Este 2014 se irá dejándonos un sabor amargo en la boca a raíz del estreno de “Camino de la cruz” (Kreuzweg), un largometraje dirigido por Dietritch Brüggemann, ganador de la Espiga de Plata (Seminici de Valladolid) y el premio al mejor guión (Festival de Berlín), que pone en evidencia las dificultades de vivir según las estrictas pautas de una corriente religiosa en nuestra sociedad, a partir de un caso particular que dejará helado a más de uno.

Sinopsis “Camino de la cruz” (Kreuzweg, 2014)

El filme nos muestra la historia de María (Lea van Acken), una chica de catorce años que intenta compaginar la vida de cualquier adolescente con la estricta forma de vida que sigue la hermandad de San Nicolás, una corriente católica fundamentalista que caracteriza el día a día de su familia, influyendo en su forma de actuar con el propósito de recuperar los valores que la fe ha perdido a lo largo de los años. No obstante, los cambios y etapas propios de la adolescencia, sumados al rigor que le exige la fe, provocarán que nuestra protagonista se vea inmersa en profundos dilemas que le obligarán a tomar decisiones que implicarán la supresión de alguno de sus principios e incluso de sus emociones.

Cartel de "Camino de la Cruz"

Cartel de “Camino de la Cruz”

Crítica “Camino de la cruz” (Kreuzweg, 2014)

Camino de la cruz no es uno de esos dramas que pretenden mostrarse amables hacia el espectador mediante escenas tiernas que alivian los momentos de amargura, pues se trata de un filme que expone de forma cruda lo que enuncia desde un principio: una historia acerca de las dificultades que sufre una adolescente de catorce años que debe vivir bajo la vigilancia de Dios; y no deja sitio para aquellas escenas que pretenden endulzar una realidad que no lo requiere. De modo que -y que sirva de advertencia- no esperéis la historia de una joven que debe decidir entre el amor carnal y el amor espiritual, porque Brüggemann lleva a nuestra protagonista a una realidad mucho más fría y llena de moralidad de lo que podáis imaginar a priori.

Foto de "Camino de la cruz"

Foto de “Camino de la cruz”

Uno de los aspectos más interesantes del largometraje es su estructura. El director alemán organiza el argumento a través de catorce episodios que hacen referencia a las etapas del via crucis (también conocido como “Estaciones de la cruz”, de ahí el título del filme), es decir las etapas que relatan la historia de la crucifixión de Jesús, dando sentido a los acontecimientos que María vive a lo largo de la película y dotando a la misma de un valor religioso. A partir de aquí, nuestra protagonista se verá inmersa en un desarrollo espiritual que la llevará a las más profundas reflexiones, por tal de exponerlas al espectador para que él mismo las juzgue y valore hasta qué punto puede la religión afectar a la vida del ser humano.

Foto de "Camino de la cruz"

Foto de “Camino de la cruz”

Otra particularidad del filme y, más concretamente, de cada uno de los episodios que estructuran el relato es su montaje, pues uno de los rasgos que apreciamos de forma inmediata es el uso del plano fijo, persistente en cada capítulo, que hace de cada escena un lienzo, una pintura costumbrista que, al igual que se hacía siglos atrás, retrata el día a día de una sociedad determinada. Este rasgo en particular, no sólo da un toque de teatralidad y dramatismo al filme, sino que además potencia su carácter fotográfico de una forma solemne, sumándose a la fuerza de un guión que da profundidad al largometraje.

Foto de "Camino de la cruz"

Foto de “Camino de la cruz”

Por último, no debemos pasar por alto la brillante interpretación de Lea van Acken, la protagonista del filme, así como la de Franziska Weisz (su madre), que nos brindan algunas de  las escenas más cautivadoras del largometraje, a raíz de sus actitudes (muy diferentes pero muy similares) y las implicaciones que tiene el vínculo madre e hija. No obstante, no debemos pasar por alto al resto del reparto (tan acertado como bien interpretado), pues cada uno tendrá un papel vital en la vida de María y en el desarrollo de los acontecimientos más importantes de su vida.

Trailer “Camino de la cruz” (Kreuzweg, 2014)

Crítica: 'Camino de la cruz' (Kreuzweg, 2014). Dietritch Brüggemann
Este 2014 se irá dejándonos un sabor amargo en la boca a raíz del estreno de “Camino de la cruz” (Kreuzweg), un largometraje dirigido por Dietritch Brüggemann, ganador de la Espiga de Plata (Seminici de Valladolid) y el premio al mejor guión (Festival de Berlín), que pone en evidencia las dificultades de vivir según las estrictas pautas de una corriente religiosa en nuestra sociedad, a partir de un caso particular que dejará helado a más de uno.
DIRECCIÓN7
GUION7
INTERPRETACIÓN9
LO BUENO DE LA PELÍCULA
  • La original estructura del filme y su montaje.
  • La interpretación de la protagonista y su madre.
LO MALO DE LA PELÍCULA
  • Filme no apto para cualquier espectador.
7.7Nota Final
Puntuación de los lectores: (10 Votes)
6.3

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