Ella Smith y Justin Sallinger en la foto de la película Ray y Liz

Crítica de Ray y Liz: El fotógrafo Richard Billingham completa su obra

El fotógrafo Richard Billingham dirige su primer largometraje de ficción utilizando el mismo tema que en sus anteriores trabajos: una familia empobrecida en la bretaña de los años 80-90, su familia. A continuación descubrimos en la crítica de la película Ray y Liz el trabajo de este peculiar autor.

Crítica de Ray y Liz: ¿Quién es Richard Billingham?

Antes de meternos de lleno en el análisis, debemos ponernos un poco en situación. Richard Billingham es un fotógrafo británico cuya primera obra, una serie de fotografías que retrataba escenas cotidianas sobre sus padres, fue reconocida a finales de los años 90. Las fotografías reproducían a  su padre Ray, alcohólico desde la pérdida de su trabajo en los años 80; y su madre Liz, fumadora empedernida. Estas, mostraban de forma descarada y espontánea la intimidad de una familia británica en la época de Margaret Tatcher, famosa por su “reajustes económicos y sociales” que afectaron irremediablemente a la clase media-baja.

Richard no tuvo reparos en mostrar la realidad de su vida creando una monografía en 1996, “Ray’s laugh” (La risa de Ray). Este trabajo, carente de técnica, constituía una expresión artística por encima de la forma. El contenido, crudo y orgánico, era, probablemente, mucho más impactante que un cuidado encuadre. A fin de cuentas, Richard Billingham, transmitía de esta forma una verdad incómoda. Una verdad propia y personal que nadie suele estar dispuesto a publicar.

Tras un par de monografías más, Richard volvió a retomar el tema con un vídeo documental basado en su padre” Fishtank” (Pecera), en el que también aparecía su madre. Finalmente, el fotógrafo y ahora también director de cine, extiende su trabajo con esta, la película “Ray y Liz”.

Tony Way es Lol. Foto de Ray y Liz

Sinopsis de Ray y Liz

El viejo Ray (Patrick Romer), vive hacinado en su buhardilla-habitación de alquiler. Recuerda el pasado, cuando vivía junto a su mujer Liz (Ella Smith). El espectador, acompañando siempre al hijo más pequeño de la familia, descubrirá la forma de vida de Ray y Liz desde los tiempos felices, pasando por el punto de inflexión, y volviendo siempre a la buhardilla.

Opinión de Ray y Liz

Este tipo de obra artísticas no se pueden medir con la misma vara con la que se valora el cine de entretenimiento. La película de Ray y Liz no se rige por los tiempos, las acciones o los diálogos. Este tipo de películas no coge de la mano al espectador mientras pasea por la galería y le explica cuadro por cuadro lo que este contiene. Esta película arranca y te suelta en mitad de la buhardilla del viejo Ray para que tú te hagas preguntas.

El fotógrafo Richard Billingham, extiende su obra fotográfica, ya extendida con el documental “Fishtank”, para descubrir la personalidad, el fondo, de lo que no se puede ver en una foto o en un documental. Ahora Richard trata, a través del lenguaje cinematográfico, comunicarnos lo que él ve, o percibió y percibe de su vida. Ahora no trata de mostrarnos la más estricta realidad, ahora necesita que veamos su realidad, algo que sólo puede hacerse con una interpretación artística, en una ficción, como lo hace con la película “Ray y Liz”.

La dirección y fotografía

Rodada en 16mm en un formato de 4:3, la película se proyecta en un formato cuadrado. Esto hace que recreación histórica, el vestuario, la escenografía, llegue al público con el realismo y la crudeza propia del celular. Nada de tratamientos digitales. Billingham se resarce en los siempre impecables encuadres, como si quisiera redimir la imposible técnica en su primer trabajo “Ray’s laugh”. ¿Hubiera sido interesante reproducir con exactitud todo lo que mostraban sus fotos? Probablemente, pero el espectador podría perderse en los decorados y no centrarse en el objeto de su obra: la personalidad de sus padres.

Justin Salinger, Tony Way y Ella Smith, en Ray y Liz (2018)

El guión y la intepretación

En nuestra opinión de la crítica de Ray y Liz, el guión da sólo lo estrictamente necesario para componer los puntos clave de la película. A través de este contemplaremos sólo los puntos de inflexión de la familia de Billingham. Estos estarán situados en los 80, los 90 y la parte cronológica final que alterna con los anteriores. En ellas se desarrollarán una serie de acciones que serán expuesta con crudeza y sencillez, sin obligar a tomar ningún juicio de valor más que por el que opte el espectador.

Estas escenas estarán interpretadas por un entregado elenco de actores comprometidos con los personajes. Cada uno de ellos aportará el espíritu necesario para conocer el fondo de sus personajes.

Opinión final de Ray y Liz

La película de Ray y Liz debe visionarse cuestionándose continuamente las intenciones del director con cada escena. Es muy recomendable, para saber por donde van los tiros, conocer mínimamente el trabajo anterior de Richard Billingham. Sólo con ver una de sus fotos sobre sus padres, cualquiera puede hacerse la idea de su intención. Se disfrutará igualmente si se desconoce el trabajo previo del autor, pero será menos gratificante en el momento. Una cosa está clara, siempre despertará el interés por conocer la obra completa del artista.

DIRECCIÓN9.1
GUIÓN7
INTERPRETACIÓN9
LO BUENO
La fotografía en los encuadres de 4:3.
El sonido es tan crudo como los personajes.
La interpretación.
LO MALO
Quien no se plantee preguntas sobre lo que nos muestra el director.
8.4
¿Te unes?