Jim Jarmusch, director y guionista de Sólo los amantes sobreviven, expone la interesante opinión existencial de dos legendarios vampiros, Adán (Anton Yelchin) y Eva (Tilda Swinton), mientras sobreviven al paso del tiempo gracias a las creaciones y estudios científicos, artísticos y literarios propios y ajenos.

Sinopsis de ‘Sólo los amantes sobreviven’

Solo los amantes sobreviven - Cartel

Solo los amantes sobreviven – Cartel

Adán (Tom Hiddleston), un magnífico músico lleno de talento con una cultura científica inigualable, vive aislado en una ruinosa casa de un abandonado barrio de la ciudad de Detroit. Su único contacto con el mundo exterior es a través de Ian (Anton Yelchin), un joven melómano que provee a Adán de los objetos e instrumentos musicales más preciados, valorados y únicos de todo el mundo. Adam, que se encuentra en un álgido proceso creativo, compone, interpreta, graba y produce toda su música desde la más profunda depresión que le sirve de inspiración para su lúgubre y fascinante obra. Adán no necesita a nadie en el desarrollo de sus melodías y todas sus creaciones las guarda celosamente para sí mismo.

La inesperada filtración de algunos de sus trabajos, despertará el interés de la gente por un personaje desconocido, ermitaño y místico, lo que provocará que Adam se hunda completamente en la depresión hasta el punto de plantearse el abandono de este mundo de forma definitiva.

Sólo Eva (Tilda Swinton), desde Tánger, amante de la vida, el arte y la naturaleza, es capaz de guiar a Adán a través del oscuro y tortuoso sendero existencial por el que se encuentra vagando su perdida alma. No será la primera vez que, gracias al inmortal amor que les une, la milenaria pareja afronte tan grave problema. Desafortunadamente para ellos, la inesperada visita de Ava (Mia Wasikowska), podría comprometer tan terapéutica relación.

Crítica de ‘Sólo los amantes sobreviven’

Una desvencijada mansión con la decoración original de finales del siglo XIX, se mantiene habitada ajena a la huida de la población de la zona. Detroit, que en tiempo fue una próspera y productiva ciudad gracias a las más importantes industrias del motor que la eligieron como sede (General Motors, Ford y Chrysler), es ahora una depresiva ciudad en constante crisis. Declarada en bancarrota en el 2013, antes fue apodada como ‘la ciudad del rock’ gracias al estilo Motown en la que fue influyente (fue precisamente en esta ciudad donde se creó el sello discográfico Motown Records en el año 1959), también fue impulsora de la música techno en los años ochenta. Años más tarde, un niño rubio casi albino, crecería en uno de sus suburbios luchando para hacerse un hueco en la música profesional con el nombre de Eminem.

Foto del rodaje de Solo los amantes sobreviven

Foto del rodaje de Solo los amantes sobreviven

En contra de lo que el tráiler da a entender, Sólo los amantes sobreviven, es una película centrada en el amor romántico que se encuentra en el arte, la ciencia, la naturaleza y la nostalgia de los tiempos pasados que siempre fueron mejores. Si Jim Jarsmuch tuvo problemas para financiar su proyecto fue precisamente porque sus personajes protagonistas no ejecutan las acciones que deben cumplir para atraer a la audiencia. Ni son amantes al uso –nada de pasteleo, gracias–, ni son terroríficos. Adán (Tom Hiddlestony Eva (Tilda Swinton) son distinguidos por la elegancia de sus movimientos, por su misterioso, enigmático e irremediable encanto que trasciende a su pesar. Adán atrapa sin pretenderlo con su despreciativo pero apasionado interés por la música y la ciencia, mientras que Eva, más despierta, se afana en la literatura, el arte y las creaciones de la naturaleza. Los vampiros de Jarsmuch trascienden como legendarios por su empaque, saber estar –porque han estado desde siempre–, y en la economía de movimientos. Aunque en contra punto, también aparece un personaje, Ava (Mia Wasikowska), un familiar enérgico,  que representa todo lo que la gente espera ver de un ser que es inmortal al tiempo siempre que se guarde del sol y de no beber sangre de mala calidad.

Tilda Swinton (Eva) y John Hurt (Marlowe)

Tilda Swinton (Eva) y John Hurt (Marlowe)

Lo más interesante de Sólo los amantes sobreviven es la forma en la que el director nos acerca a la vida ordinaria, pero nada ordinaria, de unos seres tan apasionados como longevos y frágiles. Con una atronadora versión de Funnel of Love de SQÜRL (la versión original fue interpretada por Wanda Jackson), giramos sobre unas personas, todavía profundamente dormidas, describiendo un ciclo que se repite desde tiempos inmemoriales, en el que despertarán noche tras noche y que en esta ocasión lo harán para atraparnos con la pasión con la que viven sus conocimientos hasta que el convencionalismo cinematográfico se encargue de romper el encantamiento con un inevitable, esperado y predecible conflicto. ¿Por qué siempre tiene que haber una presentación, un conflicto y un desenlace? Recordando un ejercicio de improvisación propuesto por uno de los actores y maestros más libres que he conocido en mi vida, el difunto Antonio Yopis, “¿Por qué no hacemos una escena, un ejercicio sin conflicto? ¡A ver qué pasa!”.

Tilda Swinton (Eva) y Tom Hiddleston (Adán)

Tilda Swinton (Eva) y Tom Hiddleston (Adán)

Pues, podría pasar en este caso, que no encontraríamos con una película que muchos se precipitarían a tachar de pretenciosa, discursiva, experimental, aburrida, independiente de lo independiente… y demás adjetivos para dejar claro al director que no hay nada que guste menos a los modernos que alguien pretenda pasarse de eso mismo, cuando en realidad, este tipo de acercamiento basado únicamente en el amor y el existencialismo, sería un gran salto al pasado para recordar la esencia de la poesía, la sosegada contemplación nihilista del romanticismo propio del siglo XIX. Época de la cual provienen todas las almas errantes engendradas en el amor y la muerte que son los vampiros.

Crítica Solo los amantes sobreviven (11)

Mia Wasikowska (Ava) y Anton Yelchin (Ian)

No quiero acabar la crítica sin dejar de agradecer al director el reparto seleccionado (Tom Hildeston, Tilda Swinton y John Hurt), y la forma tan atractiva de crear interés por la música alternativa o experimental o como quieran llamarla, que sin palabras ni artificios visuales logra dar a entender hasta que punto puede ser profunda una obra compuesta de rasgadas y estridentes notas eléctricas combinadas de irregular forma con una percusión casi arrítmica. Una anecdótica clase de historia, música, arte, literatura y ciencias impartida por vampiros. ¿Qué más se puede pedir?

Trailer de ‘Sólo los amantes sobreviven’

Crítica de la película 'Sólo los amantes sobreviven': Por encima del tiempo
DIRECCIÓN8.5
GUIÓN6.5
INTERPRETACIÓN9
LO BUENO
  • Una visión distinta y renovada de una idea que parte con el romanticismo del siglo XIX
  • El sutil sentido del humor de la película
LO MALO
  • El conflicto que precipita el final de la película es demasiado evidente.
  • Tener la opción de distanciarse de las típicas películas de vampiros y no haberla llevado hasta las últimas consecuencias.
8Nota Final

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