Crítica de la película “Matar al mensajero”: Los trapos sucios de la CIA

El cineasta Michael Cuesta lleva a la gran pantalla la historia de Gary Webb, periodista que destapó un escándalo de gran envergadura que afectó a la CIA durante los años de Ronald Reagan al frente de la Casa Blanca. 

Sinopsis de la película “Matar al mensajero”

El film se basa en la investigación del periodista Gary Webb, que evidenció la colaboración entre la CIA y narcotraficantes que introdujeron cocaína en EE.UU, cuyos beneficios fueron empleados para armar a la Contra nicaragüense. La CIA empezó entonces una campaña de desprestigio para intentar ocultar el escándalo, lo que condujo a que el periodista sufriera una profunda depresión que no le abandonó hasta su muerte en 2004, en extrañas circunstancias.

Jeremy Renner en la película 'Matar al mensajero'
Jeremy Renner en la película “Matar al mensajero”

Crítica de la película “Matar al mensajero”

En la línea de ‘JFK’ (1991, Oliver Stone) o ‘Todos los hombres del presidente’ (1976, Alan J. Pakula), “Matar al mensajero expone un caso verídico de periodismo de investigación, con un mensaje claro y crítico al Gobierno de EEUU (en este caso, en la era de Ronald Reagan). La cinta de Michael Cuesta se centra en la investigación llevada a cabo por el periodista Gary Webb, quien descubrió las conexiones entre la CIA y el tráfico de drogas para la financiación de la Contra nicaragüense.

Jeremy Renner en la película 'Matar al mensajero'
Jeremy Renner en la película “Matar al mensajero”

Michael Cuesta dota de entretenimiento a la cinta y fomenta el pensamiento crítico, tan necesario en cualquier época. No obstante, falla en dotarla del interés que debiera tratándose de un film de estas características. El guión de Peter Landesman, lejos de ser redondo, tiene demasiada prisa por ir al grano y desestima la oportunidad de crear un suspense que vaya creciendo en interés. Más bien prescinde de la fórmula y acaba consiguiendo desde el principio el efecto contrario, es decir, que todo se vea venir demasiado rápido. El personaje encarnado por Paz Vega, la esposa de un narcotraficante, es el elegido para abrir la caja de los truenos a modo de “garganta profunda”, filtrándole la primera información del caso. A pesar de que fue así en la realidad, dicho personaje resulta demasiado caricaturizado en sus formas para pretender crear un comienzo brillante. La investigación conduce a Gary Webb a las cárceles de California, aldeas de Nicaragua y Washington, donde todo se desarrolla de forma entretenida pero abrupta, ya que da la sensación de que la publicación de su primera investigación en prensa aparece demasiado pronto en la trama. A partir de ahí comienzan las inevitables amenazas tanto por parte de la CIA como del Gobierno, y surge la inevitable  pregunta… ¿Ahora qué? Y es que parece que no hay mucho más que contar cuando la película sólo lleva aproximadamente una hora de metraje.

Foto de la película 'Matar al mensajero'
Foto de la película “Matar al mensajero”

Matar al mensajero” agota la premisa principal demasiado pronto y se centra en su segunda parte en la soledad de Gary Webb, fruto de las consecuencias que le trae su investigación, incluso a nivel familiar, en una extraña mezcla de biopic y suspense. La falta de mayor profundización en la construcción de unos personajes algo huecos, así como el desarrollo de la propia trama, que conlleva a que el resultado parezca un tira y afloja de casualidades (cuando se supone que los acontecimientos son verídicos), desequilibran el film y lo que comienza siendo una historia de corrupción deviene en vulgar drama de mayor o menor interés, debido en parte a que la relación de Gary Webb con su familia está tratada con cierta superficialidad. Las idas y venidas de su vida privada no hacen más que estirar el asunto con la intención de engordar la duración hasta los 112 minutos.

Jeremy Renner en la película 'Matar al mensajero'
Jeremy Renner en la película “Matar al mensajero”

El punto fuerte de “Matar al mensajero”, además de su evidente valentía, es su actor principal, Jeremy Renner, quien da vida al periodista Gary Webb con solvencia y credibilidad, literalmente comiéndose la pantalla y mejorando todos los elementos que tiene alrededor. En definitiva es un film valiente y entretenido, pero imperfecto y algo acartonado. Podría haberse sacado mucho más de todo ello. Despierta conciencias, pero no va más allá. Muy fácil de ver, pero también de olvidar.

Trailer de la película “Matar al mensajero”

DIRECCIÓN
5
GUION
5
INTERPRETACIÓN
6
Reseña de lectores3 Votos
4.4
LO BUENO
Su mensaje crítico avivará conciencias. Hasta los medios de comunicación salen mal parados.
LO MALO
Una historia irregularmente construida y unos personajes secundarios sacrificados en pos del principal.
5.5
Colaborador / Crítico de Cine
  1. Al film, como producto comercial, le falta el sustento de las intrigas personales. Es decir, ahondar en los detalles de los personajes más comprometidos. Quizá por falta de datos, aunque presumo, más de la imaginación del guionista y/o productor. Da la impresión que tomaron MUY a la ligera, un caso tan relevante. La comparación con JFK es definitivamente, el punto de relevancia del producto en sí, puesto que deja bien en claro que los EE.UU. están, estuvieron y pretenden manejar todo el planeta ECONOMICO para BENEFICIO PROPIO

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