Turbo, un pequeño caracol que sueña con las carreras del circuito de Indianápolis sufrirá un accidente gracias al cual adquirirá todas las características de un coche de carreras. Caracoles llenos de gracia, guiños a la saga “A todo gas” y una historia que no decepcionará ni a adultos ni a pequeños convertirá a “Turbo” en la preferida de la familia.

Trailer de “Turbo”

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Sinopsis de “Turbo”

Cartel de "Turbo"

Cartel de “Turbo”

La vida de Turbo es monótona y aburrida. Todos los días tiene que trabajar acompañando de decenas de caracoles en una planta, tomatera. Algunos encargan del cuidado de los tomates, otros del riego, otros de la selección… y a Turbo le toca la desagradable tarea de deshacerse de los que están podridos. Todos los caracoles están encantados con su día a día menos Turbo, que está deseando volver a casa para disfrutar de todas las cintas donde tiene grabadas cientos de carreras del circuito de Indianápolis. Turbo desearía ser rápido en vez de un lento caracol.

Un día, Turbo tendrá un accidente que le proporcionará las mismas características que un coche de carreras. Gracias a su nueva velocidad, Turbo ampliará su pequeño mundo llegando a conocer a un grupo de caracoles de ciudad tan apasionados por las carreras como él mismo. Esto le llevará a afrontar nuevos retos y le acercará a uno que ni siquiera había podido imaginar.

Sinopsis de “Turbo”

Cuando era pequeño (historias del abuelo cebolleta), vivía en un chalecito adosado en una urbanización cercana al campo. Insectos, aves y demás animalitos campaban por los pequeños jardines de cada casa. Si uno buscaba, podía encontrar caracoles entre las hojas y las hierbas. Y como no, hubo una vez que se nos ocurrió organizar una carrera de caracoles. Tras la cual llegamos a unas conclusiones: La mayoría de los caracoles pasan de moverse; los que se mueven, prefieren optar por la reproducción; y los que el que decide ponerse en carrera, no optan por la dirección que marca la pista. Resultado: Única carrera de mi vida y la consecuente suspensión de las posibles para no morir del aburrimiento más absoluto.

La cara de velocidad de los caracoles de "Turbo" es un poema.

La cara de velocidad de los caracoles de “Turbo” es un poema.

Menos mal que la nueva película de DreamWorks, “Turbo”, no es para nada aburrida. Es más, han sabido aprovechar todas las características de este pequeño y poco activo animal, que tanta simpatía provoca en los más pequeños, y las han convertido en una herramienta para el humor. DreamWorks Animation ha vuelto a hacer algo por lo que destacó allá en 1998 cuando estreno su primera película de animación “Antz”, humanizar fantásticamente a unos pequeños bichos que, si en ocasiones no fueran una plaga o un famoso plato culinario, pasarían totalmente desapercibidos.

Aunque la historia no deja de tratar un tema (“si alguien persigue sus sueños con todas sus ganas logrará aquello que se proponga aunque no tenga ninguna posibilidad”), o como repite el propio Turbo “No hay sueño demasiado grande, ni soñador demasiado pequeño”, que hemos visto cientos de veces en cientos de películas infantiles, juveniles e incluso adultas, está más que trillado, resulta lo suficientemente entretenido como para no aburrirse esperando el final que todos sabemos que va a pasar. Y si esto, lo de no aburrirnos cual espectadores de carrera de caracoles, es posible, es gracias a todos los personajes que participan en el desarrollo de la película.

Turbo a punto de batir uno de sus records personales

Turbo a punto de batir uno de sus records personales

Unos personajes tan divertidos, tan zumbados (esto va por un sádico niño de triciclo que encuentra fascinante atropellar bichos inocentes); tan precavidos (el hermano de “Turbo” y sus charlas por la seguridad laboral son desternillantes); tan extravagantes (el grupo de caracoles tuneados no tiene desperdicio); tan chulos (el piloto de las 500 millas de Indianápolis, icono referente del pequeño Turbo, es un punto); tan humildes (los personajes que organizan las carreras de caracoles resultan entrañables), y tan determinados (el caracol Turbo tiene tanta determinación, simpatía y valor, que si le diera la un poquito al presidente del gobierno lo mismo hasta lo cree alguien), que gracias a todos ellos la película se mantiene alta en todo momento.

Turbo soñando despierto

Turbo soñando despierto

Otro de los grandes aciertos de esta película, es que se han respetado bastante las voces del doblaje original de la película. Así, el caracol llamado “Látigo” que es doblado por Samuel L. Jackson en la versión original, también es doblado por quien normalmente dobla sus trabajos en España, Miguel Ángel Jenner (sí, el papi de Michelle Jenner). Aplaudo la no inclusión del famosillo del momento, el cual o los cuales, se cargarían el fantástico ritmo de los personajes.

Poco más que decir en esta crítica de “Turbo” salvo realizar unas cuantas preguntas al vuelo: ¿os gustan las competiciones automovilísticas? ¿Os gustan las películas de la saga de “A todo Gas”? ¿Os gustan los momentos inesperados con toque de humor absurdo? ¿Os gusta el 3D? Y sobre todo… ¿Tenéis hijos, nietos, sobrinos? ¿Pequeñas mascotas inteligentes, quizá? No lo dudéis, con la excusa de llevar a los retoños al cine, también disfrutaréis de la película.

 

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