Basada en hechos reales, 'El chico del millón de dólares' cuenta la historia de un representante venido a menos de grandes estrellas del deporte americanas. Para salir de la crisis laboral en la que se encuentra, idea un concurso para encontrar al mejor lanzador de baseball de todo India, país donde no se practica dicho deporte.
Presentada a concurso en la sección oficial de la Seminci de Valladolid 2014, la directora de origen noruego Pernille Fischer Christensen no consigue convencer con la seductora idea sobre los vaivenes personales de una estrella musical en 'Alguien a quien amar'.
La ganadora de mejor película y mejor dirección en el pasado Festival de San Sebastián , es una película necesaria en el yermo, aunque suenen fanfarrias triunfantes que ya poca gente cree, arruinado , desbastado, y falto de argumentos singulares, panorama fílmico patrio. Es de agradecer que se dejen ver directores como Vermut, aunque a sus propuestas les cueste mucho alejarse del tufo a insuficiente. Tal vez también sea problema de nosotros, el público.
Regresan las míticas Tortugas Ninja en una nueva versión que vuelve a contarnos sus orígenes y donde el CGI es el eje dominante de la función. Michael Bay en tareas de productor y Jonathan Liebesman como director, nos ofrecen un entretenimiento apático y realizado con demasiada prisa.
Presentada a concurso en el pasado Festival de San Sebastián, el donostiarra Pablo Malo filma este thriller excesivamente preocupado por la denuncia de los oscuros compartimentos de la lucha antiterrorista que por ahondar en las razones y motivaciones de los protagonistas, en definitiva, por hacer cine.
David Fincher, que tiende a la larga duración en sus películas, ha creado un thriller apasionante, dinámico, tan intrigante y entretenido como una novela de misterio. Dos horas y media de, como reza el fantástico trailer que muestra sin desvelar nada, tres versiones sobre la desaparición de Amy Dunne (Rosamund Pike). Audaz sin duda.










