Tomorrowland: El mundo del mañana se señala como una de las películas imprescindibles del 2015. Aventuras, amistad, esperanza y diversión se unen para adentrarnos en el futuro que ideó Walt Disney antes de morir.

Crítica: Tomorrowland, el mundo del mañana

Las grandes películas de aventuras ochenteras vuelven a ser tendencia. Si hace unos años la cartelera nos sorprendía con una maravillosa Super 8 que nos devolvía a esas míticas películas de nuestra infancia, ahora Tomorrowland: El mundo del mañana toma el testigo y lo hace de manera sobresaliente convirtiéndose en una de esas películas imprescindibles del 2015.

George Clooney y Britt Robertson en una escena de Tomorrowland: El mundo del mañana

George Clooney y Britt Robertson en una escena de Tomorrowland: El mundo del mañana

Los Goonies, ET: El extraterrestre, Terminator, Regreso al futuro o Cuenta conmigo son sólo algunos de los títulos cinematográficos que nos vendrán a la cabeza al encontrarnos frente a Tomorrowland: El mundo del mañana, aunque no tanto por contener una calcada línea argumental sino más bien por el espíritu “nostálgico” que se respira durante todo el metraje a modo de homenaje. Una película de aventuras, de amistad y de ciencia ficción que, en vez de mostrarnos el apocalipsis que casi todos los cineastas parecen desear mostrarnos hoy en día, nos dibuja un panorama alentador y esperanzador donde hay talento, desarrollo y tecnología, y todo ello mucho más cerca de lo que nosotros pensábamos: el futuro está en Valencia.

La insignia de Tomorrowland: El mundo del mañana

La insignia de Tomorrowland: El mundo del mañana

Sí, queridos lectores, el futuro de Tomorrowland: El mundo del mañana pasa por despegar en un recóndito cohete desde la Torre Eiffel -si quieres saber más no dudes en buscar en Google: sociedad secreta bajo el código de Plus Ultra- para aterrizar directamente en la Ciudad de Las Artes y Las Ciencias de Valencia. No es de extrañar que el director de la cinta Brad Bird se enamorara de dicha ciudad y no haya dudado en convertirla en el plató real de su nuevo proyecto. Gracias a esa visionaría estructura ideada por Calatrava -dejando otros temas polémicos de lado- podemos disfrutar hoy por hoy de tomarnos una horchata en el mismísimo sitio donde, siendo un crio, George Clooney se topa por sorpresa con una realidad paralela mucho más avanzada tecnológicamente e ideada por los mayores pensadores de la sociedad.

Raffey Cassidy en una escena de Tomorrowland: El mundo del mañana

Raffey Cassidy en una escena de Tomorrowland: El mundo del mañana

Y es que sólo había alguien capaz de ver el potencial escondido tras la historia de Tomorrowland: El mundo del mañana y de sentir la firme necesidad de trasladar este ambicioso proyecto a la gran pantalla, su nombre: Brad Bird. Su decisión, mitad visionaria y mitad cabezonería, de apostar por la cinta de la factoría Disney -increíble conocer que el proyecto cinematográfico parte de una misteriosa caja con fecha de 1952 encontrada en Disney Studios donde el propio Walt Disney había ideado una ciudad futurista- que se estrena este mismo fin de semana, pasó por la de rechazar la dirección de Star Wars: El despertar de la fuerza (2015), una película por la cual hubiera pasado a la historia. Pero ¿acaso no ha conseguido el mismo efecto con Tomorrowland? Mediante unos efectos especiales arrolladores, una fotografía sobresaliente y un montaje súper dinámico, Bird consigue introducirnos en una de las historias más envolventes, entretenidas y motivadoras de los últimos años.

Britt Robertson y Raffey Cassidy en una escena de Tomorrowland: El mundo del mañana

Britt Robertson y Raffey Cassidy en una escena de Tomorrowland: El mundo del mañana

El reparto de Tomorrowland: El mundo del mañana es estelar, y no sólo por los dos famosos nombres que encabezan su cartel, también por las maravillosas actuaciones que podremos encontrar. George Clooney interpreta a Frank Walker, que en su infancia fue un entusiasta niño prodigio, que recibió una peculiar invitación para entrar en Tomorrowland durante una feria de inventores -homenaje a la Exposición Universal de 1964 para la que Walt Disney ideo tres atracciones: It’s a Small World, Carousel of Progress y Great Moments with Mr. Lincoln-, ahora tras los acontecimientos y su expulsión de “la tierra prometida” se ha convertido en un gruñón cínico y sin amigos.  Hugh Laurie es Nix un burócrata tan sólo interesado por el desarrollo científico e intelectual, su lado pragmático ha eliminado todo resto de sensiblidad en él. Britt Robertson es Casey, superinteligente y empedernida soñadora hija de un ingeniero de la NASA. Raffey Cassidy es Athena, una alumna de 11 años aventajada de Tomorrowland encargada de reclutar a más soñadores.

Sin duda, embárcate en el viaje futurista que nos propone Tomorrowland: El mundo del mañana. Si tú también eres un soñador, Frank Walker y Athena te dan la bienvenida a una ciudad donde por fin parece que el paro no tiene cabida.

Trailer: Tomorrowland, el mundo del mañana

Premiere Valencia: Tomorrowland, el mundo del mañana

Crítica Tomorrowland: El mundo del mañana ideado por Disney
DIRECCIÓN9
GUION9
INTERPRETACIÓN9
EFECTOS ESPECIALES9.5
LO BUENO
  • Su argumento que sabe innovar pero haciendo su pequeño homenaje a clásicos de los 80.
  • George Clooney y la pequeña Raffey Cassidy.
LO MALO
  • El personaje de Britt Robertson es tan entusiasta que puede parecer en ciertos momentos un poco sobreactuada.
9.1Nota Final
Puntuación de los lectores: (2 Votes)
9.8

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