De la mano del debutante Jorge M. Fontana nos encontramos con un film con una gran preocupación por la sensibilidad audiovisual y que relata una historia que mucho se nos asemeja al “Taxi Driver” de Scorsese pero con ciertas licencias claramente poéticas.

Sinopsis de la película Boi

Boi es un joven que se inicia como conductor privado. Mientras espera con nervios la decisión que ha tomado su novia sobre un asunto que puede cambiarles la vida, deberá acompañar a sus primeros clientes: Michael y Gordon, dos empresarios de origen asiático que han venido a Barcelona con el objetivo de cerrar en menos de 48 horas un acuerdo de vital importancia.

Crítica de la película “Boi”

Boi” es el primer trabajo cinematográfico del cineasta Jorge M. Fontana, donde nos muestra su lado más poético y esteticista del autor. La intención del autor no es solo crear un guión racional cuya trama posea una introducción, un nudo y un desenlace, sino que busca lo estético a través de una historia algo disparatada, pero sencilla.

Al igual que el cineasta, el protagonista también se embarca hacia su primer trabajo, llegando tarde en su primer día a recoger a unos clientes orientales, a los cuales deberá de hacer de chofer. Hasta aquí la película se plantea con una trama muy sencilla con algunos momentos cómicos o absurdos que nos resaltan las claras intenciones excéntricas de un director novato.

Bernat Quintana en la película “Boi”.

El protagonista interpretado por Bernat Quintana, también primerizo, nos sorprende con una actuación que cumple con lo esperado salvo en los largos y, en mi opinión, innecesarios medios planos dentro del coche. Los clientes asiáticos nos deleitan con una actuación bastante competente e inesperada, mientras que el resto de los actores pasan desapercibidos, sin llegar a tener un papel de clara relevancia.

Se puede apreciar claramente cuando la película comienza a ponerse interesante porque no se escucha respirar ni una mosca en el cine, tan solo el leve rechinar de las butacas. Esto se debe a que aunque el argumento comience lento y con una historia aparentemente sencilla luego se va descontrolando y complicando. El protagonista ya no es un simple chofer sino que es una persona que tiene que soportar una carga personal muy fuerte y, además, complacer a unos clientes que se escapan de la normalidad y persiguen asuntos algo turbios. En este punto es precioso señalar que aunque la película logre captar nuestra curiosidad y generarnos intriga, es posible que para muchos se muestre confusa o se pierdan a lo largo de la trama, pero no por ello peca de ser una película sin rumbo, sino que por el contrario, se ve que la intención del autor era exactamente esa. Colocarnos en la situación de una persona cuyos problemas personales han nublado por completo su mente y no es capaz de saber lo que está ocurriendo en su presente, además de desarrollar visualmente la personalidad artística de Boi sin la necesidad de masticárselo a la audiencia. 

Tampoco se queda en lo que puede parecer una trama profunda y sensible, sino que se acerca al humor de una manera muy particular, no solo con los típicos chistes que todos podemos entender sino con la incorporación a lo largo de la película de elementos absurdos que nos harán preguntarnos qué estamos viendo o, por el contrario, nos sacaran una enorme sonrisa, como a mí, al ver que estamos ante una obra atrevida y algo diferente a lo que estamos acostumbrados.

Imagen de la película “Boi”.

Por otro lado, la banda sonora roza la perfección, la música de El Guincho y Mark Cunningham, junto con la capacidad del director de fusionarla con las imágenes rodadas hacen de ella una de las más aptas. En este caso no solo sirve para acompañar y amenizar la película sino que es una de las grandes generadoras de tensión, a la altura de las grandes películas de Denis Villeneuve en este apartado.

Sin embargo la película no está exenta de errores, a la mitad el ritmo desciende y se hace algo tortuoso seguirla, ya que nos encontramos completamente perdidos, pues el film no pretende explicarlo todo sino trasmitirnos sensaciones. En este punto, sin duda lo consigue, pero quizá a cierto público le puede resultar tediosa o costosa de seguir, llegando a un final que no satisface todas nuestras preguntas. 

Conclusión de la película “Boi”

Es una narración poética muy bien elaborada que enamorara a muchos y desagradara por igual a otros. Un thriller atrevido que nos cuenta la convulsa historia de un joven chofer en sus primeros días de trabajo, en el que probablemente podría ser el peor momento de su vida debido a una serie de problemas personales. La película te hace dudar en múltiples ocasiones de si es real o no lo que estás viendo, sin embargo, debemos agradecer la valentía del director por traernos un film diferente y muy disfrutable.

Crítica de la película "Boi": Poesía audiovisual.
DIRECCIÓN8.1
GUIÓN7
INTERPRETACIÓN6
LO BUENO
  • La valentía del director al traernos una película que se aleja de lo convencional y se acerca más a la poesía visual.
  • La capacidad del director y de la banda sonora para generar tensión y atraparnos por completo en la trama.
LO MALO
  • Quizá para algunos pueda ser demasiado enrevesada y convulsa la trama, además de un final que no da respuesta a todas las preguntas que genera.
  • El abrupto descenso de ritmo que se produce a la mitad de la película, el cual luego se va recuperando, y la falta de experiencia del actor protagonista y de algunos secundarios.
7Nota Final

Una Respuesta

  1. Laura

    Una muy mala película que pretende ser surrealista y que no es para nada inmanente, trata de explicar con el absurdo , pero no lo logra, deja demasiadas interrogantes abiertas, una pérdida de tiempo

    Responder

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.