Diez años después Al Gore vuelve a la carga para hacernos ver que aquello que anunciaba como amenaza se está convirtiendo en realidad. Documental que ahonda en los problemas que está generando el cambio climático.

Una verdad muy incómoda: Crítica de la película documental

Podrá tener sus detractores, pero lo que está claro es que el esfuerzo que está realizando Al Gore con respecto a dar a conocer e intentar solucionar el problema del cambio climático merece cuanto menos respeto. Diez años después de que su documental ganase premios y fuese puesto en duda, el político vuelve a la palestra para demostrar cómo estamos destruyendo el planeta y las amargas consecuencias que esto tiene.

“Una verdad muy incómoda: Ahora o nunca”. Imagen de la película documental.

La película Una verdad muy incómoda tiene como eje central la firma de un acuerdo a escala mundial para dejar de utilizar combustibles fósiles antes del año 2050 y apostar por las energías renovables. Además, nos muestra alguno de los desastres ecológicos más notables de la última década y otros que amenazan con llegar si no hacemos algo pronto. La narración tiene un ritmo ágil, que no se resiente en ningún momento y que hace empatizar al espectador con los intentos, muchas veces frustrados, de Gore para conseguir cerrar el acuerdo. Se podría achacar el absoluto protagonismo de este durante todo el metraje, pero en realidad, más allá de los técnicos que han hecho posible el documental, es su película; y en cierta manera el relato pivota sobre su persona. Dicho esto, es verdad que como documento sus implicaciones se quedan un poco cojas, pues no aporta demasiados datos salvo al principio del mismo. Pero probablemente los implicados son conscientes de ello, centrándose en concienciar más que en resultar didácticos, y es que para eso ya hay otras voces y en este caso, la de Al Gore tiene la misión de comprometer y agregar personas a su causa.

“Una verdad muy incómoda: Ahora o nunca”. Imagen de la película documental.

Desde el punto de vista artístico pocos momentos dignos de mención se pueden nombrar, salvo la parte que se desarrolla en el Círculo Polar Ártico, que muestra como está desapareciendo a marchas forzadas. Por lo demás, nos encontramos ante una película de conversaciones y espacios cerrados, que no da lugar a imágenes que embellezcan el relato, además de no necesitarlo, pues lo más importante es el mensaje que transmite.

“Una verdad muy incómoda: Ahora o nunca”. Imagen de la película documental.

Una verdad muy incómoda: ahora o nunca es una película que da miedo. Que nos advierte de lo que está provocando nuestro comportamiento, o al menos el de nuestros mandatarios, que no deja de ser un reflejo de aquello que les permitimos hacer por pasividad o desconocimiento. Por tanto, este relato es necesario más allá de su valor artístico o didáctico para conseguir implicar a todo el mundo. Aunque en la balanza se encuentren el desastre irremediable y la esperanza del acuerdo, parece que lo segundo pueda llegar a imponerse por el bien del planeta siempre y cuando los enemigos como Trump sean derrotados a tiempo.

Crítica "Una verdad muy incómoda: ahora o nunca": miedo ante lo evidente
DIRECCIÓN6
GUIÓN5
MONTAJE5
LO BUENO
  • Su razón de ser como vehículo concienciador.
LO MALO
  • Que se considere a Al Gore como mesías y se obvie su mensaje.
5.3Nota Final
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