“Pride”(Orgullo) llega a nuestra cartelera tras el éxito obtenido en su país natal. Una cinta imprescindible donde se mezclan comedia y drama de manera magistral de la mano de la sorprendente lucha conjunta que protagonizaron mineros y  colectivo LGBT en los 80.

Sinopsis de “Pride” (Orgullo)

Verano de 1984. El Sindicato Nacional de Mineros (NUM) ha convocado una huelga indefinida ante las nuevas exigencias de Margaret Thatcher. Un grupo de Gays y Lesbianas de Londres decidirán unirse para recaudar fondos a favor de la población minera, sin saberlo este será el comienzo de una lucha conjunta por los derechos de los dos colectivos.

Pride (Orgullo)

Pride (Orgullo)

Crítica de “Pride” (Orgullo)

Sorprendente, emotiva, social, combativa, cómica, histórica, … son sólo algunos de los adjetivos que podríamos asociar a Pride (Orgullo) convirtiéndola en la verdadera joya de la cartelera de este fin de semana. ¿Proyecto ambicioso? Desde luego ¿Resultado? Sobresaliente. Sin duda una gran lección de solidez y buen gusto a la hora de afrontar cine con tintes sociales-políticos que debería proyectarse obligatoriamente en todos los institutos para concienciar e ilustrar sobre dos importantes luchas: la obrera y la de libertad sexual.

Imagen de la película "Pride (Orgullo)" 2015

Imagen de la película “Pride (Orgullo)” 2015

“Pride (Orgullo)” nos narra los hechos que acontecieron en 1984 cuando los mineros británicos, cansados del sometimiento al cual les tenía expuestos Margaret Thatcher –conocida también como “La Dama de Hierro”-, se declararon en huelga indefinida. Una huelga de las de antaño sin tiempos definidos pero con objetivos claros, donde los sindicatos daban la cara y unían a los trabajadores para luchar por sus derechos. Aquí los trabajadores luchaban de verdad, conocedores de que el destino sería peor si agachaban la cabeza y, aunque sabían que habría duras consecuencias, no pensaban ni un sólo instante en abandonar. Como es de suponer el hambre llegó, las persecuciones y palizas también,… y sólo un pequeño colectivo que también se sentía perseguido y rechazado fue capaz de alzar la voz y solidarizarse con la causa de los mineros: los gays y lesbianas. Así surgió en Londres el grupo LGSM (Lesbians and Gays Support the Miners).

Imagen de la película "Pride (Orgullo)" 2015

Imagen de la película “Pride (Orgullo)” 2015

Así es como comienza una bonita amistad entre dos colectivos tan diferentes como pueden ser en un principio los homosexuales/lesbianas y los mineros. Un choque de culturas: Londres vs. un pueblecito minero diminuto. El único y recóndito punto donde su población decide aceptar los fondos recogidos por la comunidad LGSM (Lesbians and Gays Support the Miners) dejando atrás prejuicios, sin importarles su condición sexual, sus costumbres o forma de vestir. Una lección de solidaridad por parte de los gays-lesbianas y de respeto por parte de los mineros. Un verdadero canto a la libertad y con un mensaje final: unidos sí podemos.

Aunque pueda parecer fantasioso tanto el argumento como todos y cada uno de los personajes de “Pride (Orgullo)” están basados en hechos reales. Una cinta que logra despertar conciencias y mostrar los inicios de una dura lucha que en ocasiones parece desconocer u olvidar hasta el propio colectivo LGBT. Y es que no sólo hace falta despertar la sensatez perdida entre algunos sectores de la población heterosexual sino que también hay que hacerlo a día de hoy entre aquellos gays, lesbianas y transexuales que son capaces de votar a partidos políticos que en la actualidad siguen teniendo la intención de negarles derechos tan básicos como los son el matrimonio o adopción, entre otros. Incoherencia y deslealtad a sus propios iguales, un colectivo que ha sufrido y luchado durante décadas para conseguir que dos personas de mismo sexo puedan besarse en público sin tener que pasar la noche en un calabozo o ser señalados con el dedo. Este es el reto real al que se enfrenta la genial cinta de Matthew Warchus, no sólo conseguir entretener al espectador -algo que sin duda hace- sino también la de ilustrar los comienzos de la lucha por los derechos de gays, lesbianas y personas transgénero, algo que desgraciadamente persiste en nuestros días. Una lucha que comenzó en 1969 con los disturbios de Stonewall en Nueva York y que celebramos cada 28 de junio con la conocida Manifestación del Orgullo LGBT (lesbiana, gay, bisexual y transexual). Marcha reivindicativa convertida hoy, pese a quién le pese, en la verdadera fiesta “patronal” de Madrid.

Imagen de la película "Pride (Orgullo)" 2015

Imagen de la película “Pride (Orgullo)” 2015

Con una banda sonora y una fotografías brillante, el lado actoral no podía quedarse atrás. El reparto de “Pride (Orgullo)” es en gran parte culpable del genial funcionamiento de la cinta. Tanto el lado joven y liberal como el rural quedan magnificamente representados. Los experimentados Bill Nighy (“El exótico Hotel Marigold”, “Bienvenidos al fin del mundo“) y Imelda Staunton (“Harry Potter y la orden del Fénix”, “Maléfica”) juegan sus cartas a la perfección, pero los jóvenes Ben Schnetzer (“La ladrona de libros”), Faye Marsay y George MacKay (“Amanece en Edimburgo”) lográn robarles protagonismo. Un reparto equilibrado que consigue llegar al corazón del espectador. Cada uno con su lucha. Cada uno con su verdad.

La historia de una amistad. Una amistad que hizo historia. “Pride (Orgullo)” deja huella, prometido.

Trailer de “Pride” (Orgullo)

Crítica | Pride (Orgullo): dos luchas, una misma voz
DIRECCIÓN9
GUION9
INTERPRETACIÓN9
BANDA SONORA9.5
FOTOGRAFÍA8.5
LO BUENO
  • La banda sonora de sobresaliente.
  • Una lección real de historia tan emotiva como motivadora.
  • Su reparto al completo.
LO MALO
  • Que al estar distribuida de manera modesta no llegará a tantas salas como debería.
9Nota Final
Puntuación de los lectores: (6 Votes)
8.8

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