“Muchos hijos, un mono y un castillo” conquista al espectador por la honestidad de su historia y por una protagonista absolutamente magnética, Julita Salmerón. ¿Estamos ante la comedia del año?

Crítica de “Muchos hijos, un mono y un castillo”

De una película con un título tan curioso no podía esperarse menos que un contenido a su nivel de singularidad. Tras el sugerente y algo aparatoso título “Muchos hijos, un mono y un castillo” se encuentra una propuesta tan verdadera como surrealista: la historia de su protagonista Julita Salmerón, la madre del director de la cinta. Una mujer de armas tomar, luchadora, decidida y ante todo nada conformista que siempre estuvo dispuesta a alcanzar sus tres sueños: formar una gran familia con muchos hijos, tener como mascota a un mono, y vivir en un castillo. Y dicho y hecho. Los tres deseos fueron concedidos aunque Dios o el destino siempre quiten algo a cambio…

Julita con su marido en "Muchos hijos, un mono y un castillo" - Crítica de la película documental

Julita con su marido en “Muchos hijos, un mono y un castillo” – Crítica de la película documental

Sin duda “Muchos hijos, un mono y un castillo” es la película española más irreverente e independiente del año. Lográ transmitirnos tal cual la realidad de una familia que pasó de tenerlo todo a perderlo -casi todo o por lo menos su más que boyante capacidad económica- en un abrir y cerrar los ojos. La realidad de un país sacudido por la crisis económica de forma tan dura y severa donde ni los ricos, o por lo menos algunos de ellos, lograron sobrellevar la ventisca. Y es que la película no sólo relata la pérdida de poder económico de la familia, sino que también deja ver de fondo la triste realidad de unos hijos que, más que creciditos, se ven obligados a volver al hogar para poder sobrevivir, bien sea por problemas económicos, paro u otras realidades que no se especifican.

La espectacular mudanza de un castillo

La espectacular mudanza de un castillo

Pero si por algo deben ser enviados los miembros de esta familia no es por contar con un castillo entre sus haberes, sino por la estrecha unión que persiste entre todos y cada uno de sus miembros pese a todas las adversidades de la vida. Da gusto ver a esa familia tan unida pase lo que pase; a esos hermanos realizando una mudanza de un castillo -ahí es nada- sin un mal gesto o reproche hacia sus padres, arrimando todos el hombro y sin pelearse por la gran pérdida que significa este hecho en una futura herencia; pensando en disfrutar el momento y en estar juntos. Sin duda, uno de los mensajes más positivos que puede transmitir una película en estas fechas tan señaladas donde o las familias ya no se reúnen en torno a la mesa o lo hacen por obligación y con mala cara. Lo más importante en esta vida es la familia, sobre todo cuando está unida. Esa es la verdadera riqueza que posee la familia Salmerón: su unión.

Julia, la prota absoluta de la cinta de la película documental

Julia, la prota absoluta de la cinta de la película documental

Una película que a modo de documental sirve como homenaje a la madre del propio director, Julia, sin duda una mujer que merece la pena descubrir. Con un carisma arrollador no tardaremos en sentirnos conquistados por su simpatía, su peculiaridad y su espontaneidad para relatarnos sus vivencias. Un verdadero descubrimiento. Pero ¿cuál será el hilo conductor de la historia? Pues nada más y nada menos que el intento de localizar las vértebras de la bisabuela del director, que asombrosamente andan guardadas en algún lugar de la casa entre los miles de objetos que Julita guarda a modo de recuerdo.

Julita Salmerón, la matriarca - Crítica de "Muchos hijos, un mono y un castillo".

Julita Salmerón, la matriarca – Crítica de “Muchos hijos, un mono y un castillo”.

Una familia tan caótica para una película tan acertadamente equilibrada en cuanto a humor, drama y denuncia social, y que nos señala un nuevo valor a tener presente en el cine nacional: Gustavo Salmerón. Un director novel que ha sabido ver el potencial de su madre como personaje -algo que ya hizo Paco León con Carmina- y del enganche de la historia que presenta, para lo cual no ha dudado en tirarse catorce años cámara en mano. Cada cual saldrá del cine con una opinión pero que la película es curiosa, la historia engancha y que Julia es una crack, de eso no cabe duda alguna. Por algo ya está nominada a Mejor película documental para los próximos Goya, y es que para sorpresa de propios y extraños este documental “casero” es la comedia revelación de la temporada.

Crítica "Muchos hijos, un mono y un castillo": El surrealismo de la realidad
DIRECCIÓN8
GUION8
INTERPRETACIÓN8
LO BUENO
  • El momento mudanza de castillo...
  • Descubrir a Julita Salmerón.
LO MALO
  • Que no la encontremos en tantas salas como nos gustaría.
  • Que el público se quede con la etiqueta de documetal y descarte verla.
8Nota Final

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