Ópera prima del director Juan Miguel del Castillo que se llevó el Premio del Público y el galardón a mejor actriz para Natalia de Molina en el pasado Festival de Málaga. Cine social que retrata la realidad de miles de españoles en nuestros días bajo el título de Techo y comida.

Techo y comida: Sinopsis

Rocío (Natalia de Molina), una joven madre soltera en paro que reside en Jerez de la Frontera, vive sin ningún tipo de ayuda a la vez que mantiene a su hijo. Con la continua amenaza por parte de su casero de echarla a la calle si no paga el alquiler, Rocío no tiene más remedio que trabajar de manera puntual o vender objetos en la calle con una manta.

Techo y comida con Natalia de Molina

Techo y comida con Natalia de Molina

Techo y comida: Crítica

Nuestra crisis se remonta al ya lejano 2008, y desde entonces las dificultades para miles de españoles no han hecho sino crecer exponencialmente. La recesión y las escasas ayudas al cine español también han provocado que la producción haya decaído de manera estrepitosa, lo que podría explicar por qué el cine, ese arte que habla de las personas y sus dificultades, no haya dedicado más obras a la problemática del país en los últimos años. Techo y comida decide coger el toro por los cuernos y afrontar con valentía y muy pocos medios lo que es de recibo denunciar.

Techo y comida con Natalia de Molina

Techo y comida con Natalia de Molina

Juan Miguel del Castillo decide contarnos una historia con la que se puede sentir identificado cualquiera de nosotros por tocarnos de cerca o directamente. El problema del libreto elaborado por el propio director es que quiere abarcar tanto que acaba resultando poco creíble. La pobre Rocío va a sufrir todas las consecuencias de la pobreza en sus carnes, seguramente mucha gente haya pasado o esté pasando por lo mismo, pero por momentos parece que son demasiadas desgracias juntas las que tiene que sufrir la protagonista. El resultado hubiera sido mejor si la película se centrase en uno solo de los problemas, ya que parece que Techo y comida es un catálogo de las problemáticas actuales, sin que ello sea necesariamente malo como denuncia pero si como materia cinematográfica.

Como director, del Castillo utiliza una realización de manual donde no se hace notar en ningún momento, cediendo todo el protagonista a su actriz. Y es que la escasez de medios es totalmente patente durante su metraje, en especial la fotografía, muy limitada pero comprensible dentro del tipo de producto en el que nos movemos. Los presupuestos limitados no deberían ser un problema si detrás hay un equipo solvente que realizan el producto con cariño y se cuenta con grandes actores detrás del proyecto, y este film es una muestra de ello.

Techo y comida con Natalia de Molina y Mariana Cordero

Techo y comida con Natalia de Molina y Mariana Cordero

Natalia de Molia se erige como protagonista absoluta de la función y sabe que todo el peso de la cinta recae sobre sus hombros. La joven actriz recoge el reto con valentía y nos regala una interpretación veraz y cruda como la realidad que vivimos en nuestro país. Natalia se come literalmente la pantalla en cada plano. La rabia del personaje, su desesperación y su tristeza quedan patentes en cada secuencia. Su premio en Málaga es totalmente merecido y no sería de extrañar que optase al Goya por segunda vez, teniendo uno ya en su poder por ‘Vivir es fácil con los ojos cerrados’. Jaime López, que interpreta el papel del hijo de Rocío, también convence a pesar de su corta edad. Quizá el único que queda un poco fuera de contexto es el histriónico Manuel Tallafé, que más allá de sus colaboraciones con Álex de la Iglesia no termina de resultar creíble.

Techo y comida es una película muy valiente, necesaria y respetable. Como casi toda Ópera Prima se le ven las costuras en algún momento, pero con más presupuesto y rodeándose de actrices como Natalia de Molina, Juan Miguel del Castillo puede ser un director a seguir en el futuro.

Techo y comida: Trailer

Techo y comida: La lucha. Crítica de la película
DIRECCIÓN6
GUION5
INTERPRETACIÓN8
LO BUENO
  • Natalia de Molina crea un personaje desgarrador.
  • Su voluntad de cine comprometido y de denuncia.
LO MALO
  • Tantas desgracias sufridas por la protagonista pueden provocar la pérdida de credibilidad.
  • Un mayor presupuesto le habría dado más empaque al resultado final.
6.3Nota Final
Puntuación de los lectores: (3 Votes)
9.4

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