Crítica Yo, Daniel Blake: El Loach reivindicativo de siempre

El actor Dave Johns junto a una pancarta
El actor Dave Johns junto a una pancarta

Llega a nuestras pantallas “Yo, Daniel Blake”, la nueva película del siempre reivindicativo Ken Loach, que se alzó una vez más con la Palma de Oro del Festival de Cannes con esta historia sobre las dificultades burocráticas del sistema.

Crítica ‘Yo, Daniel Blake’

Ken Loach ha tenido que esperar diez años para conseguir su segunda Palma de Oro. Si hace una década, el inglés lograba su triunfo con la genial “El viento que agita la cebada”, en esta ocasión lo hace con una historia menos beligerante pero igual de reivindicativa, sin dejar de lado su estilo. Cada cinta del británico es identificable como suya. Junto a su habitual Paul Laverty tras el libreto, han apostado siempre por un cine social. En este caso, tocando con la mano el neorrealismo italiano.

Los actores Dave Johns y Hayley Squires en 'Yo, Daniel Blake'
Los actores Dave Johns y Hayley Squires en ‘Yo, Daniel Blake’

Yo, Daniel Blake cuenta la historia de un hombre que tras sufrir un infarto y no  poder trabajar, no es apto para percibir el subsidio por discapacidad, a  la vez que debe pedir el de desempleo sin el permiso médico para trabajar. En esta situación, entablará una relación de amistad con su vecina y sus dos hijos, quienes están pasando por graves dificultades económicas. Así, Laverty construye un relato con el que se identifican muchas personas en nuestro país, y a tenor de lo que muestra la cinta, en muchos otros. Y es que, el supuesto sistema del bienestar, se demuestra que no funciona, a pesar de ser algo que se sostiene con nuestros impuestos, y que en situaciones de verdadero desamparo, se revela como la farsa que es.

Dave Johns y Hayley Squires protagonizan 'Yo, Daniel Blake'
Dave Johns y Hayley Squires protagonizan ‘Yo, Daniel Blake’

Loach, una vez más, no solo presenta el problema, si no que alienta a la protesta en voz de su personaje principal.  Un Blake cansado de no poder trabajar, interpretado con veracidad por Dave Johns, cómico británico que da un giro a su registro habitual, consiguiendo crear un personaje cercano, sin necesidad de recurrir a la emoción subrayada. Le acompaña una aún mejor Hayley Squires, responsable de la subtrama principal de la película, que conecta con otros temas sociales y supone la parte más cruda y desgarradora de la historia.

'Yo, Daniel Blake' ha sido premiada en el Festival de Cannes 2016
‘Yo, Daniel Blake’ ha sido premiada en el Festival de Cannes 2016

Ken Loach vuelve a hacer gala de su estilo sobrio. Yo, Daniel Blake muestra un relato duro y directo, sin ningún tipo de artificio, donde la puesta en escena es escueta, con el único fin de mostrar lo que aparece en pantalla. Junto a Laverty, la pareja se esfuerza en dejar el protagonismo al discurso, sin adorno ni música que recalque la emoción de lo que nos cuentan. El británico tiene tanta confianza en su historia que sabe que va a emocionar por sí sola, sin necesidad de guiar al espectador y confiando en su inteligencia e independencia, alejándose de otros productos que rompen taquillas pero se pierden entre el acentuado de emociones que hace que el espectador habitual desconecte.

'Yo, Daniel Blake' es una de las mejores películas de Ken Loach
‘Yo, Daniel Blake’ es una de las mejores películas de Ken Loach

Yo, Daniel Blake es una de las mejores películas de Ken Loach. Directa y sin alardes, funciona como una muestra perfecta de los valores cinematográficos que han definido al director británico en su dilatada carrera. Cine social que remueve conciencias con la veracidad como bandera. Una invitación a la reflexión y a la reivindicación de un sistema que no funciona, por un director de 80 años pero de espíritu joven y contestatario.

Trailer ‘Yo, Daniel Blake’

DIRECCIÓN
7
GUION
8
INTERPRETACIÓN
8
Nota de lectores1 Vota
9
LO BUENO
Loach no abandona su estilo.
No necesita subrayados para emocionar.
LO MALO
La gente que ve las películas de Ken Loach ya están concienciadas, y las que no, no se acercan a su cine.
7.7
¿Te unes?