Crítica ‘Un traidor como los nuestros’: Otro thriller

Ewan McGregor, Naomie Harris

‘Un traidor como los nuestros’ se suma a la larga lista de thrillers sin aportar nada nuevo.

Crítica de la película ‘Un traidor como los nuestros’

El guionista de Drive (2011) y Las dos caras de enero (2014), Hossein Amini, la que también fue su debut como director, adapta la novela del guionista John le Carré (El topo, 2011. El hombre más buscado, 2014) con esta Un traidor como los nuestrosUna cinta interesante e intrigante, la mayor parte de su tiempo, que sin embargo no logra transmitir una certera sensación de urgencia. Un factor determinante este que se desvanece lentamente hasta que llega el desenlace de la película.

Ewan McGregor y Stellan Skarsgård en una escena de la película "Un traidor como los nuestros"
Ewan McGregor y Stellan Skarsgård en una escena de la película “Un traidor como los nuestros”

La película dirigida por Susanna White (La niñera mágica y el Big Bang, 2010), arranca de forma atractiva e intrigante. Las escenas filmadas meten de lleno a la audiencia en el interés por la trama y en como el personaje protagonista Perry (Ewan McGregor), y su mujer Gail (Naomie Harris), quienes parecen estar pasando por una gran crisis de pareja, pueden verse involucrados en un peligrosísimo conflicto de intereses entre miembros de la mafia rusa. Aparece el siempre genial Stellan Skarsgård interpretando a Dima y, el contraste entre el apocado profesor de Ewan McGregor, y el déspota millonario ruso al que da vida el veterano actor sueco, no hace sino levantar las expectativas. Pese a lo típico del género, se transmite la sensación de que encontraremos algo diferente. Pero las escenas se suceden, las incógnitas se resuelven y, ni las acostumbradas tretas de este género permanecen.

Ewan McGregor es un profesor de poesía.
Ewan McGregor es un profesor de poesía.

Por un lado, la película no hace más que presentar personajes exponiendo su trasfondo de manera discursiva, a través de elegantes escenas audiovisuales o utilizando ambas formas en distintos momentos en un empeño por redondear las figuras. De esta manera, pronto la película se irá dispersando en una serie de escenas protagonizadas por Ewan McGregor que, buscando precisamente intensidad, no harán más que difuminar la sensación de peligro al evidenciar que los actos de los personajes están injustificados. Este, sin duda puede ser un problema de guión, pero es que la sobriedad del montaje y el dilatado ritmo no logran resolver muchos de estos problemas.

Stellan Skarsgård interpreta a un peligroso mafioso ruso
Stellan Skarsgård interpreta a un peligroso mafioso ruso

A todo esto hay que añadir la cantidad de intereses ocultos por parte de cada uno de los personajes, más o menos principales, que aparecen en la trama. La película acaba pasando por encima del conflicto en marcha con el que la pareja protagonista interpretada por Ewan McGregor y Naomie Harris se presenta. El personaje de Dima, Stellan Skarsgård, vomita su propio conflicto -en una siempre excelente interpretación, por supuesto- a base de palabras, perdiendo la película una oportunidad de oro para sentar las bases que moverá la trama. Luego, aparecerán carismáticos antagonistas que, salvo la elegancia del vestuario, tendrán un trasfondo tan flojo como pudiera ser cualquier malvado clásico. Es decir, el malo es malo porque es malo y punto. Y finalmente nos encontraremos con la representación del Servicio Secreto Británico, Luke (Khalid Abdalla) y Hector (Damian Lewis), que tendrán más fachada que ganas. Eso sí, hay que destacar la breve pero atractiva del actor Khalid Abdalla, cuyo personaje parece ser el único que tiene los pies en la tierra.

Damian Lewis es Hector, un agente del Servicio Secreto Británico
Damian Lewis es Hector, un agente del Servicio Secreto Británico

Y es que la película adolece de pedir demasiadas concesiones a una audiencia sobre saturada de giros, requiebros, fintas y tretas, como para otorgar tantas veces su buena fe. A los espectadores, que tienen un amplísimo conocimiento de este tipo género, no se les engaña fácilmente y menos, se les puede pedir tales favores de forma continua. ¿Que un don nadie acaba involucrado en la mafia? Perfecto, puede ser, pero la justificación debe ser no buena, excelente. ¿Que un millonario mafioso necesita la ayuda de un don nadie? Fantástico, eso es muy cinematográfico, pero ni por asomo la película debería utilizar una parecida justificación que el don nadie, porque al final, no importa lo mucho que se esfuerce el guión en dar explicaciones, cualquier argumento se volverá endeble.

Trailer de la película ‘Un traidor como los nuestros’

DIRECCIÓN
6
GUIÓN
6
INTERPRETACIÓN
7
Reseña de lectores1 Vota
6.7
LO BUENO
La interpretación de Stellan Skarsgård en versión original.
El final se sale un poquito de la convencionalidad
LO PEOR
Se deja ver sin aportar nada relevante a este género.
6.3
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