Cine francés muy optimista protagonizado por unos acertados Fabrice Luchini y Leila Bekhti que mejoran una historia un tanto blandengue y manida.

El término de “feel Good movie” se utiliza para definir largometrajes que intentan que el espectador salga del cine pensando que la vida es maravillosa y sintiéndose mejor. Háblame de ti es una de ellas, pero a diferencia de la también francesa Intocable, resulta tramposa y evidente en su intento por emocionarnos y hacernos empatizar con sus personajes.

Sinopsis

Alain (Fabrice Luchini) es un hombre exitoso pero poco amable que sufre un ictus que pondrá patas arriba su existencia. Con la ayuda de Jeanne (Leila Bekhti), una temperamental logopeda, intentará recuperar sus facultades y de paso cambiar su forma de superar las dificultades, afrontar la vida y tratar a los demás, especialmente a su hija.

Fabrice Luchini y Leïla Bekhti interpretes de la película “Háblame de ti”.

Crítica

No lo tenía fácil el director Hervé Mimran para conseguir innovar y sorprender partiendo de un argumento tantas veces llevado a la gran pantalla. Háblame de ti podría ser la adaptación moderna de El discurso del Rey mezclada con la versión alegre de Quién te cantará. Sin embargo, no posee la profundidad de la primera ni la fuerza de la segunda. Y la razón principal es que en todo momento uno siente que han activado el piloto automático y la película va tachando cada uno de los puntos por los que se supone que debe pasar un film de estas características.

Leïla Bekhti y Fabrice Luchini en “Háblame de ti”.

Las intenciones son buenas, de eso no hay duda. La trama se va construyendo poco a poco hasta el momento en que especialista y paciente coindicen por primera vez. Ese tira y afloja que mantienen, así como el proceso de reeducar a Alain consiguen que la historia encuentre un propósito y creamos en él. Sin duda la interacción entre los personajes que interpretan Luchini y Bekhti resulta lo más real y honesto de Háblame de ti. Por eso es una lástima que no se aproveche más y se pierda el tiempo en empezar a presentar tramas secundarias que no llevan a ninguna parte. Por ejemplo, la incipiente historia de amor entre Jeanne y el enfermero es entrañable, pero no se desarrolla lo suficiente y acaba distrayendo la atención más de la cuenta. Y para colmo, llegando al desenlace Hervé Mimran decide abandonar la única historia que estaba funcionando para mostrarnos unas bonitas postales del camino de Santiago y convertir Háblame de ti en un idílico viaje de descubrimiento personal que no conecta con lo anteriormente narrado.

A pesar de todo, si uno acepta que no le va a cambiar la vida una vez salgan los títulos de crédito, es posible disfrutar de la redención que sufre el protagonista e incluso alegrarse por él. Lástima que lo que podría haber sido una comedia hilarante o un drama emocionante acabe por quedarse a medias y dejarnos con la miel en los labios. Porque cuando hay potencial y se desaprovecha, duele mucho más.

La actriz Rebecca Marder y el actor Fabrice Luchini en una imagen de la película Hablame de ti.

Opinión final

Estamos ante una película bonita y bien interpretada. Su problema es la forma en que aborda la redención del protagonista, desde un punto de vista poco creíble y muy benévolo que le resta eficacia. Se queda lejos de ser la nueva Intocable del cine galo.

Trailer

 

Crítica: Háblame de ti
DIRECCIÓN5
GUIÓN5
INTERPRETACIÓN7
LO BUENO
  • Los dos protagonistas, que dotan a un film intrascendente de personalidad y emotividad.
  • Una banda sonora (que no las canciones) oportuna y acorde con el estado de ánimo de los personajes.
LO MALO
  • Demasiado autocomplaciente en algunos momentos.
  • Tramas secundarias que alargan el metraje en exceso a pesar de durar 100 minutos.
5.7Nota Final

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