Enésima superproducción afectada de lleno por la crisis sanitaria del Covid-19, al fin ha llegado el momento de disfrutar en pantalla grande de la última película de James Bond, Sin tiempo para morir. Film número 25 de la saga cinematográfica más longeva de nuestro tiempo; 26, si tenemos en cuenta para la cronología la Casino Royale de 1967 protagonizada por David Niven y Peter Sellers. Ya podéis leer nuestra crítica de la película Sin tiempo para morir. Sirvámonos, por tanto, un martini agitado, no mezclado, y recibamos como se merece a nuestro agente secreto favorito: Bond, James Bond.
Tim Burton lleva a la pantalla la historia de la peculiar pintora Margaret Keane, autora de obras de tinte oscuro donde niños y niñas de enormes ojos y suma tristeza miran al observador. La adorable Amy Adams da vida a la fantástica autora mientras que el magnífico Christoph Waltz interpreta al genio que le procuró la fama. El resto, en la película "Big Eyes".
'Django desencadenado' nos introduce directamente en el salvaje Oeste americano y nos lo representa tal y como queremos verlo en una película. Lleno de tíos duros, hombres sin escrúpulos, esclavos, recompensas en carteles con el símbolo del dólar, frases tipo "vivo o muerto", cantinas, suciedad, polvo, puñetazos, tiros, humor y la venganza movida por amor sin sentimentalismo. Entretenimiento y calidad en una misma película.
La última película de James Bond, Spectre, nos muestra la cara más elegante y clásica del famoso espía británico. Seguramente esta sea la mejor entrega del protagonista Daniel Craig.
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