Llega a las pantallas españolas la película italiana más taquillera de la historia de su país. Comedia sobre tópicos culturales que no vacila en mostrar lo peor de Italia.

Crítica de “Un italiano en Noruega”

Un italiano en Noruega”, dirigida por Gennaro Nunziante, engorda la lista de comedias sobre tópicos locales que tanto han proliferado en los últimos tiempos, desde que “Bienvenidos al Norte” supusiera todo un fenómeno. En este caso son los italianos los que han sabido parodiar sus propias costumbres y de paso criticar muchos aspectos de su estructura, siendo la película italiana más taquillera de la historia en su país.

El relato nos muestra a un funcionario que bien podría ser español, a tenor de la fama que tienen los empleados públicos en nuestro país. Su vaguería, la manera en la que se aprovecha de su situación y el mantra: “no dejar el empleo fijo, cueste lo que cueste” son aspectos que se explotan en muchos gags y la parte con la que más identificado se puede sentir el espectador español. Pero, aunque estos aspectos funcionan como motor de la trama, el verdadero interés del film, y es aquí donde pierde su gran virtud, es la de introducirnos en una comedia romántica que tampoco cumple con los cánones de su género, no terminando de dejar satisfecho al público.

Checco Zalone, coguionista de la película junto al director, da vida a Checco, protagonista un tanto cargante, con unas maneras esperpénticas, muy italianas por otra parte, que puede llegar a cansar. Mucho más comedidas se muestran las dos actrices que acompañan al funcionario. Eleonora Giovanardi, la compañera de Checco en Noruega, se limita a seguir las locuras del este de una manera elegantes, sin resultar menos cómica por ello. A medio camino entre los dos se encuentra Sonia Bergamasco, la doctora rival que sufre las acciones del aprovechado empleado.

Checco Zalone interpreta a Checco en Un italiano en Noruega

Checco Zalone interpreta a Checco en Un italiano en Noruega

El film no está exento de problemas, sobre todo en lo que a montaje se refiere. Su apresurado comienzo resiente el segundo acto, que resulta ser más tedioso y donde el nivel de comedia desciende, centrándose en el desarrollo de la trama amorosa. Este aspecto es comprensible, pero evidencia cómo divaga el director entre la comedia romántica y el relato alocado; no acabándose de desarrollar satisfactoriamente ninguno de los dos, aunque parezca inclinarse en última instancia por la historia de la pareja, perdiéndose la perspectiva inicial, que le sentaba tan bien a la cinta.

Un italiano en Noruega” es una película irregular que no tiene pelos en la lengua al recrear a los habitantes de su país, y quizá por ello ha cosechado ese desmedido éxito en Italia. Para el resto del mundo la experiencia es satisfactoria a medias y no contentará a todo tipo de espectadores.

“Un italiano en Noruega”: autocrítica paródica
Dirección5
Guión4
Interpretación4
LO BUENO
  • La crítica al sistema italiano
  • El desarrollo del primer acto
LO MALO
  • Su protagonista resulta insoportable a ratos
  • No sabe qué género abordar.
4.3Nota Final
Puntuación de los lectores: (2 Votes)
5.7

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