Roser Aguilar nos presenta su segundo proyecto cinematográfico bajo el título de ‘Brava’. Una cinta de grandes pretensiones totalmente irregular que terminará por desesperar al espectador ante tal fantoche de decisiones tomadas por la que será su protagonista.

Crítica de la película “Brava” (2017)

Incomprensible. Así es el resultado final del trabajo firmado por la barcelonesa Roser Aguilar titulado Brava. ¿Qué nos quiere transmitir la directora con su obra? Seguramente el machismo existente en la sociedad; la mujer utilizada siempre como moneda de cambio; cómo un hecho traumático puede cambiar por completo la vida y la forma de pensar a una persona; cómo a su vez dicho hecho puede arruinarnos el presente y el futuro entrando en una espiral de tormento e inestabilidad; el miedo, la vergüenza y la culpa; la pérdida incluso de la propia identidad… Pero el problema es que por muchas pretensiones que se marcara la directora antes de comenzar a rodar dicho proyecto, la cinta no terminará dejando más huella que un bochorno generalizado en la sala y bastante mal cuerpo, no por la trama en sí (que debería haber sido lo suyo) sino por lo mal llevado que está un tema tan delicado como una agresión sexual y los posteriores traumas en los que puede derivar. Un verdadero despropósito de película que poco o nada tiene para rescatar.

Laia Marull es la protagonista de 'Brava'

Laia Marull es la protagonista de ‘Brava’

La película arranca con la que debería ser la escena clave en la que se base el resto del relato. Dicha escena se presupone desgarradora, inquietante, terrorífica, hasta tal punto que provoque el rechazo inmediato del espectador ante tal horror y al mismo tiempo nos lleve a empatizar con la víctima. Una mujer obligada a realizar una felación a un grupo de chavales en una poco transitada estación de metro de Barcelona a eso de las once de la noche, y que para verse liberada de sus agresores consentirá en cierto modo que una jovencita sea violada mientras ella huye corriendo de la escena del “crimen”. Sin mirar atrás, sin avisar a la policía, sin poner la voz de alarma para que intenten socorrer a la chica, Janine (Laia Marull), huirá sin freno hasta verse a salvo. El principal problema de dicha secuencia no será ni el modo de ser rodada, ni el salvajismo que muestra la imagen, ni las actuaciones de los más jóvenes implicados en la escena, sino de la protagonista; una completamente sobreactuada Laia Marull nos sacará completamente del relato.

Roser Aguilar es la directora de "Brava"

Roser Aguilar es la directora de “Brava”

Pero bueno el guion de Brava (2017), también escrito por Roser Aguilar junto a Alejandro Hernández, es otro de los grandes errores de la cinta. La protagonista atormentada por la culpa sentirá el impulso de dejar todo ese dolor atrás, así huirá al pequeño pueblo en el que vive su padre (Emilio Gutiérrez Caba). Allí conocerá al vecino de su padre, Pierre (Bruno Todeschini), un francés escultor por el que desde el primer momento siente una extraño magnetismo. Desde el primer momento de su llegada a dicha aldea la película se volverá insostenible. Escenas vacías caminando sola por el pueblo de madrugada; entrando a bares donde hay grupos de personas bailando country -¿en serio?-; espiando al vecino francés mientras una prostituta le práctica una felación; persiguiendo y observando a las prostitutas; sacándose fotos en tractores con los agricultores del pueblo… mil y un momentos que llevan al desgaste total del espectador cansado ya de tanta pretenciosidad vacía.

Laia Marull en una de las escenas de la película

Laia Marull en una de las escenas de la película

Y será entonces cuando llegue el momento culmen donde pensaremos “se acabó, esto es insoportable” al escuchar de la boca de uno de los personajes -no desvelaré el secreto, lo juro- la frase más tonta en semejante contexto que he escuchado en mi larga vida como cinéfila: “un día estresado de tanto trabajo, llegué a casa y le reventé le cráneo a mi hija al estamparla contra un pared. Quedó bastante bien, le pusieron una placa y no se le nota nada-. Puedo asegurar que la escena es tan absurda que da vergüenza ajena. Tanto por el contexto en el que se desarrolla como por la reacción de su “brava” protagonista. Sin palabras.

Crítica de la película "Brava": Académico ejemplo de un mal guion
DIRECCIÓN2
GUION1
INTERPRETACIÓN4
LO BUENO
  • La idea inicial de contar cómo un hecho así puede romper con tu ideal de vida
LO MALO
  • Nos será imposible empatizar con la protagonista.
  • El ritmo tan pausado del que se apodera la cinta.
  • Cantidad de secuencias completamente innecesarias y hasta bochornosas.
2.5Nota Final
Puntuación de los lectores: (1 Voto)
9.9

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