La nueva película del director Spike Lee, Infiltrado en el Kkklan, narra una historia tan inverosímil que sólo podía estar basada en hechos reales.

Crítica de la película “Infiltrado en kkklan”

Infiltrado en el Kkklan es un ejemplo de cómo conseguir impactar en el espectador de manera realmente brutal narrando una parte oscura de nuestra historia más reciente mediante un relato camuflado entre comedia, espías, humor negro y cierto surrealismo. Así es la nueva película del director Spike Lee (Malcolm X, Oldboy, Plan oculto), un cóctel de emociones explosivo que va calando de forma velada en el espectador para hacernos llegar un mensaje de lo más inquietante: la historia se repite una y otra vez.

John David Washington y Laura Harrier en una escena de la película

John David Washington y Laura Harrier en una escena de la película

Sinopsis

Finales de los años 60 en Estados Unidos. La agitación social y de lucha por los derechos civiles de la comunidad negra se empiezan a sentir en las calles. Será entonces cuando aparezca un “club social” denominado Ku Klux Klan, que busca mantener la estirpe blanca y su supremacía, una raza que consideran claramente superior a cualquier otra: negros, judíos… su discurso para reclutar miembros será muy parecido al del dictador Hitler.

En este contexto conoceremos a nuestro protagonista, Ron Stallworth (John David Washington) el primer detective afroamericano del departamento de policía de Colorado Springs. “Un negro en un mundo de blancos” que para hacerse valer dentro de su comisaría tendrá la ingeniosa idea de infiltrarse en el Ku Klux Klan. Para ello necesitará la colaboración de su compañero Flip Zimmerman (Adam Driver), un policía judío que pondrá en juego su vida para ayudar en esta loca misión a Ron.

Adam Driver, Ashlie Atkinson y Topher Grace en una reunión del Ku Klux Klan

Adam Driver, Ashlie Atkinson y Topher Grace en una reunión del Ku Klux Klan

Análisis

Es innegable el punto de completa locura del que ya parte el argumento de la película: un policía afroamericano que se quiere infiltrar en el Ku Klux Klan, grupo sectario y radical conocido por querer erradicar a toda su raza de los Estados Unidos; pero más sorprendido quedará el espectador al conocer que no estamos ante una ficción sino ante una película basada en hechos reales, los narrados por el propio Ron Stallworth en su libro ‘Black klansman’ (2014) y dónde revela la operación encubierta que llevó a cabo para entrar en el KKK e, incluso, llegar a conocer personalmente a su líder, el polémico David Duke. Una vez más la realidad supera la ficción. Increíbles son las peripecias que relata la película que, pese a concederse ciertas licencias, sí se centra relatarnos los hechos originales.

Adam Driver, Spike Lee y Topher Grace durante el rodaje

Adam Driver, Spike Lee y Topher Grace durante el rodaje

Con esta historia entre manos, Spike Lee construye un relato de lo más inteligente donde basándose en las películas policiacas con toques de comedia -tipo ‘Dos policías rebeldes’, salvando las distancias claro está- nos cuenta hechos estremecedores, de una violencia y maldad sólo equiparables al exterminio nazi. Lee introduce al espectador en una atmósfera amable, detectivesca, y entre gag y sátira cuela una verdad, una realidad aún latente, unos hechos durísimos y algo sólido sobre lo que reflexionar tras salir del cine. Una clara denuncia sobre hechos recientes de la historia de su país, pero también de la situación de racismo absoluto que se vive en la actualidad y que llega a negros, latinos, judíos… en definitiva, a todos los no pertenecientes a la raza aria, la estirpe pura y blanca que debe dominar sobre el resto, el leiv motiv del Ku Klux Klan –¿y de Donald Trump?.

Destacar las interpretaciones John David Washington hijo de Denzel Washington, actor fetiche en la carrera cinematográfica de Spike Lee– como Ron Stallworth y de Adam Driver como Flip Zimmerman. Ambos actores están de lo más convincentes en sus papeles y en la estrambótica misión que se traen entre manos.

Ku Klux Klan en una de sus aterradoras veladas

Ku Klux Klan en una de sus aterradoras veladas

INFILTRADO EN EL KKKLAN. Opinión final de la película de Spike Lee

Infiltrado en el Kkklan es una película completamente pertubadora que nos narra hechos reales sobrecogedores de una forma amable y casi inocente, valiéndose del humor e incluso de la risa que provocan algunas de las absurdas situaciones que presenta -las conversaciones telefónicas de Ron Stallworth con los miembros del Ku Klux Klan son tan tronchantes como inquietantes-.

Pero la “estocada final” está a punto de llegar, y cuando en el tramo final nos presente a dos de sus protagonistas a modo de heroínas a punto de involucrarse en una nueva misión, Spike Lee cortará en seco el relato para mostrarnos imágenes reales de la actualidad estadounidense. Devastador. No habrá espectador que se libre del golpe que provocará este duro final, ni de la reflexión posterior que conlleva -todos menos un millenial, “crítico” de vaya usted a saber qué medio, que decidió echarse a reír en pleno pase de prensa después de ver imágenes de un asesinato real…-.

Crítica "Infiltrado en kkklan", la película de Spike Lee
DIRECCIÓN7.5
GUION6
INTERPRETACIÓN8
LO BUENO
  • La original forma de narrarnos unos hechos tan bestiales de una forma cómica y a la vez incómoda.
  • La crítica a la sociedad americana actual que demuestra que la historia se está repitiendo.
  • Su devastador tramo final.
LO MALO
  • Quizá le falte dureza y crudeza en la narración de ciertos aspectos del KKK.
7.5Nota Final
Puntuación de los lectores: (1 Voto)
8.8

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