Entrevistamos a los actores Roberto Álamo, Ingrid García-Jonsson y Raúl Mérida con motivo de la presentación de su nuevo proyecto: Zona hostil.

Zona hostil: Entrevistas

¿Qué os lleváis a nivel personal de un rodaje tan inmenso en todo como este?

Roberto: La parte más humana del Ejército, no hice la mili por lo que no tenía ni idea.
Raúl: Sobre todo la gente que he conocido pertenecientes al Ejército, completamente excepcionales. Me llevo grandes amistades.

Tras vivir un rodaje así ¿se puede llegar a sentir lo mismo que aquellas personas en esa larga noche?

Ingrid: Yo creo que no. Eso es inimaginable. Nosotros podemos intentarlo con todas nuestras fuerzas  para hacer que eso parezca real, pero estar allí 24 horas los siete días de la semana no debe ser para nada fácil. Hay que vivirlo en carnes propias. Están entre la vida y la muerte cada segundo que pasa; eso es algo que nos supera.

Vuestros personajes existieron en la realidad ¿pudisteis hablar con ellos? ¿qué os contaban de esa noche?

Ingrid: Sí, claro. Sobre todo nos contaban que fueron muchas horas esperando sin saber que iba a ocurrir. Vivían con esa incertidumbre de no saber si las personas que venían a rescatar iban a perder la vida o incluso podían llegar a morir todos. Esa espera tuvo que ser complicada… en la película lógicamente hay fuego enemigo cada cinco minutos porque manda la acción.

¿Qué indicaciones os daba el director Adolfo Martínez?

Raúl: Para mi Adolfo ha sido un descubrimiento. Una película así es muy compleja por la cantidad de elementos que hay que coordinar a la vez. Adolfo tenía una tranquilidad sorprendente. Fue capaz de hablar con cada uno de nosotros para decirnos que quería de nuestro personaje. Además supo escuchar al Ejército y dejarse aconsejar por ellos.

Ingrid García-Jonsson contándonos como ha sido recibir instrucción militar

Ingrid García-Jonsson contándonos como ha sido recibir instrucción militar

¿Cómo ha sido recibir instrucción militar? ¿Os veríais capaces de alistaros en el Ejército?

Roberto: Fue una experiencia muy cortita, unas dos semanas. Eso sí, nos cuidaron mucho.

Ingrid: Para acceder debería empezar por poder correr media hora… no creo que me quieran dentro (risas).

Raúl: No sería capaz. Esas personas tienen algo que yo no tengo. Irse a 10.000 kilómetros para jugarse literalmente la vida tiene que haber algo que te mueva más fuerte; el sueldo ya te digo yo que no es. Tienen una vocación muy fuerte, que el resto de civiles no tenemos.

¿Cuál ha sido el momento más complicado del rodaje para vosotros?

Roberto: Quizá técnicamente cuando estábamos en el desierto y rodando con los helicópteros al mismo tiempo. Es complicado, se levantaba mucho viento con arena y piedras. Eso sí, en la película ha queda espectacular aunque allí fuera bastante peligroso.

¿Qué tiene de especial la cinta para que los espectadores no deban perdérsela?

Roberto: Básicamente van a flipar en colores cuando vean una película bélica también hecha. Es una película gigante por los medios con que cuenta, en este país no se había hecho una película así hasta el momento. Es una película de aventuras basada en un hecho real que aconteció al Ejército Español, y eso puede fascinar a mucha gente.

¿Los militares que colaboraron con vosotros han visto ya la película? ¿Qué opinión os han dado del resultado final?

Raúl: Todos lo militares que la han visto están muy contentos con el resultado de la película. Es más, el otro día hablando con un General en un pase me dijo que en el Ministerio de Defensa no se paraba de hablar de la película y de lo bien que está.

Roberto: Hace unos días vi un pase con algunos militares y cuando terminó la película se acercó uno de ellos y me dijo “Fue así“. Y eso para mí fue un piropo tremendo.

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