Para mi asombro personal una cinta terriblemente entretenida y a pesar de ser un poco larga y de perder fuelle en la parte final sorprende por el despliegue de efectos visuales y una fotografía publicitaria de alta calidad. A continuación detallamos en la crítica nuestra opinión de Fast & Furious: Hobbs and Shaw.

Sinopsis de Fast & Furious: Hobbs and Shaw

Un ciborg genéticamente mejorado llamado Brixton (Idris Elba) se hace con el control de un arma biológica con la que pretende dominar el mundo a través de las élites. Mientras, el agente Hobbs (Dwayne Johnson), leal y honesto miembro de los servicios de Seguridad del Cuerpo Diplomático estadounidense y un solitario mercenario llamado Shaw (Jason Statham), ex miembro de un cuerpo de élite del ejército británico, se reúnen por mediación de la CIA. Juntos deberán acabar con la amenaza de estas élites. La hermana de Shaw, una brillante, hábil e intrépida agente secreta del MI6 (Vanessa Kirby), es derrotada y capturada por Brixton, así que los dos protagonistas deberán enfrentarse al villano para salvar a Hattie y al mundo en una única misión.

Jason Statham y Dwayne Johnson en Hobbs y Shaw (Crítica de la película Fast & Furious)

Jason Statham y Dwayne Johnson en Hobbs y Shaw (Crítica de la película Fast & Furious)

Crítica de Hobbs and Shaw

El primer éxito que le podemos atribuir al trabajo de David Leitch es saber aguantar el tipo a una saga de acción que lleva nueve títulos, dos cortometrajes y está a la espera de dos nuevos largometrajes entre 2020 y 2021 protagonizados en ese caso por Vin Diesel. Pero eso es otra historia; la que nos ocupa es el Spin-Off que se introduce en las vidas de Shaw y Hobbs, cuyas familias aportan el tono romántico propio de su género.

Empiezo por esta idea ya que el cine de acción, Blockbuster o cautivo de la tecnología, como lo queramos llamar, aún tiene algo que decir a nivel cinematográfico. Valores como la honestidad, la amistad, la familia o incluso el amor hacen el contrapunto a la esencia de este cine, que es un guion muy básico, con una historia simple, lineal y clara: aquí están los buenos y por allí van los malos. Agradezco bastante el tratamiento de estos valores ya que en el cine más culto, complejo e interesante suelen darse por olvidados.

Dwayne Johnson repartiendo estopa en Hobbs y Shaw

Dwayne Johnson repartiendo estopa en Hobbs y Shaw

Hay tramos de la película (muchos) en los que sólo tengo tiempo de marearme a base de primeros planos de patadas, puñetazos, disparos, saltos, mamporrazos y encontronazos de los protagonistas frente a otro manido ejército de ninjas tecnológicos. Todos esos momentos me evocan las películas de Terence Hill y Bud Spencer o las cintas chinas de Kung-Fu que veía con mis padres en un cine de pueblo cuando tenía 10 años. En el mismo sentido la película ofrece lo que promete, ni más ni menos, pero los grandes tiroteos ya los rodaron genios como Sam Peckinpah o Sergio Leone.

En este film podemos ver una evolución del clasicismo del western en una sociedad tecnológica, en la que el Macguffin es un virus de alta destrucción, envasado en una probeta y pasean por la pantalla estereotipos como la masculinidad, los héroes, los villanos (un “Batman negro” que molestaría a Christopher Nolan)  o la clásica rubia, que me evoca a la Jessica Lange de “King Kong” (John Guillermin, 1976) o a la Naomi Watts de “Lo imposible” (J.A. Bayona, 2012).

Jason Statham, Dwayne Johnson, Vanessa Kirby en Hobbs y Shaw (Crítica de la película)

Jason Statham, Dwayne Johnson, Vanessa Kirby en Hobbs y Shaw (Crítica de la película)

En su haber hay que anotar que mejora como entretenimiento a muchas cintas de la saga y el salvaje despliegue de efectos visuales consigue que no me surjan bostezos, como suelo hacer al ver películas de acción. La fotografía es un formidable ejercicio técnico siempre muy cercano al lenguaje publicitario. El presupuesto ha sido bien empleado en planos imposibles para situaciones imposibles.

Eb mi opinión de Fast & Furious: Hobbs and Shaw, funcionan muy bien los planos cenitales en las peleas y las persecuciones típicas de la saga logran con los efectos especiales una gran sensación de velocidad y de peligro que encantará a los aficionados al género y a al automovilismo y que dan una vuelta de tuerca más a la saga; el uso del Split Screen, que aporta mucho dinamismo y de un Stop Motion digital que bien recuerda a “Matrix” ( Lilly y Lana Watchowsky, 1999), son más ejemplos de esta marabunta tecnológica. Es cine de acción extrema, adrenalina directa a las venas.

Los personajes son terriblemente estereotipados, hecho que no tiene que ser explícitamente erróneo; (la narrativa de Tolkien enfrenta al bien con el mal), pero en este caso funcionan bien sólo a nivel de acción o de comedia. Una buscada intención de bufonada enfrenta a los dos personajes principales en algo que me recuerda a la Roast Comedy. Duelos cómicos al estilo de Broncano y Berto Romero, pero con peculiaridades más simples y con amenazas físicas, que por otro lado han logrado sacarme varias risas.

Jason Statham y Dwayne Johnson en la película (Crítica Fast and Furious: Hobbs y Shaw)

Jason Statham y Dwayne Johnson en la película (Crítica Fast and Furious: Hobbs y Shaw)

Opinión final de Fast & Furious: Hobbs and Shaw

Como opinión de Fast & Furious: Hobbs and Shaw, es que a todo este tierno, febril y sobre hormonado blockbuster de narrativa veraniega le podemos buscar las vueltas en un guion que promete mucho y ofrece poco. No profundiza ni lo más mínimo en ciertas ideas que ofrece, pero sí las propone y son muy interesantes. El personaje de Idris Elba introduce la idea de la eugenesia, técnica dedicada aplicar leyes biológicas para el perfeccionamiento de la especie humana, o en su defecto la modificación biológica para ese mismo perfeccionamiento del ser humano.

Es interesante porque las élites que él lidera, pretenden crear un ser humano superior que domine el mundo (no puedo evitar pensar en los totalitarismos históricos del siglo XX) y tampoco en avances científicos tan en boga en la actualidad como la robótica (que trataron de forma magnífica cintas como “Blade Runner 2049 (Denis Villeneuve, 2017)). Temas que producirán cautivadores dilemas éticos a muy próximas generaciones si no a la nuestra. Es en estos temas de guion en los que Leitch juega una vez más a los superhéroes como ya hiciera en anteriores films como “John Wick” (2014) o “Deadpool 2” (2018).

Crítica de Fast & Furious: Hobbs and Shaw. Un abrumador despliegue técnico para una encantadora Buddy Film.
DIRECCIÓN6
GUIÓN4
INTERPRETACIÓN4
LO BUENO
  • La fotografía realizada en las escenas de acción y el abrumador despliegue de efectos especiales.
LO MALO
  • Una historia tan absurda como salvar al mundo y a “la chica”.
4.7Nota Final

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