Repasamos las mejores interpretaciones de Gary Oldman: El pasado 4 de marzo Gary Oldman recibió su primer Oscar al mejor actor principal por su interpretación del icónico primer ministro británico Winston Churchill, en la película “La hora más oscura” ¿Es injusto que no llegase el reconocimiento hasta ahora?

Drácula de Bran Stoker (Francis Ford Coppola, 1992)

Posiblemente la mejor adaptación del personaje de Drácula en la gran pantalla. En el año 1462, en Conde Drácula hace un pacto con el diablo tras perder cruelmente a su amor, este trato le convertirá en vampiro durante el resto de sus días, condenado a vagar por la tierra para saciar su inagotable sed de sangre.

Gary Oldman interpreta al célebre vampiro de manera sublime en cada una de las facetas que requiere el vampiro, primero con la versión más guerrera y enfurecida del personaje, después con la versión de anciano conde solitario en su castillo, y finalmente con el aristócrata motivado por el amor y la venganza. Tres papeles, tres actuaciones, y un actor que bien se podría calificar como camaleónico.

Gary Oldman como Drácula de Bran Stoker en la versión dirigida por Francis Ford Coppola

El quinto elemento (Luc Besson, 1997)

Película de culto para muchos, otra película de acción sobrevalorada más para otros. Año 5.000, cada tiempo se abre una puerta entre dos dimensiones, una en que existe el Universo y la vida, y otra formada por los cuatro elementos naturales de la vida más un quinto elemento, considerado como la anti-energía.

Gary Oldman interpreta a Jean-Baptiste Emanuel Zorg, o dicho de otra manera, al malo de la película. Sin embargo, no es villano cualquiera, es uno de esos villanos que se lo pasan en grande siendo tan malvados, que te razonan sin problema que para construir primero hay que destruir y que en el fondo se considera el héroe de su propia historia. Un papel sencillo, pero que gracias a la interpretación de Oldman adquiere gran profundidad.

Gary Oldman interpreta a un villano muy peculiar en la película de “El quinto elemento”.

Batman: El caballero oscuro (CHRISTOPHER NOLAN, 2008)

Batman, el héroe de la ciudad de Gotham, combate organizaciones criminales con fin de erradicar el crimen de su ciudad junto con la ayuda del fiscal del distrito, y el jefe de policía local. De pronto un día entra en escena un nuevo criminal, el Joker, que pondrá patas arriba la ciudad y hasta la propia identidad de Batman, en un conflicto de épicas dimensiones que elevó a esta película al estatus de una de las mejores adaptaciones de cómic de la historia.

Gary Oldman interpreta al comisario James Gordon, uno de los pocos policías honestos que quedan en la ciudad, valiente y solidario como ningún otro. En esta entrega del hombre murciélago se puede ver al personaje en todos sus registros posibles, como compañero de batalla, como otro compañero más de trabajo, amigo, padre, marido, y por supuesto, jefe de policía. Alguno podría dudar si Christian Bale es el mejor Batman de siempre, pero son muy pocos los que dudan que Gary Oldman sea el mejor James Gordon de siempre.

El Topo (TOMAS ALFREDSON, 2011)

En plena guerra fría, el servicio secreto británico descubre que hay un traidor entre sus filas. George Smiley, un agente con pie y medio a punto de retirarse, junto con la ayuda de dos agentes jubilados, deberá averiguar quién es el infiltrado, recopilando información y pruebas, en una investigación llena de intriga psicológica.

La interpretación del personaje de Smiley supuso a Oldman su primera nominación a los Oscar, en 2011, como mejor actor principal. Aunque perdiese ante Jean Dujardin (The Artist), esta fue de esas decisiones cuanto menos cuestionables por la academia ya que se podría decir que el papel de Gary Oldman sostiene la película de principio a fin, con una interpretación verosímil y empática cuanto menos, que permite al espectador vivir la investigación, con sus giros y sorpresas, a través de él. Uno de sus mejores papeles, en una de las mejores películas de espionaje.

Gary Oldman interpretando al personaje Smiley en “El topo”.

El instante más oscuro (JOE WRIGHT, 2017)

Y finalmente, Winston Churchill.  Año 1940, Churchill es elegido primer ministro británico cuando la Segunda Guerra Mundial acaba de estallar apenas un año antes. Ante el inexorable avance de las tropas alemanas, el primer ministro deberá elegir entre firmar una tregua con los nazis, o enfrentarse a ellos sin cuartel ateniéndose a las fatídicas consecuencias que implicaría su decisión.

Si bien es cierto que puede resultar algo difícil encontrar a Oldman entre tanto maquillaje y recreación veraz del personaje, es innegable que la personalidad de Churchill es la personalidad que emana del actor que lo interpreta – por muchas capas que haya por encima de Oldman, al final sale a relucir el enorme talento del actor que se apodera enteramente del personaje y lo hace suyo. Una interpretación carismática, emotiva, divertida, dramática, profunda, sincera… Abarca todos los registros que podría abarcar uno de los personajes más importantes de la historia de la humanidad, y por todo esto no es de extrañar que se llevase el Oscar al mejor actor principal en la pasada ceremonia de los Oscar.

Gary Oldman se convirtió en Winston Churchil en “El instante más oscuro”, interpretación con la que se llevó un premio Oscar en 2018

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.