Felicity Jones en "Una cuestión de género"
Felicity Jones en "Una cuestión de género"

Crítica de Una cuestión de género

Con el prurito antinatural de quien pretende no pisar ningún charco; y con el encorsetamiento propio de las reglas del telefilm llega, a nuestros cines, Una cuestión de Género, protagonizada por Felicity Jones y Armie Hammer.

Sinopsis

Basada en los años en los que Ruth Bader Ginsburg (Felicity Jones) –jueza del tribunal supremo de los Estados Unidos–  defendió un caso, junto con su marido (Armie Hammer), de discriminación de género, y que terminó por sentar jurisprudencia dentro del sistema judicial estadounidense.

Felicity Jones en la película “Una cuestión de género”.

Crítica

Cuando a finales de los 70 y principios de los 80 la novela hispanoamericana parapetada bajo el epiteto de “realismo mágico” triunfaba en todo el mundo, la critica, embelesada y deseosa, rescató de las garras del tiempo y del olvido, como si del hombre de Cromagnon se tratase, Pedro Páramo, de Juan Rulfo, considerada el escalón sobre el que se cimentó el boom que entronizo a autores como Vargas llosa, Alejo Carpentier, o Gabriel García Márquez -premio nobel en 1982-.

Salvando las distancias, dado que el libro de Rulfo es una obra maestra de la literatura, Una cuestión de género responde a las ansias de buscar los precedentes heroicos -basado en hechos reales, y tal- que reclama tanto el público, como las asociaciones feministas para poder rellenar sus ciclos cinematográficos. Y, claro, el problema radica en que no todos los días son jueves, ni consigues fotografiar al monstruoso del lago Ness, o consigues aunar una biografía que sea lo suficientemente palpitante como para interesar al gran público, y que, a la vez, contenga todos los dogmas y soflamas que nuestro tiempo exige.

Felicity Jones y Justin Theroux intérpretes de la película “Una cuestión de género” (Crítica de cine)

Una cuestión de género comienza con una primera secuencia fulgurante y prometedora, en la que aparece Felicity Jones con traje azul grisáceo traspasando el frontispicio de la facultad de derecho, rodeada de hombres de traje negro y con la canción 10.000 Men of Hardvard sonando a todo trapo. Una secuencia musical que rezuma auténtico cine, y que no hace sino ahondar, aún más si cabe, en el tedio ineluctable al que finalmente nos veremos abocados gracias a un ritmo plomizo y a una narración atonal, aséptica, que busca, de manera neurótica, un equilibrio con el que no disgustar a nadie. Hubiera preferido 10.000 mil veces un alegato feminista desaforado; un panegírico vitriólico y manifiestamente manipulador antes que este artefacto amorfo y olvidable.

Mención aparte merece la construcción del personaje del marido de la protagonista, interpretado por Armie Hammer; esposo comprensivo de paciencia infinita, pero también amante incansable cuando se le precisa, capaz de encontrar el equilibro en las situaciones más extremas, como ya hubieran querido para sí los personajes masculinos de Tennesse Williams; gran cocinero y mejor amo de casa; padre envidiable capaz de imponerse ante su hija sin llegar a ser autoritario; abogado de una prestigioso bufete de Nueva york que le provee de una nómina anual de seis ceros pero, a pesar de ello, humilde y abnegado, pues no duda en poner en riesgo su lucrativo trabajo por ayudar a su mujer. Ah, y lo mejor, por cierto, se me olvidaba: Alto, guapo, rubio, ojos azules y cuerpo escultural. El hombre perfecto ¿verdad? Bueno, cuestión de género.

Felicity Jones en un fotograma de “Una cuestión de género”.

Opinión final

Una cuestión de género es, en definitiva, una película aburrida, a pesar de los constantes esfuerzos por su actriz protagonista, y los destellos, intermitentes y muy espaciados, de su directora, Mimi leder, en medio del encorsetamiento telefilmico y la logorrea infame de picapleitos liberales a la que nos asaetean sin piedad sus personajes. Quizá la historia de esta heroína no contaba con unos elementos lo suficientemente interesantes para ser adaptada al cine. En fin, la próxima vez será.

Trailer

DIRECCIÓN4.5
GUIÓN4.5
INTERPRETACIÓN6
LO BUENO
La secuencia Inicial.
La interpretación de Felicity Jones.
LO MALO
Aburrida y olvidable.
5
¿Te unes?