Tom Hanks es Sully, el piloto del vuelo vuelo 1549 de US Airways
Tom Hanks es Sully, el piloto del vuelo vuelo 1549 de US Airways

Crítica de la película ‘Sully’

Clint Eastwood comparte su carrera cinematográfica y realiza una sorprendente película a partir de una historia aparentemente “fácil”.

Crítica de la película ‘Sully’

La última película de Client Eastwood, Sully es en apariencia un drama aburrido de los que Telecinco anuncia a bombo y platillo como ESTRENO para llenar el espacio que hay entre las cuatro y las siete de la tarde cualquier tarde de sábado. Es más, el tema, si alguien recuerda un poco qué pasó con este amerizaje que realizó el vuelo 1549 de US Airways pilotado por el experto en seguridad e investigador de accidentes Chelsey B. Sullenberg “Sully”, es para cogerlo con pinzas, porque poco drama puede haber en un accidente aéreo en el que todo el mundo volvió a su casa ileso.

Aaron Eckhart y Tom Hanks en un fotograma de la película.
Aaron Eckhart y Tom Hanks en un fotograma de la película.

Pero claro, así como nadie contaba con la pericia de un piloto con más de 40 años de vuelo, los espectadores y críticos de cine, tampoco tuvimos en consideración su carrera cinematográfica de más de cincuenta años, de los cuales más de cuarenta también ha estado dirigiendo, escribiendo, y a veces protagonizando, sus propias películas. Una experiencia que todo Dios olvidamos de la misma manera que nos importa un pito lo bien que haya aterrizado un piloto el avión de vuelo de bajo coste que nos lleva aquí o allí. Pero, ¡ay amigo! Si el vuelo presentase algún problema bien a gusto que besaríamos el culo al piloto por librarnos de un hostión.

Mucho de esto hay en el trasfondo de “Sully” pues la película perfectamente podría haber sido contada de una forma totalmente ordinaria: Principio, medio y desenlace. Conocemos a los pasajeros y tripulación en sus anodinas vidas -intentando por todos los medios que empaticemos con el drama que supondría dejar huérfanos a este o aquel pobre bebito-; estiran los minutos de vuelo al máximo posible y hacen un épico rescate no exento de riesgos casi inhumanos -en este punto adoptamos el sentido patriótico americano como propio, así nos lo metan con calzador-; y terminamos con honores, medallas, abrazos y familiares llorando de alegría.

Tom Hanks como el comandante Chesley Burnett
Tom Hanks como el comandante Chesley Burnett

Sí. Eso sería lo habitual, lo usual. Dependiendo de la pasta metida podría hasta hacernos sentir algo de la experiencia del vuelo. No sé, un poco de 3D por aquí, un heroificado protagonista por allá, unos títulos de crédito molones, una música ascendente llena de platillos y momentos álgidos, lo que sea por hacer una película que salte un poco del umbral de lo acostumbrado. Así todos para casa diciendo “bueno, no ha estado mal” y listos. Pues bien, de eso nada. Porque llega Clint EastWood, pilla la historia y le aplica todo el conocimiento como guionista, como director, como actor y la convierte en una obra de arte audiovisual demostrando que este señor ha conseguido dominar el lenguaje cinematográfico a la perfección -y que cuando deje de hacer películas perderemos a, si no el mejor, uno de los mejores directores del mundo y de la historia-.

Sully” comienza in media res con una escena de acción que dejará taquicárdico a todo el mundo. BUM. Ya estamos dentro de película. Ya conocemos el estado de ánimo del piloto Chesley Sullenberger, ya entendemos qué le pasa, por qué no duerme y qué le está pasando por la cabeza. Tampoco nos quedan claras muchas cosas, pero es que el director suelta la información presión y a penas podemos digerirla al igual que le pasa al piloto. Ya estamos ahí, en la preocupación. En ruedas de prensa y entrevistas y, por medios de flashbacks añadidos en el momento justo, volveremos al comienzo, al día del accidente.

Aaron Eckhart y Tom Hanks en la cabina del avión
Aaron Eckhart y Tom Hanks en la cabina del avión

No conoceremos el pasado de los aburridos pilotos, no. Los personajes serán mostrados en los momentos que mejor funcionan para atraer la atención del espectador. En las anécdotas que como personas nos harían exclamar “que abuelita tan graciosa”. Y claro, los actores, cualquiera del reparto, están a la altura esperada para poder transmitir que no está pasando nada… hasta que les pasa.

Luego no sólo conocemos el punto de vista de los pasajeros. El director tiene tanta pericia que hará que el espectador embarque con ellos, que se siente a su lado, que vivan la desesperación de la incertidumbre… y eso que juega con la difícil mano de que el resultado está dado por la historia. Y con todas sigue hablando de la historia que él quiere transmitir. Expone los puntos de vista de otra gente, del controlador aéreo, de los servicios de rescate de la policía, de las personas que vieron un mastodonte aéreo, el Airbus 320, acercarse peligrosamente a la zona residencial cercana al río Hudson de Nueva York.

Finalmente toda la información será expuesta y será entonces cuando estemos totalmente inmersos en el verdadero conflicto de la película. Un conflicto que aflige al protagonista interpretado por Tom Hanks (Inferno 2016), al coprotagonista llevado a la vida por un irreconocible Aaron Eckhart (Objetivo: Londres 2016) pero que subyace en cada escena hasta que emerge al final de la cinta.

Tom Hanks y Clint Eastwood en una foto tomada durante el rodaje de la película "Sully"
Tom Hanks y Clint Eastwood en una foto tomada durante el rodaje de la película “Sully”

Y ahí, justo cuando volvemos a ver por tercera vez el accidente, cuando contemplamos las simulaciones una y otra vez con el corazón en un puño, es cuando podemos ser conscientes de toda el trabajo que Clint Eastwood tiene a sus espaldas. El director manipula a voluntad -cual inteligente creador- la realidad -no se conforma con la cronología ni lo habitual- para romper los usuales puntos narrativos estableciendo una ruta de vuelo perfecta para el viaje cinematográfico, para la experiencia, para el disfrute. Así nos entrega un comienzo impactante, una presentación inquietante, una exposición fabulosa, un desarrollo intenso y, cuando ya no queda nada, entonces sí, conoceremos el punto de vista definitivo, el del comandante Sully.

Un diez. Es la mejor película que nadie podría haber hecho para mostrar que todas las “horas de vuelo” en la industria cinematográfica sirven para crear películas con identidad propia.

Trailer de la película ‘Sully’

"Sully" es una película entretenida, apasionante y fantásticamente bien realizada. Una inesperada clase de cine con la que Clint Eastwood demuestra que una buena historia puede convertirse en una experiencia inolvidable.
DIRECCIÓN
10
GUIÓN
10
INTERPRETACIÓN
10
EFECTOS VISUALES
10
Nota de lectores8 Votos
5.2
LO BUENO
La brillante habilidad con la que Clint Eastwood es capaz de llevar a la pantalla una historia tan aparentemente "fácil".
LO MALO
No verla por tener una idea creada sobre la película.
Tener que coger un vuelo en las horas posteriores al visionado de Sully
10
Imprescindible
¿Te unes?