Crítica de la película Frantz: El melodrama snob

François Ozon nos presenta este drama ambientado inmediatamente después de la Primera Guerra Mundial.

Crítica de la película ‘Frantz’

Frantz cuenta la historia de Anna, una joven que perdió a su pareja en la Primera Guerra Mundial. Cada día, al ir a visitar la tumba de su amado, se encuentra con un misterioso personaje que le deja flores. Con esta premisa, la película pasa por ser una relectura de “Remordimiento”, aquella película de los años 30 dirigida por el genial Ernst Lubitsch y que se basaba en la obra teatral de Maurice Rostand, “L’homme que j’ai tué”. En esta ocasión, Ozon, que dirige y escribe, decide desarrollar el primer acto de la cinta centrándose en el misterio sobre quién es ese hombre que deja flores en la tumba. Un grave error, ya que la mayoría de los espectadores caerán en la cuenta a los pocos minutos, resultando una sorpresa fallida. Y es que el lastre de “Frantz” es que todo es demasiado previsible.

Pierre Niney

Quizás el propio director, conociendo el texto que revisaba, era consciente de que se encontraba con una historia de débiles mimbres y ha optado por darle su personalidad postmoderna, disfrazada de un clasicismo impostado que vierte sus energías en un melodrama aburrido que no consigue salvarse con los artificios del francés.

El realizador, hace uso de una narrativa pausada con destellos modernistas, como su virado de color a blanco y negro cuando la historia lo requiere. Un recurso que puede encantar a algunos, pero que no es ninguna novedad y ha sido utilizado en numerosas ocasiones. Una lástima recurrir a estas técnicas, sabiendo que Ozon ha creado películas muy reivindicables como “En la casa” o la reciente “Una nueva amiga” sin hacer uso de artificios para esconder la realidad.

Paula Beer, Pierre Niney, Marie Gruber y Ernst Stötzner

Pero no todo son malas palabras para “Frantz”. El trabajo del director francés con sus actores es excelente. La más destacable es la joven Paula Beer que hace un trabajo sobresaliente, sobrio y elegante. Su compañero Pierre Niney también destaca como el atormentado Adrien. El resto del reparto está a la altura de los protagonistas y constituyen el principal valor para acercarse a la película, que quizá pueda ser reprochable por sus decisiones estilísticas o su guion, pero que en materia interpretativa es muy disfrutable.

En el apartado técnico la cinta está tratada con mucha delicadeza, sobre todo gracias a la fotografía de Pascal Marti, que hace gala de la clave baja en la mayoría del metraje, tanto en su paleta de grises como en el color. Los movimientos de cámara son escasos y precisos, con la elegancia que posee todo el conjunto.

Paula Beer, Pierre Niney

“Frantz” es una película irregular. Puede pecar de pretenciosa en muchos momentos y su texto tiene más problemas que virtudes, pero su trabajo actoral es excelente y su fotografía deliciosa. No es una joya, pero sus bondades la hacen digna de un visionado y una opinión propia, aunque solo sea por los precedentes en la filmografía de François Ozon.

Crítica de la película Frantz: El melodrama snob
DIRECCIÓN6
GUIÓN5
INTERPRETACIÓN8
LO BUENO
  • Su trabajo interpretativo.
  • La elegante fotografía.
LO MALO
  • Un guion muy irregular.
  • Las pretensiones de François Ozon
6.3Nota Final
Puntuación de los lectores: (9 Votes)
4.8

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