y listillos

Disponible en Netflix

Crítica de la película Fiebre del ladrillo de Netflix, la película alemana sobre la crisis inmobiliaria de 2010. Su estreno en España, donde tanto impactó la llamada burbuja inmobiliaria ¿le ayudará a subir en el top de las más vistas de la plataforma?

Sinopsis de la película Fiebre del ladrillo (Netflix)

El azar querrá que Viktor Stein (David Kross) conozca a Gerry Falkland (Frederick Lau), ambos decidirán poner en práctica un beneficioso negocio de compra-venta de inmuebles. Amorales y reprochables serán sus técnicas de venta, pero paradójicamente también serán completamente legales. A ellos se unirá una joven banquera Nicole Kleber (Janina Uhse) que les ayudará desde dentro a conseguir créditos millonarios. En poco tiempo, estos amigos pasarán de no tener literalmente un euro a convertirse en multimillonarios.

Escena de la película Fiebre del ladrillo de Netflix
Escena de la película Fiebre del ladrillo de Netflix

Crítica de la película Fiebre del ladrillo (Netflix)

Resulta curioso que en las mismo fin de semana de confinamiento nos lleguen dos estrenos que parecen salidos de la crisis del 2010: Asamblea, que pone a prueba el sistema asambleario tan popular en el Movimiento 15-M; y ahora Fiebre del ladrillo, el detonante que supuso una de las mayores crisis económicas vividas en los últimos tiempos. ¡Esto sí que es viajar al pasado!

Fiebre del ladrillo de Netflix

Fiebre del ladrillo (Betonrausch, 2020) es una película alemana escrita y dirigida por Cüneyt Kaya y que ahora se estrena en España gracias a la distribución internacional de Netflix. Algo que sin duda conseguirá que la cinta llegue a mucho más público bajo la atrayente combinación que propone en su argumento: crisis económica, boom del ladrillo y la intención de hacer estallar el sistema.

Viktor (David Kross) en la película
Viktor (David Kross) en la película

¿Qué encontraré en la película Fiebre del ladrillo?

“Si no puedes con el enemigo, únete a él”. Ese es el dicho popular del que parten los acontecimientos que veremos en la trama de la película Fiebre del ladrillo. La cinta arranca con una fiesta donde el exceso, en todo, es el concepto reinante. Luego, poco a poco, conoceremos mediante flashbacks la infancia de nuestro protagonista, Viktor (David Kross). Una niñez marcada por la ausencia de una madre, los problemas económicos, y el paso de su padre por la cárcel debido a una estafa. De ahí se explica la obsesión de Viktor por tener dinero, mucho dinero, y sea como sea. Una ambición desmedida que no le llevará por  buen camino.

El lobo de Wall Street como referente

La película bebe de una referencia clara, y demasiado osada para sus posibilidades, El lobo de Wall Street (2013). Un tipo sin blanca obsesionado con ganar dinero, que acaba convirtiéndose en multimillonario con chanchullos varios, y que malgasta la pasta en caprichos, juergas, drogas y prostitución. Hasta aquí el parecido con la cinta americana porque, ni estamos ante la flipante dirección de Scorsese, ni tenemos la maravillosa adaptación de guion de Terence Winter, ni por supuesto, David Kross nos regala una interpretación a la altura de DiCaprio.

Una escena de la cinta
Una escena de la cinta

¿Tengo que ver la película?

Aún así, Fiebre del ladrillo de Netflix funciona mejor cuando centra su trama en la idea de aprovechar los fallos del sistema para ganar dinero. Ya sabes, dinero llama a dinero. Será cuando veamos a estos dos amigos, Viktor Stein (David Kross) y Gerry Falkland (Frederick Lau), pujar por inmuebles que han embargado los bancos sin un sólo euro en el bolsillo. La jugada les saldrá redonda y querrán más y más. La película habría resultado más estimulante si sólo se hubiera centrado en este aspecto, el de realizar una crítica mordaz de la terrible crisis económica que vivimos en 2010 cuando estalló la llamada burbuja inmobiliaria.

Sin embargo, poco a poco va tornando hacia otros derroteros y ese pulso narrativo se pierde. Será el momento en el que comiencen a sucederse las escenas rocambolescas y absurdas, como ver cómo una supuesta bancaria de prestigio, Nicole Kleber (Janina Uhse), recupera la contraseña de un tipo al que quieren estafar y robarle los contactos, con tan sólo realizar una llamada a una especie de centralita de Google; o como ver a un tipo que se ha pasado toda la película de putas, poniéndose en plan digno, exaltando el valor de su matrimonio sin motivo ni justificación alguna.

La banquera, Nicole Kleber (Janina Uhse)
La banquera, Nicole Kleber (Janina Uhse)

Opinión final de la película Fiebre del ladrillo (Netflix)

En conclusión de esta reseña podemos decir que la película Fiebre del ladrillo de Netflix gana en su arranque y en la premisa que utiliza para enganchar al público: la burbuja inmobiliaria y cómo sacar provecho de ella. Pero poco a poco su trama se va desinflando, convirtiéndose en un producto predecible y en ocasiones bastante absurdo en sus planteamientos. Visto lo visto, no sé si es mejor darle una oportunidad a esta irregular propuesta o irse directamente a revisar un clásico como El lobo de Wall Street.

Trailer

DIRECCIÓN
5
GUIÓN
4
INTERPRETACIÓN
6
Reseña de lectores2 Votos
6.5
LO BUENO
Su idea de estafar al sistema.
LO MALO
Algunas escenas súper absurdas.
Pretende resultar cómica y divertida, y no lo es.
4.8
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