Joe Cornish escribe y dirige esta película de fantasía basada en las antiguas leyendas del Rey Arturo y los caballeros de la mesa redonda, repleta de arquetipos en un fallido intento de recuperar la esencia de las antiguas películas infantiles de los ochenta como “Los Goonies” o “Gremlins”.

El niño que pudo ser rey. Sinopsis

El niño que pudo ser rey es una película del género de aventuras y fantasía ambientada en el Londres actual con la epicidad y aventuras propias de los antiguos caballeros de la edad media. Basada en la antigua leyenda del rey Arturo, la historia comienza con un niño llamado Alex, bastante marginado, el cual se enfrenta a los habituales problemas del colegio, hasta que, por azares del destino, acaba alzando la gloriosa espada “Excalibur”. Con la espada, él, y sus compañeros, se embarcaran en una peligrosa empresa por salvar a la humanidad de la esclavitud a manos de la hechicera Morgana. “El niño que pudo ser rey” es la fantástica historia de un niño de lo más normal con la responsabilidad de los grandes reyes y caballeros.

Louis Serkis y Patrick Stewart en "El niño que pudo ser rey"

Louis Serkis y Patrick Stewart en “El niño que pudo ser rey”

El niño que pudo ser rey. Crítica

Me gustaría empezar la reseña analizando el título de la misma, pues está claramente sacado de la película “The man who would be a King”, película de 1975 dirigida por Jhon Huston. Es necesario puntualizar este hecho pues el director quiso dotar de seriedad a la fantástica aventura de los protagonistas, otorgándole un título a la altura, edulcorado, evidentemente, para un público infantil. ¿Por qué este hecho es reseñable? Pues bien, porque el objetivo no se cumple, la película es un arquetipo constante de las películas de aventuras de los ochenta con cierto cariz a otros films de fantasía, lo que nos hace ser partícipes de la enorme crisis que sufre la fantasía medieval a día de hoy. La seriedad brilla por su ausencia y el director no hace más que mostrarnos situaciones ridículas que restan credibilidad a la aventura. En ningún momento logras ser un niño ni integrarte en la épica de la fantasía, no es más que un producto con intención de acercarse al público juvenil que no aporta nada nuevo, lo cual es sorprendente viniendo de los estudios de Twenty century fox, los cuales han llevado a cabo películas basadas en la saga de “Percy Jackson”, una saga realmente entretenida y apta para este público.

El director y escritor, Joe Cornish (Attack the block, 2011) viene de una filmografía bastante escasa y poco reseñable, y, con esta película, al igual que con “Attack the Block”, no logra sorprendernos. La película ya comienza mal, con personajes arquetípicos que no salen de las ya redundantes preocupaciones de un niño de esa edad. A veces, Bedders, el amigo del protagonista, interpretado por Dean Chaumoo, pude resultarnos entrañable, pero más allá de eso los personajes no aportan nada nuevo. Tanto el protagonista Alex, como los abusones, Kaye y Lance, no consiguen que empaticemos con ellos, ya que son personajes estáticos sin ningún tipo de evolución ni personalidad. Nos encontramos con los típicos matones de colegio que acaban replanteándose sus acciones, el compañero miedica y fiel del personaje principal que termina envalentonándose y, como no podía faltar, el protagonista endeble que al asumir su destino se fortalece y se convierte en un héroe. Quizás lo más resaltable del protagonista sea su actor, Louis Ashbourne, quien participó en la película deMowgli: La leyenda de la selva. Pero, volviendo a la fantasía, por desgracia, los personajes están bastante lejos de los grandes referentes del género como pueden ser Harry Potter o el dúo de Han y Chewie, dato remarcable debido a las repetidas menciones que les brinda la película.

Dean Chaumoo, Louis Serkis, Rhianna Dorris y Tom Taylor

Dean Chaumoo, Louis Serkis, Rhianna Dorris y Tom Taylor

Pero los inconvenientes no terminan aquí. No podemos dejar de mencionar la atrocidad que han hecho con la caracterización del gran mago Merlín, dejándolo en ridículo constantemente, en situaciones que lejos de hacernos reír, nos sacan completamente de la aventura y evita que nos creamos la historia y a los personajes. Sin embargo, no podemos decir que la interpretación de los actores sea mala, incluso con la vergüenza ajena que puede llegar a dar Merlín, la interpretación de Agnus Imrie para el Merlín joven y la agradecida interpretación de Patrick Stewart para el Merlín adulto; junto con las del resto de personajes principales, cumplen con lo que se le puede exigir a este tipo de films familiares. La única actriz que, trágicamente, podría haber dado más de sí es Rebecaa Ferguson, pero no sería justo culparla, pues el personaje es deleznable, pero no por su maldad y crueldad sino por su apenas presencia y su escaso empoderamiento como villana principal, llegando a tener más importancia los masillas que aparecen constantemente de manera aleatoria y sin sentido persiguiendo a los protagonistas. Incluso, para más inri, la primera vez que es derrotada nos deleita con su fragilidad y estupidez, sin representar un verdadero reto para Alex, un niño muy inexperto en el arte de la espada y de la ética caballeresca.

Por cierto, os daré un dato curioso, Patrick Stewart no es la primera vez que se adentra en el mundo fantástico del rey Arturo, ya participó en la película “Excalibur” de 1981, por lo que supongo que la nostalgia es la razón principal por la que este actor se ha prestado a hacer tal atrocidad audiovisual.

Angus Imrie, Dean Chaumoo, Louis Serkis, Rhianna Dorris y Tom Taylor

Angus Imrie, Dean Chaumoo, Louis Serkis, Rhianna Dorris y Tom Taylor

Por otro lado, el guion es terrible, no por sus incongruencias argumentales o su simpleza, sino por su falta de originalidad o capacidad para captar el interés por la historia. Nos coloca constantemente a los personajes en situaciones ridículas, sin casi interacción con el entorno ni con otros personajes, mostrándonos la trama de manera lineal y aburrida. No logra en ningún momento adentrarnos en una historia de fantasía tan apasionante como a la que hace honor la leyenda artúrica. La evolución y la construcción de los personajes es inexistente, se basa en estereotipos habituales de este género, lo que nos hace creer que estamos ante otra producción más sin identidad propia, carente de sorpresas o interés. Una copia más de las tantísimas películas de fantasía para niños que abundan en la historia del cine y que jamás pasaran a la historia ni se recordaran, pues no aportan nada.

También deberíamos detenernos a analizar los solitarios decorados que nos muestra el director, los cuales restan profundidad al mundo y a la aventura. Parece que el director se empeña en que salgamos de la película y tomemos conciencia de lo incomodo que es a veces el cine y, aun entendiendo al público que va dirigida la película, se hace pesada y aburrida. Lo único que conseguirá esta película es sacar alguna que otra risa a los más pequeños, mientras que el resto del tiempo querrán salir corriendo de ahí, lo que, inevitablemente, hará que los padres se planteen el precio que han pagado por la entrada.

Por último, la banda sonora, creada por Electric Wave Bureau, nos remota a los ochenta utilizando la electrónica en los temas principales, inspirándose en la música de Giorgio Moroder que fue banda sonora de la maravillosa película de fantasía: “La historia interminable”. Aun así no renuncia a otros estilos musicales, representando a la villana con un tema más clásico, orquestal, y las escenas de Londres con una música más pop. El único problema de la banda sonora, es que en mi opinión, carece completamente de alma y junto al guión, no logra que sintamos la épica de la aventura.

Rhianna Dorris y Tom Taylor en "El niño que pudo ser rey"

Rhianna Dorris y Tom Taylor en “El niño que pudo ser rey”

El niño que pudo ser rey. Opinión final

Una historia de niños para niños que lo único que podría conseguir es hacer que los críos no dejen de moverse del asiento queriendo salir de ahí. Una película al uso en la que no se han esforzado lo más mínimo por crear algo nuevo, o por lo menos, cumplir con lo esperado de este maravilloso género en crisis. Si realmente alguien esperaba que esta película salvase la fantasía de su decadencia mejor que se quede en casa y vuelva a visionar las películas de Harry Potter, que ahora mismo tenemos la gran suerte de tenerlas en Netflix.

El niño que pudo ser rey. Trailer

Crítica El niño que pudo ser rey: Otro fallido intento de revivir la fantasía
DIRECCIÓN6
GUION3
INTERPRETACIÓN5
LO BUENO
  • La aparición de Patrick Stedward.
  • Volver a recordar la maravillosa mitología del rey Arturo, aunque no se profundice en ella ni se desarrolle adecuadamente.
LO MALO
  • Es aburrida, tediosa e interminable.
  • Repleta de arquetipos, con personajes planos y sin evolución.
  • No aporta nada nuevo al género ni aprovecha la enorme mitología que hay alrededor de las leyendas artúricas.
4.7Nota Final
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