Luis Callejo, Antonio de la Torre y el director Raúl Arévalo en el rodaje de "Tarde para la ira".
Luis Callejo, Antonio de la Torre y el director Raúl Arévalo en el rodaje de "Tarde para la ira".

Crítica ‘Tarde Para La Ira’: La película española del año

Crítica de la película ‘Tarde par la ira’: Raúl Arévalo dirige y escribe junto a David Pulido una historia ficticia pero cargada de personalidad.

Crítica ‘Tarde para la ira’

Antonio de la Torre, Luis Callejo y Ruth Díaz protagonizan este thriller cargado de tensión, emoción y sinceridad. Un trabajo sorprendente posible gracias a la entrega de cada uno de los miembros del equipo capitaneado por el perseverante Raúl Arévalo que, como siempre ocurre en estos casos, empujó el proyecto durante casi ocho años hasta lograr la financiación necesaria. Beatriz Bodegas, la productora, puede estar más que orgullosa de haber apostado por una película exultantemente española.

Foto de la película de Raúl Arévalo "Tarde para la ira" con Antonio de la Torre y Luis Callejo.
Foto de la película de Raúl Arévalo “Tarde para la ira” con Antonio de la Torre y Luis Callejo.

Sorprende sobremanera la claridad con que Raúl Arévalo logra comunicar una sencilla historia donde la ira -lejos de convertirse en un título gancho- acaba por convertirse en la protagonista en la relación de los personajes que protagonizan la trama. Paso a paso, con su tiempo medido, Raúl define unos caracteres en un momento concreto de su vida tras ser marcados por un acontecimiento del pasado. Esta escena, dicho sea de paso, queda registrada en una magistral secuencia inicial donde quedan impresos los valores del director.

Foto de la película de Raúl Arévalo "Tarde para la ira" con los actores Antonio de la Torre y Luis Callejo. Tomada en el barrio madrileño de Usera
Foto de la película de Raúl Arévalo “Tarde para la ira” con los actores Antonio de la Torre y Luis Callejo. Tomada en el barrio madrileño de Usera

Raúl no empuja, no es discursivo, no exhibe la vida de ninguno de los personajes ni pierde energías ofreciendo información redundante. Al contrario. Todos son definidos por sus actos. Por lo que son. La cámara acompaña -cámara al hombro habitualmente en los primeros minutos de la película- a cada uno de los personajes que tienen peso en la película. Los hay reales, como los interpretados por Luis Callejo (Curro), expresidiario tras el incidente inicial; Ruth Díaz (Ana), esposa en la ficción de Luis Callejo; y Antonio de la Torre (José), un inquietante ser asiduo al bar donde trabaja Ana. También los hay terrenales, como el bar donde acuden los personajes; como los barrios o el pueblo donde se desarrolla la trama, ambos llenos de identidad; como las localizaciones repletas de personalidad donde se desarrolla la trama los que se mueven… Y los hay intangibles, como las emociones; como las ideas; como los pensamientos que recorren la cabeza de los personajes que casi se pueden ver -casi hasta escuchar- tras la contenida actuación de los actores. Todo ello empaquetado en una sucesión de pequeños retratos titulados a modo de capítulos: “El bar”, “La Familia”, “Ana”, “Curro” y la “Ira”, la indiscutible protagonista. El título, ‘Tarde para la ira‘, juega con los conceptos y define a la perfección la apasionante película.

Los actores Antonio de la Torre y Luis Callejo en una escena de la película rodada en el barrio de Usera
Los actores Antonio de la Torre y Luis Callejo en una escena de la película rodada en el barrio de Usera

El film aglutina un espectacular elenco de actores a los que se les ha dejado trabajar. Raúl hace valer su bagaje de intérprete para colocar a cada uno en el sitio perfecto. No hay nadie que esté fuera de lugar. Nadie destaca por encima de nadie. El nivel de cohesión es excelente. Todos son profesionales. No existe ningún figurante especial que, por ahorrarse unos preciados euros un la producción, suelte una frase chirriante que joda la película. Hasta los actores que no lo son -los cuales se nota- brillan con una indiscutible frescura para replicar a los protagonistas. Tan bien situados -en energía, en texto, en contexto- están estos, que uno acaba dudando sobre la verdad de un actor profesional que se aventurara a interpretar a un personaje tan característico como los que aparecen en los barrios periféricos donde se rodó la película. ¿Podría ser el actor profesional capaz de asumir semejante carga interpretativa?

Antonio de la Torre - Crítica Tarde Para la Ira
Antonio de la Torre – Crítica Tarde Para la Ira

Usera, Vallecas, Las Barranquillas, Móstoles… Barrios desafortunados, barrios antiguos, barrios construidos con una planificación triste, clónica. Unos barrios que conservan una esencia de una España perdida, de una generación obrera que nunca gana. Unos barrios que resplandecen bajo la mirada del director novel y que el reputadísimo director de fotografía Arnau Valls Colomer (Eva, 2011. Tres bodas de más, 2013. Anacleto: Agente, 2015) pule hasta lograr la fascinación de los cuadros retratados. Imágenes llenas de poder que no hacen sino arraigar a cada personaje a la profundidad de su bagaje pasado.

Antonio de la Torre (José) y Luis Callejo (Curro) en 'Tarde para la Ira'
Antonio de la Torre (José) y Luis Callejo (Curro) en ‘Tarde para la Ira’

Personajes creados con una impresionante paleta de grises. Personajes vivos, cambiantes, erráticos, caóticos, pero limpios y definidos. Seres vivos. David Pulido, amigo de Raúl Arévalo, ha logrado dotar a los personajes de una profundidad insondable mientras que su compañero de guión y director, Raúl Arévalo ha estado impecable a la ora de asegurarse de que los actores estén precisos en la ejecución. Y estos últimos, la profunda Ruth Díaz, el insondable Antonio de la Torre, el impredecible Luis Callejo y todo el elenco participante de la película, están en el mejor momento de toda su carrera filmográfica. Si hubiera un premio al reparto en general, este sería el momento de entregarlo. Mención especial a Manolo Solo, que aparece en ‘Tarde para la ira’ dando vida a un personaje breve pero lleno de franqueza. De hecho, este actor contesta a la perfección la pregunta anterior. Pues Manolo Solo no es sólo capaz de asumir semejante responsabilidad interpretativa si no que, de no conocerlo, los espectadores asumirían como natural la estridente identidad que representa.

Luis Callejo con Raúl Arévalo en primer término, director de la película, hablando con Antonio de la Torre.
Luis Callejo con Raúl Arévalo en primer término, director de la película, hablando con Antonio de la Torre.

Ciertamente, ‘Tarde para ira’, es una película que no sólo pone el listón alto a Raúl Arévalo, si no que rubrica que el cine español, si se le deja hacer, es un cine de la hostia. (Como las que le daba Raúl Arévalo a Antonio de la Torre para meterlo en situación. Je je je).

Entrevista al director Raúl Arévalo ‘Tarde para la ira’

Entrevista a los actores Luis Callejo y Antonio de la Torre ‘

Trailer de ‘Tarde para la ira’

DIRECCIÓN
8
GUIÓN
9
INTERPRETACIÓN
9
Nota de lectores10 Votos
7.5
LO BUENO
Personajes vivos, cercanos y reales. Su construcción e interpretación tiene todo el espectro de grises necesario.
Un guión directo, sin florituras, apenas exento de fallos.
Raúl Arévalo se descubre como el director que es.
LO MALO
El poco bombo que está teniendo la película.
No tener cerca a alguien que diga que "no le gusta el cine español" para cerrarle la boca.
10
¿Te unes?