El guardián invisible, la adaptación cinematográfica del best seller de Dolores Redondo, llega a la gran pantalla para dar el pistoletazo de salida a una trilogía que promete envolvernos en la sobrecogedora atmósfera del Valle del Baztán donde siempre parece que hay una oscura sombra que te persigue.

Opinión de la película El guardián invisible

La evolución cinematográfica de Fernando González Molina desde sus inicios con ‘Fuga de cerebros’ o ‘Tres metros sobre el cielo’ es más que evidente en sus últimos trabajos. Y ya no sólo por la complejidad y madurez de los guiones elegidos, que también, sino por la dirección de actores y por su notoria mejoría en cuanto al discurso interno de la cinta. Dicha evolución ya se dejaba notar en su anterior trabajo ‘Palmeras en la nieve‘, algo que ahora viene a reafirmarse en su nuevo proyecto: El guardián invisible. Con esta adaptación a la gran pantalla del best seller de Dolores Redondo, el director logra envolver al espectador en una atmósfera fría, angosta e inquietante atrapando a su personaje principal, la Inspectora Amaia Salazar, en su propia pesadilla interna mientras intenta encontrar a un despiadado asesino en serie.

Marta Etura es la Inspectora Amaia Salazar

Marta Etura es la Inspectora Amaia Salazar

Sin duda una película difícil de rodar, no sólo por las complicadas condiciones de trabajo del Valle del Baztán (Navarra) donde se ubica la trama (lugar imprescindible como localización al poder considerarse un personaje más dentro de la historia) sino también por la cantidad y complejidad de las subtramas que subyacen de la principal en la que descubriremos: un trauma infantil, brujería y leyendas ancestrales ocultas en el valle. La buena combinación de todas ellas, guardando siempre el secreto del asesino y algún que otro as más bajo la manga, es uno de los factores que más se aprecian en el trabajo del director. Quizá le haya faltado algo más de maestría a la hora de dotar a cada una de ellas del peso adecuado dentro del argumento de la cinta, pero en general ha sabido trasladarnos correctamente hasta el valle y sus misterios. Algo que sin duda hará más interesante y entretenido nuestro viaje por la película de la mano de dicha inspectora, hasta que juntos logremos dar con la identidad de este misterioso asesino.

Francesc Orella y Marta Etura en el Valle de Baztan (Navarra)

Francesc Orella y Marta Etura en el Valle de Baztan (Navarra)

Para ello Fernando González Molina ha prescindido de su actor fetiche, Mario Casas, para apostar por una inmensa Marta Etura, la cual logrará aportar toda la seriedad, frialdad y profesionalidad necesarias al personaje de la Inspectora Salazar y al mismo tiempo será capaz de evidenciar la fragilidad y el tormento en el que vive sumida Amaia, un personaje perseguido por fantasmas del pasado. Un personaje de gran peso en la película -no habrá una sola escena en la que no aparezca- y con una personalidad muy compleja formada por gran cantidad de capas que Etura ha conseguido dotar de carácter propio y trasladarlo a la gran pantalla de manera extraordinaria.

Marta Etura y Juan Carlos Librado 'Nene', inspectora y su ayudante en la película

Marta Etura y Juan Carlos Librado ‘Nene’, inspectora y su ayudante en la película

Quizá sea demasiado osado comparar a Fernando González Molina con David Fincher o igualar El guardián invisible con las magistrales ‘Seven’ o ‘Millenium’, pero lo que sí está claro es que estamos ante un buen ejercicio de suspense nacional donde podemos augurar un futuro más que prometedor dentro de dicho género a su director.

Crítica de la película El guardián invisible: Buen ejercicio de suspense nacional
DIRECCIÓN6.5
GUION6.5
INTERPRETACIÓN7.5
LO BUENO
  • El trabajo de Marta Etura como la Inspectora Salazar.
  • Las localizaciones en el Valle del Baztán.
LO MALO
  • La dispersión y peso otorgados a cada una de las subtramas.
7Nota Final
Puntuación de los lectores: (2 Votes)
8.9

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