Chloë Grace Moretz en la película La (des)educacion de Cameron Post
Chloë Grace Moretz en la película La (des)educacion de Cameron Post

La (des)educación de Cameron Post: Crítica de cine

Última actualización:
6.7

Coincidiendo en fechas con la celebración de los actos centrales del Orgullo Gay 2019 (¡qué cachualidad!), el 05/07 se estrena en nuestro país La (Des)educación de Cameron Post. Aquí os dejamos nuestra crítica de una película necesaria, especialmente en estos tiempos convulsos.

Sinopsis de la película

La película nos traslada al año 1990. Tras la muerte de sus padres, una adolescente de Montana debe irse a vivir con su tía, una mujer muy conservadora. Una joven es obligada por su familia a asistir a un centro de terapia para reorientar la sexualidad de jóvenes homosexuales.

Chloë Grace Moretz en la película La (des)educacion de Cameron Post
Chloë Grace Moretz en la película La (des)educacion de Cameron Post

Crítica La (Des)educación de Cameron Post

No es este un film que juegue a enfervorizar a los espectadores, que destile un agresivo activismo en defensa de los derechos LGTBI. Sencillamente, el acento de esta historia va por otros derroteros. Adaptando la novela homónima de Emily Danforth, la directora Desiree Akhavan traslada a la pantalla las vivencias de Cameron Post (Chloë Grace Moretz), una joven lesbiana que, a principios de la década de los 90, es confinada por su tía y tutora en una institución ultra religiosa destinada a erradicar la homosexualidad.

Chloë Grace Moretz en la película La (des)educacion de Cameron Post
Chloë Grace Moretz en la película La (des)educacion de Cameron Post

El foco argumental, como bien refleja el título (por esta vez nos libramos de creatividades dañinas en su traducción) es mostrar al espectador, con un tono calmo, incluso neutro en ocasiones, la metodología educativa propuesta por la institución La Promesa de Dios. A través de los ojos de Cameron, asistimos al proceso a través del cual los gestores de dicho centro, una psicóloga de profundas convicciones católicas y su hermano, confeso ex-gay, han establecido las pautas y el caldo de cultivo apropiado para que los jóvenes allí recluidos escarben en sus debilidades con el objetivo de iniciar un camino de introspección. Ambientada en 1993, una época en la que la sociedad en mayúsculas es ajena aún a conceptos como inclusión sexual o defensa de la libertad de género, La Promesa De Dios se alza como ejemplo de un mundo capaz de intelectualizar los prejuicios, abriendo para ello si fuera menester nuevos campos de investigación, agarrándose al mantra de que, en definitiva, es posible combatir contra esta abominación a base de pedagogía.

Ganadora en 2018 del Gran Premio del Jurado a la Mejor Película en Sundance y Espiga de Plata a la Mejor Película en la Seminci, el espectador puede hacerse idea del corte indie que, efectivamente, viste dicho film. El tono íntimo y cercano con que se aborda cada secuencia, la ausencia de artificios en la composición de los planos, así como la paleta de colores pálidos que componen su fotografía logran el objetivo de introducir al espectador en el interior de dicha institución, hacernos partícipes del día a día de estos jóvenes tras los muros de La Promesa De Dios.

Chloë Grace Moretz, Forrest Goodluck y Sasha Lane
Chloë Grace Moretz, Forrest Goodluck y Sasha Lane

Chloë Grace Moretz protagoniza la cinta

Chloë Grace Moretz elabora una interpretación que resulta certera a la hora de dotar a su personaje de un halo constante de desconfianza circunspecta; aunque, como contrapartida, no es menos cierto que dicha actitud entre contemplativa y ausente supone un lastre a la hora de empatizar con ella. Destacar también el trabajo de Sasha Lane como mejor amiga de Cameron en el centro, diamante en bruto a quien este año hemos visto en la nueva versión de Hellboy.

Sasha Lane en la película
Sasha Lane en la película

Opinión final: La (Des)educación de Cameron Post

En resumen, La (Des)educación de Cameron Post resulta una propuesta interesante que nos ofrece una perspectiva a la que no estamos, quizá, tan acostumbrados: la de acompañar a sus protagonistas en el complejo y, a la sazón, doloroso dilema de tratar de racionalizar algo tan imposible como nuestra propia condición sexual.

Trailer

LO BUENO
La secuencia del encadenado de planos de los icebergs de cada alumno, al mismo tiempo que asistimos a sus propias reflexiones.
El plano final del film, esperanzador, sencillo y coherente respecto a todo lo visto.
Película necesaria, especialmente en estos tiempos convulsos.
LO MALO
La película se esfuerza en demasía por permanecer dentro del cauce sosegado y tranquilo; se echa en falta cierta erupción emocional.
6.7
¿Te unes?