Gerard Butler vuelve a interpretar al jefe de seguridad más duro del presidente de los EEUU. Terrorismo apátrido para justificar acción y violencia en un nuevo escenario: Londres.

Crítica Objetivo: Londres

El director sueco Babak Najafi (“The day my dad was shot”) recoge el testigo de su colega de profesión Antoine Fuqua (Training Day) para volver hacer una película plagada de acción, tiros, bombas, granadas, hostias, venganza… La única diferencia apreciable entre Objetivo: La Casa Blanca y esta es el escenario donde se detonan las bombas y se incrustan las balas. Si en aquella el ataque se producía en Washington DC, capital de EEUU, en esta se lo lleva todo Londres, la capital de Gran Bretaña. Eso sí, el objetivo sigue siendo el mismo: liquidar al presidente de los EEUU Benjamin Asher, que vuelve a ser interpretado por Aaron Eckhar (El caballero oscuro). El jefe de seguridad Mike Banning volverá a encarnarlo Gerard Butler (300).

 Gerard Butler

Gerard Butler

Siguiendo la línea de su antecesora, el argumento vuelve a ser más o menos el mismo. Unos terroristas deciden dar un escarmiento a la sociedad del bienestar y, como liquidar al Presidente Norteamericano les parece poco, ahora han decidido ajustar cuentas (mejor dicho ajusticiar si pueden), a los máximos dignatarios que se les pongan a tiro, a explosión, a pedrada, a cuchillo… bueno, creo que está clara la idea. ¿La forma? Pues aprovechar que el primer ministro de Gran Bretaña fallece de forma inesperada para “liarla parda” en pleno funeral de Estado, cita ineludible para los líderes internacionales.

Lo bueno de la película es que no engaña a nadie. De hecho, esta segunda parte es todavía más clara y directa que la anterior. Tanto, que sorprende lo políticamente incorrecta que puede llegar a ser. No se crean que Gerard Butler representa a un tipo ético, razonable, de moralidad cristalina. No. Para nada. Este curtido agente de seguridad mata si puede y si no puede, da un rodeo y mata. Mata con mala leche. Mata sin piedad y encima se afirma en sus actos. Como acuñara el término Daniel Monzón durante la rueda de prensa de “El Niño” este es un personaje de “acción viril” en toda regla. Ello conlleva que Objetivo: La Casa Blanca es una película para disfrutar con palomitas a manos llenas que se olvidará a los pocos días pero que en el momento se disfrutará bien disfrutada.

Gerard Butler

Gerard Butler

La base principal de que no nos durmamos entre tanta explosión es el guión de los guionistas Creighton Rothenberger, Katrin Benedikt (ambos responsables de la taquillera saga de los abuelos “Los Mercenarios”), Christian Gudegast y Chad St. John. Está bien pensado, justificado, dramatizado y han sabido dotar a los protagonistas de escenas típicas tópicas cargada de músculo a la vez que han otorgado el don de la palabra adecuada sin decir memeces. Han sabido reciclar un producto obvio y transparente, en algo digno de disfrute sin más. Para ello han querido mostrarnos la cara humana de los malos para entender sus motivos de venganza y luego se han puesto a jugar al fin del mundo, donde cualquier cosa es posible e indeterminada menos, claro está, la invulnerabilidad del héroe, el cual también ha sido dotado de un pelín de trasfondo.

Alon Aboutbul

Alon Aboutbul

Por su parte, el director Babak Najafi, ha sabido introducir escenas a cada cual más espectacular combinando todas las posibilidades posibles de observación camarística. Tiros de cámara inspirados en drones, vista subjetiva de misiles, primeros planos de las víctimas adivinando por donde vienen los tiros, puntos de vista desde satélites. No habrá momento de acción que no se torne épico ni oportunidad desaprovechada para mostrar la grandeza del equipo americano. Desde el mítico avión del presidente, el Airforce One, pasando por los helicópteros de transbordo o los vehículos blindados. Todo pinta tan maravilloso que uno ni se plantea cómo demonios son capaces de llevar semejante dispositivo de seguridad en apenas unas horas. ¡A quien le importa! ¡USA lo puede todo! ¡Joder! ¡Si hasta el que escribe se sentía parte del dispositivo de seguridad listo para dar su vida por el presidente! Oh, say can you see…!!! Una americanada en toda regla hecha para el entretenimiento y comentar la jugada con el colega de al lado con la capacidad de meter al espectador en el juego.

Aaron Eckhart, Gerard Butler

Aaron Eckhart, Gerard Butler

Si en las películas de terror el objetivo es el sobresalto del público, en las de misterio formar parte de la resolución del mismo, y las dramáticas afectarlo con la emoción, la finalidad de Objetivo: Londres es llevarlo de la mano a una atracción pirotécnica conducido por un buen reparto protagonista y aderezado con unos antagonistas que van un poco más allá que el odio sin sentido. El que no tenga ganas de tonterías está avisado. Ah, sí. También repite Morgan Freeman en el papel de solucionador de problemas de escritorio.

Trailer Objetivo: Londres

Crítica Objetivo: Londres, feria pirotécnica de terrorismo
DIRECCIÓN7
GUIÓN4
INTERPRETACIÓN7
LO BUENO
  • Para pasar el rato disfrutando de pirotecnia, disparos y bofetadas está bien
  • Los personajes tienen un mínimo trasfondo
  • Los terroristas están justificados
LO MALO
  • Fuera de la espectacularidad no hay nada más
6Nota Final
Puntuación de los lectores: (2 Votes)
9.3

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