Lance Armstrong pretendió pasar a la historia por sus inigualables logros deportivos en el mundo del ciclismo, lamentablemente lo único que quedará será su gran estafa… un hombre capaz de todo por llegar a lo más alto y que no dudó ni un momento en recurrir al dopaje. Esta es la historia que encontraréis en ‘The Program (El ídolo)’.

Crítica de ‘The Program (El ídolo)’

Si no conocías en profundidad la historia del ciclista Lance Armstrong os sorprenderá tanto como a mí la cinta que llega este fin de semana a la cartelera bajo el enigmático título de The Program (El ídolo). Un relato que muestra la cara más fría, calculadora e impasible del deportista mundialmente conocido tras lograr la hazaña de vestir el maillot amarillo del Tour de Francia durante siete años consecutivos (de 1999 a 2005). El hombre cuya mayor ambición fue convertirse en una leyenda viviente para luego descender a los infiernos tras su confesión pública de dopaje en una entrevista en el programa de Oprah Winfrey. Un héroe, un villano. Las dos caras de una misma moneda.

Ben Foster, Denis Ménochet

Ben Foster, Denis Ménochet

Dirigido por Stephen Frears (Philomena, La reina) y escrito por John Hodge (Trance, Trainspotting), este relato basado en el libro ‘Los siete pecados capitales’ del periodista David Walsh pretende mostrarnos las luces y sombras de Lance Armstrong, dibujando así un personaje más propio de una película de gángster que de un biopic sobre la superación personal y física de un deportista. Y es que tras ver la película te entran enormes ganas de seguir investigando su biografía por Internet, sacando como conclusión que desde luego la vida de este deportista da para una película, e incluso para dos o tres… Un tipo más bien normalito entre los ciclistas de élite, que fue capaz de superar un cáncer de testículos con metástasis cerebral a sus 25 años para resurgir de sus cenizas y luchar hasta lograr convertirse, gracias eso sí a un gran número de sustancias ilegales, en el rival invatible y más temido de cualquier competición, logrando obtener los resultados más espectaculares de la historia del ciclismo. Para alcanzar su ansiada meta no le importó crear una verdadera red de dopaje en su propio equipo donde él sería el líder de la banda. Un pelotón ciclista convertido en un escuadrón de esbirros dispuestos a sacrificarse para que resultara ganador en cada etapa del Tour, incluso a doparse siguiendo un severo y estricto programa que combinaba el duro entrenamiento físico con un alto consumo de drogas (básicamente EPO, hormonas del crecimiento, cortisona, esteroides y testosterona), creando así su propio método para crear ciclistas -o “monstruos”- a su imagen y semejanza, algo que denominaba ‘The program‘.

Ben Foster

Ben Foster

Lo más asombroso de la historia es que durante todos sus años de competición jamás diera positivo en niguno de los rutinarios controles antidoping que le realizaron. Sus sofisticados métodos tanto para conseguir y tomar dichas sustancias como para eliminar su rastro del organismo antes de un test, eran más propias del capo de una mafia que de un deportista de élite. Tanto dominio tenía Lance Armstrong sobre su cuerpo y sobre los efectos de estas sustancias ilegales que hasta el propio actor que le da vida en la película, Ben Foster, decidió tomarlas durante un tiempo para comprobar sus efectos. Tan sólo hubo un hombre que desde el principio desconfió de sus altísimas e inigualables facultades, el periodista David Walsh, gracias a él conocemos toda la verdad y el absoluto engaño al que nos había sometido Armstrong quedó diluido quedando tan sólo un hombre, un hombre de carne y hueso que soñó ser invencible.

Ben Foster, Jesse Plemons

Ben Foster, Jesse Plemons

En The Program (El ídolo) un relato solvente sobre el ascenso meteórico de una figura del deporte hasta alcanzar el sueño de convertirse en una leyenda, para más tarde desplomarse como por arte de magia tras años de “juego sucio”, mentiras y coacciones. Quizá es un relato demasiado esbozado para una vida tan intensa y apasionante, por lo que en muchos momentos el cineasta pasará de puntillas por momentos emblemáticos y decisivos para el ciclista como debió ser su travesía por el cáncer. Aún así funciona, nos mantiene alerta durante toda la película y logra asombrar con la capacidad de este hombre para evitar que esa gran farsa le alcanzara y saliera a la luz durante tantos años.

Trailer de ‘The Program (El ídolo)’

Crítica de The Program (El ídolo): Armstrong, el gran estafador
DIRECCIÓN7
GUION5.5
INTERPRETACIÓN7.5
LO BUENO
  • Un deportista de élite convertido en el mayor de los villanos.
LO MALO
  • Quiere contar tantas cosas que pasa de puntillas por muchos aspectos de la vida de Armstrong.
6.5Nota Final
Puntuación de los lectores: (1 Voto)
7.8

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