Se estrena la segunda entrega de la saga de ‘El corredor del laberinto’, en esta ocasión ‘Las pruebas’. Aunque es menos intrigante y original que la anterior, consigue interesar lo suficiente como para desear la tercera entrega.

Sinopsis El corredor del laberinto: Las pruebas

La chavalería ha logrado escapar de su forzoso encierro en el laberinto ideado por la organización CRUEL con el que pretendían encontrar aquellos sujetos capaces de resistir la infección del virus “destello”. Los métodos de CRUEL no son nada éticos pero el destino de la humanidad pasa por encontrar un remedio a esta terrorífica enfermedad que convierte en monstruos a los infectados.

Foto Dexter Darden, Dylan O’Brien, Jacob Lofland, Kaya Scodelario, Ki Hong Lee en 'El corredor del laberinto: las pruebas'

Foto Dexter Darden, Dylan O’Brien, Jacob Lofland, Kaya Scodelario, Ki Hong Lee en ‘El corredor del laberinto: las pruebas’

Los antiguos residentes del laberinto encuentran refugio en una organización bien gestionada y fuertemente armada que les promete llevarlos a una localización a salvo de las garras de la despiadada CRUEL. Pero el tiempo pasa y la desconfianza del líder del grupo Thomas (Dylan O’Brien) en el refugio se acrecienta cuanto más tiempo pasan encerrados en él.

Pronto el grupo de supervivientes deberán realizar una huida hacia ninguna parte enfrentándose a monstruos, desiertos, esclavistas para encontrar un refugio definitivo que les mantenga a salvo de la todo poderosa CRUEL.

Crítica El corredor del laberinto: Las pruebas

Primero vamos a aclarar este desafortunado título: “Las pruebas”.  Este  título para nada hace referencia a un conjunto de retos que los protagonistas deberán superar haciendo uso de sus habilidades y experiencia. Que nadie se espere una consecución de exámenes a lo Hércules habiendo de superar retos cuasi imposibles. Los supervivientes de “El corredor del laberinto” deberán superar distintas pruebas, sí, pero el caso es que el título hace más bien referencia a pruebas clínicas, que a las aventuras que deberán afrontar los chavales. No se preocupen, no, que la chavalería no se pasará dos horas recibiendo análisis. También descubrirán un maravilloso mundo devastado por el sol plagado de zombis mutantes, salpicado de supervivientes salvajes, esclavistas, rebeldes… vamos, toda una fiesta apocalíptica.

Foto Dylan O’Brien en la película 'El corredor del laberinto: las pruebas'

Foto Dylan O’Brien en la película ‘El corredor del laberinto: las pruebas’

Esta segunda parte de la bien entretenida primera, pierde toda la originalidad “franquensteiniana” (dícese de una criatura creada con retales de distintas películas y novelas), para encarrilarse la típica historia de huida-superviviencia-viaje de unos protagonistas acosados por una malvada organización que pretende salvar al mundo del mal, experimentando con los pocos “afortunados” que son inmunes la plaga mortal producida por el virus “destello”. Dicho así no es que suene muy convencional pero la realidad es que El corredor del laberinto: Las pruebas, vuelve a ser más de lo mismo: buenos, malos, buenos que parecen malos, malos que parecen buenos… y todo lo que cualquiera puede esperar de una producción protagonizada por arquetipos juveniles guapos, simpáticos y nada ajados por las circunstancias.

Foto Dexter Darden, Dylan O’Brien, Jacob Lofland, Kaya Scodelario, Ki Hong Lee en 'El corredor del laberinto: las pruebas'

Foto Dexter Darden, Dylan O’Brien, Jacob Lofland, Kaya Scodelario, Ki Hong Lee en ‘El corredor del laberinto: las pruebas’

Por otro lado, una vez se es consciente de que no podemos esperar mucho más de lo que ven nuestros ojos (en esta parte se ha perdido la poca profundidad dramática que tenían los personajes en la anterior entrega), ‘El corredor del laberinto: Las pruebas’ puede llegar a darnos pequeñas sorpresas gráficas, algo explícitas, muy estimulantes entre tanta inocuidad emocional.

Hartos de ver los típicos zombis, infectados o gente semidescompuesta con muy mala leche, nos encontramos con un ser mutante llamado “Crank”. Estos monstruos, que son la consecuencia del virus “Destello”, son el ejemplo visual claro de por qué no es bueno pasar por un contagio. No es que, como es de esperar, los desdichados infectados tengan por seguro que se volverán como ellos. Es que, sólo contemplar el proceso biológico es lo suficientemente desagradable como para exigir que te quiten la vida aunque sea a pellizcos.

Foto Dexter Darden, Dylan O’Brien, Jacob Lofland, Kaya Scodelario, Ki Hong Lee en 'El corredor del laberinto: las pruebas'

Foto Dexter Darden, Dylan O’Brien, Jacob Lofland, Kaya Scodelario, Ki Hong Lee en ‘El corredor del laberinto: las pruebas’

‘El corredor del laberinto: Las pruebas’ vuelve a producir esa sensación de estar viendo una película de aventuras con todo lo bueno que ello conlleva: El tiempo pasa a toda velocidad a la par que los protagonistas van descubriendo distintas localizaciones y nuevos retos capaces de retener el interés de la audiencia. Luego, por supuesto, habrá traiciones, personajes traicioneros, giros, sorpresas, revelaciones… todo lo típico que se supone que debe tener una película de estas características. Sin embargo, a estas alturas del panorama, los espectadores están tan acostumbrados a este tipo de trampas que por mucho el escritor de la novela James Dashner trate de marear la perdiz, siempre habrá un alto porcentaje que diga “¡lo sabía!”. Lo bueno de ello es que, dejando de lado ciertos giros, aquellos que afectan a la verdadera trama, estarán suficientemente bien justificados.

Foto Dylan O’Brien en la película 'El corredor del laberinto: las pruebas'

Foto Dylan O’Brien en la película ‘El corredor del laberinto: las pruebas’

Sin llegar a decepcionar, la película presenta un número considerable de personajes cuyas acciones son bastante injustificables. Distintos personajes secundarios aparecen en el camino de huida de los protagonistas como baches o agujeros mal asfaltados que no hacen sino sacudir al espectador. La mayoría de estos baches son amortiguados gracias a la continua sucesión de acontecimientos pero hay dos o tres que harán bastante mella en el sin sentido de las reacciones (o no reacciones) de la chavalería afectada.

La película no tiene tanta miga como cabría esperar ya que la mayoría de los secretos fueron desvelados al terminar la primera entrega de “El corredor del laberinto”, pero no por ello desmerece el visionado y descubrir de primera mano el mundo al que tienen que enfrentarse los afortunados supervivientes de el laberinto.

Trailer ‘El corredor del laberinto: Las pruebas’

Crítica 'El corredor del laberinto: Las pruebas', continua la saga
DIRECCIÓN6
GUION4
INTERPRETACIÓN6
LO BUENO
  • La saga continúa en la línea que cabría esperar
  • Se suceden las aventuras.
  • Los Cranks, los monstruos producidos por el virus "Destello", destacan por sí mismos.
LO MALO
  • Tanta supuesta sorpresa acaba por no sorprender
  • Las reacciones a ciertas acciones de personajes secundarios son tan sorprendentes como injustificadas.
6Nota Final
Puntuación de los lectores: (6 Votes)
8.0

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