Crítica de ‘Independence Day 2: Contraataque’ (2016)

La Tierra vuelve ser atacada por los alienígenas
La Tierra vuelve ser atacada por los alienígenas

Los alienígenas vuelven a atacar la tierra. Más naves más grandes, más acción, casi mismo reparto logran un entretenimiento palomitero perfecto.

Crítica de ‘Independence Day 2: Contraataque’

Una continuación que bien podría ser un remake, reboot o, como se dice en castellano, la misma película. La humanidad sobrevivió al ataque alienígena veinte años atrás, en 1996. Ahora, en 2016, con Independence Day 2: Contraataque se repite la misma historia, pero esta vez los humanos están un poco más preparados. Han adaptado la tecnología alien para mejorar armamento y medios de transporte y la convivencia entre naciones es un hecho. Nada como un humanicidio como para poner a los seres humanos trabajando en la misma dirección.

Independencia Day vuelve mejorada en todos los sentidos. Se mantienen casi todos los personajes clave de la anterior entrega exceptuando a Will Smith -le coincidía el rodaje de Suicide Squad-, al que tampoco se le echa de menos gracias a las dos o tres referencias que se le hace -cuadro incluido nada más empezar-, ya que su hijo, ahora interpretado por Jessie T. Usher ocupa su lugar en esta aventura. Aunque el personaje que recoge su testigo -ese héroe caradura, osado y gracioso- es el interpretado por Liam Helmsworth, cuñado de Elsa Pataky -información irrelevante, lo sé, pero no sé por qué mola decirlo-. No es tan descarado como el famoso piloto pero da igual, tiene un efecto parecido en la película. Hasta se permiten alguna que otra referencia en su honor.

Liam Helmsworth
Liam Helmsworth

También vuelven Bill Pullman, ahora ex presidente de los EEUU; Jeff Goldblum, antes creo que periodista y ahora un tío importante de las Naciones Unidas u organismo parecido -¡qué más dará-; también vuelve Judd Hirch como padre de Jeff Goldblum. Brent Spiner no se pierde la fiesta para reinterpretar al científico del área 51 al que el mismo presidente cerró el pico con la contundente frase “están muriendo miles de personas así que no describa esto como excitante”. Si bien en la primera entrega este personaje era más comedido -¡cómo no va estar uno excitado cuando ve que su trabajo comienza a dar frutos-, en Independence Day: Contraataque, lo han convertido en un científico pirado. Muy pirado. Tanto, que está a un punto de ser ridículo y aún así hace gracia. Por cierto, Vivica A. Fox, la actriz que hacía de mujer de Will Smith en aquella, vuelve a salir para hacer prácticamente lo mismo que en la primera parte -ser doctora “ayudadora” profesional-, pero como si no saliera nada.

La nave nodriza aterrizando
La nave nodriza aterrizando

Al nuevo equipo de resistencia se le une un señor de la guerra procedente de África (Deobia Oparei), un chupatintas pazguato que hace las veces de graciosete primero (Ryan Cartwright), una piloto china (Angelababy) que debió pasar las pruebas de belleza oriental, un graciosete segundo también piloto y amigo del héroe (Travis Tope), otra chavala hija del expresidente que forma parte de la comitiva de la presidencia de los EEUU y novia del héroe (Maika Monroe que protagonizó la recomendadísima película de terror It Follows), y algún que otro secundario más para dar forma a todas las subtramas de supervivencia y lucha que compone la película, como los tripulantes del barco que controlan los avances de la nave nodriza o los críos que huyen de la catástrofe en coche.

Jeff Goldblum y Bill Pullman
Jeff Goldblum y Bill Pullman

Una vez embarcados todo el público objetivo de la película -niños, jóvenes, adultos, ancianos, asiáticos, africanos, europeos-, todos -como buena serie producida por globomedia-, nos lanzamos a la guerra anti Alien. Es más, la película también hace un ambiguo esfuerzo por representar a aquellos de misma orientación sexual -y si no esperad a ver la emotiva escena entre el científico del área 51 y aquel que se ha encargado todos estos años de sus cuidados mientras estaba en coma-. Todos juntos. Todos unidos bajo la misma bandera. Sea cual sea. Da igual. El caso es que no represente a alienígenas “tentaculoides” verdes. Allí donde globomedia -y muchos de sus discípulos- falló una y otra vez intentando forzar la unión de todo el público, los guionistas de la primera Dean Devlin, y el director también guionista de esta, Roland Emmerich, unidos con la nueva generación de cuenta historias, James A. Woods, James Vanderbilt (Zodiac) y Nicolas Wright, vuelven a triunfar en el uso del término “película familiar”.

¡Y encima para todos los públicos! Puede que en esta película la palme hasta más gente que en la primera y, sin embargo, se hace de una manera tan aséptica, tan inocua e invisible, tan poco explícita, que bien podría no haberse muerto nadie. ¡Y no será porque no se destruyan cosas! ¡Vamos que si la película precipita a la tierra al fin del mundo! La nueva nave nodriza es, no sé, ¿cómo medio planeta Tierra? ¡Y además aterriza! Vamos, que a la fuerza ahorcan.

El director Roland Emmerich y Bill Pullman
El director Roland Emmerich y Bill Pullman

Y está bien. Todo está bien porque a diferencia de su predecesora, lo que pasa en esta segunda parte, se lo toman menos en serio. O mejor dicho, hay un punto de vista por parte de los persones cada vez que tienen que enfrentarse a una escena con tintes absurdos. ¿Quién sería el insensato que se acercaría a atizar a un ser pulposo, viscoso, con apéndices que colean con la fuerza y rapidez de un látigo, usando tan solo los puños? Sí, Will Smith, lo hizo hace 20 años, pero ahora esta forma de héroe necesita una dosis de lógica y perspectiva para que la cosa funcione, como así ocurre. Así no nos importará la exagerada proporción de la nueva nave nodriza o el descabellado enfrentamiento final. Con un punto de vista se puede justificar todo. Lo mismo dará que un autobús escolar se encuentre en medio del infierno o que un personaje enseñe la cola a los bichos verdes. Todo vale si alguien dentro de la película es capaz de transmitir que lo que está pasándola  es absurdo hasta para él. Ya lo dijo Harrison Ford en la última de Star Wars: “Sí, esta estrella de la muerte es más grande y más potente. ¿Y qué?”.

Imagen de la guerra entre naves alienígenas y humanas
Imagen de la guerra entre naves alienígenas y humanas

La estructura de la película es la estructura clásica de este género. Presentación de personajes y aparición del problema, primer enfrentamiento y consecuencias, rearme y contramedidas, enfrentamiento final y palmaditas en la espalda. ¿O es que alguien espera que el planeta no sea capaz de resistir un ataque el 4 de Julio? ¡Vamos, hombre! Mira que volver a intentarlo el mismo día…

Foto del equipo
Foto del equipo

Independence Day 2: Contraataque es más de lo mismo pero mejor. Mejor porque se ha cuidado el trasfondo -el público puede ver el avance de la tecnología humana gracias a la integración de la Alien-, se respeta la clásica historia de invasiones alien, la acción no sobrepasa en demasía a la palabra -y no aburre-, y mete unos pocos elementos innovadores para mantener el interés en la resolución de la trama. El misterio de estas películas no está en si ganaran los buenos o los malos como es obvio, está en saber de qué manera lograrán imponerse los buenos, a qué precio y si habrá consecuencias. Y la verdad, todo transcurre de una manera entretenida, amena y divertida, con lo que nos encontramos con una gran película dentro del género comercial de entretenimiento.

Trailer de ‘Independence Day 2: Contraataque’

Es una película de entretenimiento para toda la familia que le guste este tipo de género. Obviamente, si no te va la pirotecnia, esta no es tu película.
DIRECCIÓN8.9
GUIÓN7
INTERPRETACIÓN7
EFECTOS VISUALES10
Nota de lectores6 Votos5.3
LO BUENO
Más de todo lo que una excelente película de acción familiar debe tener.
Repite la estructura de la anterior pero añadiendo el punto de vista de los personajes sobre las insensateces propias del género.
LO MALO
El que trate de calificar esta película según los criterios del arte cinematográfico debería irse con los alienígenas.
7
¿Te unes?