Tercera revisión del héroe por excelencia de la factoría Marvel, sumándose a su universo cinematográfico con una aventura en solitario refrescante y entretenida. Ya llegó el momento de “Spider-Man Homecoming”.

Crítica de la película “Spider-Man Homecoming”

Spider-Man: Homecoming era un salto al vacío sin fluido arácnido en los lanzarredes. Una apuesta, la tercera, de relazar un producto dentro de un periodo dominado por las franquicias grupales de superhéroes que se miraba con suspicacia tras los pobres resultados de las dos entregas firmadas por Marc Webb o la infame tercera parte de Sam Raimi. Su vuelta a Marvel fue un hálito de esperanza, y la primera aparición en su universo levantó las expectativas con una colaboración breve pero ilusionante en “Capitán América: Civil War”. Hoy, un año después, el salto sin red ha sido superado con un reboot para las nuevas generaciones donde prima el humor y los problemas de un adolescente e inexperto héroe.

Tom Holland probando sus nuevos superpoderes

Tom Holland probando sus nuevos superpoderes

El guion es consciente de los frentes que tiene abiertos, tanto en su pertenencia a una franquicia mayor como en la necesidad de desmarcarse de las dos adaptaciones precedentes. De esta manera, la película se centra en Peter Parker, el chico normal de barrio con una responsabilidad más grande que él; y deja de lado a Spider-Man, que ya tendrá tiempo de lucirse en grandes batallas rodeado de compañeros. Las referencias al Universo Cinematográfico de Marvel son constantes, llenando la pantalla de guiños, pero no interfieren demasiado en la trama, ni tan siquiera ese Iron Man del que tanto se ha abusado en la promoción. Esta es la historia de un chaval de Queens, y Peter es su auténtico protagonista. Para muchos duele ver que el propio entorno del trepamuros no se haya respetado respecto a aquellos primeros cómics de Steve Ditko y Stan Lee, eliminado la mayoría de personajes conocidos o cambiando su apariencia radicalmente. Incluso cuesta identificar algo de la versión Ultimate del personaje. Y es ahí donde aflora la necesidad de los responsables de alejarse de lo ya adaptado. Buscando una novedad que evite comentarios del tipo “otra vez lo mismo de siempre”, aquí el tío Ben no es mencionado, la picadura de la araña es un diálogo de pasada y el mantra “un gran poder conlleva una gran responsabilidad” no sale ni siquiera de los labios de Tony Stark, aunque su mensaje si que atisbe. Pero no por ello hay que menospreciar esta nueva versión del cabeza de red. Cada generación tiene su Spider-Man y los que lo leíamos hace mucho tiempo siempre tendremos como referencia las adaptaciones -geniales- de Sam Raimi; para aquellos más jóvenes está el descafeinado intento de Marc Webb y por último, este “Spider-Man Homecoming” hará las delicias de los más pequeños. Ya que en apariencia la propuesta es más infantil, aunque su fondo no lo sea tanto.

Jon Watts y Tom Holland en el rodaje de "Spider Man Homecoming"

Jon Watts y Tom Holland en el rodaje de “Spider-Man Homecoming”

Jon Watts, un director con muy poca experiencia, toma las riendas del film de manera muy inteligente. Consciente de sus carencias como realizador, se lleva a su terreno la parte emocional del relato, dejando en un segundo plano las escenas de acción. Una decisión muy coherente, ya que en los tiempos que corren, intentar sorprender con peleas de superhéroes es exponerse a un aluvión de críticas tras los precedentes que se manejan. Watts confía en su reparto y en la recreación de un Peter Parker en plena adolescencia, acarreando todos los problemas que de ella de derivan. Así, el director homenajea sin esconderse el cine de John Hughes.

Jon Favreau, Robert Downey Jr. y Tom Holland comparten escena

Jon Favreau, Robert Downey Jr. y Tom Holland comparten escena

Tom Holland le ha tomado la media a Peter y Spidey a la perfección, convirtiéndose en el actor que mejor ha interpretado al personaje. Cada vez que aparece se come la pantalla gracias a un gran sentido del humor provocado por las bromas que presenta el guion. Ni siquiera se amilana en compañía de su mentor, Robert Downey Jr. haciendo una vez más de Stark, o en la imponente presencia de Michael Keaton, un Buitre genial, uno de los mejores villanos del Universo Cinematográfico de Marvel. El resto, obviando la breve, pero correcta intervención de Marisa Tomei como May, forman un elenco adolescente la mar de disfrutable y multicultural, reconociendo la labor de Jacob Batalon, el “hombre en la silla”. También hay lugar para un par de cameos, uno más que sorprendente, de personajes ya conocidos de la franquicia Marve

El nuevo Spider-Man en acción

El nuevo Spider-Man en acción

Técnicamente la película pasa la prueba con nota, deteniéndose en el traje del superhéroe y todos sus cachivaches. Algo que no se relaciona con la mítica del personaje pero que una vez más, era necesario para diferenciarse de encarnaciones precedentes. La banda sonora de Michael Giacchino tampoco debe ser ignorada, aunque la sombra de Elfman sea alargada.

Así es "Spider Man Homecoming"

Así es “Spider Man Homecoming”

Conclusión de la película “Spider-Man Homecoming”

“Spider-Man Homecoming” es un nuevo acercamiento a uno de los superhéroes más famosos del mundo, que se disfruta con solvencia a pesar de ser su tercera adaptación para la pantalla grande. Su relación con el universo de la casa de las ideas y lo que nos puede esperar del personaje en el futuro corroboran que está vez Sony y Marvel han acertado. ¡No os perdáis las dos escenas postcréditos!

Crítica "Spider-Man Homecoming": Una nueva vuelta de tuerca que encaja
DIRECCIÓN7
GUION7
INTERPRETACIÓN8
EFECTOS ESPECIALES10
LO BUENO
  • Tom Holland es Spider-Man.
  • Su poca dependencia del Universo Cinematográfico de Marvel.
LO MALO
  • Algunas decisiones que no cuadran con el personaje pero que eran necesarias para diferenciarse de sus predecesores.
  • Cuesta sorprender con las escenas de acción.
8Nota Final
Puntuación de los lectores: (1 Voto)
9.4

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