Crítica La chica del tren: Historia de una obsesión

En ‘La chica del tren’, adaptación del best seller súper ventas, veremos a una Emily Blunt entregada a su personaje en una cinta de resultado final bastante irregular.

Crítica de ‘La chica del tren’

El denominado como “el fenómeno editorial del siglo”, La chica del tren, da su esperado salto a la gran pantalla bajo la elevada expectación generada entre los numerosos seguidores de la historia original de Paula Hawkins. Seguramente los acérrimos de la novela queden decepcionados con esta versión cinematográfica; en nuestra imaginación las historias y personajes siempre toman mayor dimensión y una fuerza tal que luego es complicado que el resultado final logrado por el director de turno cumpla con nuestras expectativas. En esta ocasión, el resultado global será entretenido pero lleno de altibajos y con un final narrado de manera demasiado dilatada y surrealista.

Emily Blunt es Rachel, la protagonista de la película
Emily Blunt es Rachel, la protagonista de la película

La historia nos presenta a Rachel Watson (Emily Blunt) una mujer recién divorciada, frustrada por su imposibilidad de ser madre, hundida en el alcohol. Todas las mañanas toma el mismo tren para ir trabajar a Nueva York, y cada día el tren pasa por la que era su antigua casa. En dicha casa ahora vive su exmarido (Luke Evans) con su nueva esposa, Anna (Rebecca Ferguson) y su recién nacido. Para no seguir ahondando en su desdicha, Rachel decide centrarse en observar durante el recorrido a otra pareja, Megan (Haley Bennett) y Scott Hipwell (Luke Evans), que viven unas casas más abajo de la que era la suya.

Haley Bennett
Haley Bennett

Tate Taylor (Criadas y señoras, 2011) dirigue esta adaptación, con guion de Erin Cressida Wilson, de la novela Hawkins y decide trasladar la historia de su protagonista de Londres a Manhattan por motivos presupuestarios. Allí, se situará el tren. Ese tren que al principio de la cinta se nos presenta como un personaje más para luego ir perdiendo peso paulatinamente según pasen los minutos de metraje, cediéndoles ese lugar a las verdaderas protagonistas de la historia: tres mujeres unidas, sin saberlo, por la maternidad. Una historia femenina donde son los personajes de Rachel, Anna y Megan los que llevan la voz cantante, convirtiendo así a los masculinos un simple vehículo para contar, más que la historia pasional que al final se revela, un relato sobre el dictado de la maternidad en la mujer. Y será en dichos personajes femeninos en los que encontremos todas las aristas posibles del tema: Rachel, desea ser madre pero biológicamente no puede; Anna, tiene un recién nacido; y Megan, no quiere oír ni hablar de la posibilidad de quedarse embarazada. Pero algo más que este tema unirá sus destinos y los acontecimientos que viviremos en la cinta, ese “algo” que engloba un gran misterio oculto y que por supuesto no pienso desvelar ya que aquí se encuentra el entretenido juego que todo espectador debe tener el placer de vivir: descubrir el misterio.

Rebecca Ferguson
Rebecca Ferguson

Lo mejor de la película radica claramente en su arranque donde veremos como el personaje de Rachel divisa desde el tren que toma cada mañana la casa de su exmarido y su nueva pareja, Anna. Consiguiendo de algún modo colarse en su intimidad diaria unos instantes, y en la de su nueva obsesión, la de la joven pareja que vive unas casas más abajo (recordando a las pinturas de Edward Hopper). Más tarde flashbacks abusivos, algún diálogo que roza el ridículo (el momento “de repente soy latino”), confusas visiones producto de la embriaguez… serán algunos de los factores que consigan que el espectador salga por instantes de la trama o, incluso, que llegue a perderse.

Emily Blunt
Emily Blunt

De La chica del tren se esperaba mucho más, no tan sólo que resultara un mero pasatiempo en una tarde lluviosa sino que verdaderamente fuera sorprendente e hipnotizadora. Desgraciadamente tenemos demasiado reciente la aclamada por público y crítica ‘Perdida’ (2014), una película icónica en este género, lo cual tan poco juega a favor de nuestra opinión al salir de la sala. Eso sí, el gran trabajo que realiza Emily Blunt al desarrollar la personalidad de un personaje tan complejo como Rachel bien merece ya el paso por taquilla.

DIRECCIÓN6
GUION6
INTERPRETACIÓN8
Nota de lectores3 Votos5.6
LO BUENO
La idea original de Paula Hawkin.s.
El papelazo que hace Emily Blunt.
LO MALO
Que la película no le hace justicia al libro.
Su dilatado final.
6.5
¿Te unes?