Sam Fell y Chris Butler dirigen “El alucinante mundo de Norman” una película de animación que se aleja de los tópicos del cine infantil y habla de muertos, médiums, ¡e incluso zombies! en una disparatada aventura repleta de humor.

Sinopsis de “El alucinante mundo de Norman”

El alucinante mundo de norman

Cartel El alucinante mundo de Norman

“El alucinante mundo de Norman” cuenta la historia de Norman (voz de Kodi Smit-McPhee en la versión original) un niño con el don de ver y hablar con los muertos. Su capacidad, lejos de hacerle especial, le causa numerosos problemas tanto en casa, donde es incomprendido por sus padres y su hermana Courtney, como en el colegio, donde es marginado y zarandeado día sí, día también por el matón de clase, Alvin. Así las cosas, Norman se pasa el día en compañía de su único amigo, Neil (otro marginado como él) o viendo películas y libros de temática de terror y fantasmal, que son obviamente sus temas preferidos.

Así hasta que se cruza en su camino el Señor Prenderghast, que además de ser un pintoresco vagabundo demasiado aficionado a la bebida, es el tío de Norman. Prenderghast cuenta a Norman que su pueblo es presa de una antigua maldición que sólo él puede detener. Norman no le toma demasiado en serio hasta que es testigo del levantamiento de seis zombis en el cementerio, momento en el cual tendrá que enfrentarse a las fuerzas malignas al tiempo que lucha porque el pueblo, levantado en armas, se calme.

Crítica de “El alucinante mundo de Norman”

Grupo de zombies de Norman

Zombies en la ciudad de Norman

[pullquote_right]Si vas a ver “El alucinante mundo de Norman” no te vas a encontrar la típica peli de animación bienintencionada y repetitiva, ni te vas a tener que comer a tu sobrino en el viaje de vuelta imitando a pingüinos o castores bailones.[/pullquote_right]

Desde hace unos años las películas de animación se dividen en dos grupos: Las de Pixar, que se llevan los oscars y satisfacen a adultos y niños, y el resto, que son marcadamente infantiles y oscilan entre la simpatía y, por qué no decirlo, la vergüenza ajena.

Entre esos dos bloques se cuelan en ocasiones títulos que, sin llegar al paradigma de Pixar, plantean temáticas más arriesgadas que las tradicionalmente infantiles. El máximo referente de este grupo sería Tim Burton, desde que produjo esa maravilla llamada “Pesadilla antes de Navidad”, dirigida por Henry Selick, el cual hace unos años volvió al ruedo con “Coraline”, producida por la empresa LAIKA. Y es precisamente esta productora la que nos trae ahora “El alucinante mundo de Norman” (inexplicable traducción del título original: Paranorman).

Valga esta introducción para señalar, por tanto, que si vas a ver “El alucinante mundo de Norman” no te vas a encontrar la típica peli de animación bienintencionada y repetitiva, ni te vas a tener que comer a tu sobrino en el viaje de vuelta imitando a pingüinos o castores bailones.

En lo primero que se diferencia “El alucinante mundo de Norman” del resto es en su apuesta formal, mitad técnica 3D mitad slow motion (el proceso artesanal de animación con muñecos filmados fotograma a fotograma). El resultado luce genial, pero eso en el cine de animación de hoy en día es como la vergüenza ajena en “El hormiguero”: Se presupone, así que pasemos a lo importante.

Imagen de Norman

Norman, el protagonista.

“El alucinante mundo de Norman” apuesta fuerte. Habla de muertos, muestra zombies, hace gags con desmembramientos e incluso se permite una secuencia de puro slapstick del protagonista con un cadáver. Partiendo de una historia con trazos digamos típicos (niño impopular que tiene la oportunidad de ser un héroe) pone la carne en el asador en los elementos paranormales de la aventura e incluso se permite cierta crítica social en la descripción de la masa como instrumento descerebrado de fuerza. La propuesta ya merece un chapeau.

¿Y qué pasa con el resultado? Pues va por barrios. Quiero creer que gustará a los niños, porque pese a mi desconocimiento total de ese demográfico (Gracias a Dios) dicen que les gusta reír y emocionarse, y “El alucinante mundo de Norman” tiene gags magistrales y aventura para aburrir. Pero no estoy tan seguro de que termine de calar al público adulto tanto como “La novia cadáver”, por ejemplo, ya que, pese a que la película también está orientada a ellos (e incluso a los más entendidos en el género de terror, atención a la banda sonora inspirada en las películas de John Carpenter), no puede evitar caer en ciertas convenciones del cine más infantil, especialmente en su parte final, marcadamente blanca y simplista. Efectivamente, Pixar sólo hay uno.

Zombis en linea

Los Zombis de El alucinante mundo de Norman

En cualquier caso, es el riesgo de acometer una apuesta tan arriesgada como ésta: Al querer abarcar tantos temas y públicos, uno siempre el corre el riesgo de quedarse en medio y no contentar a nadie. No creo que sea el caso, “El alucinante mundo de Norman” sale bastante bien parada y sólo pequeños detalles le impiden llegar a la categoría de clásico. En cualquier caso, supone cambiar animales cantarines por debates acerca de la vida y la muerte. Y ya sólo por eso merece un aplauso.

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